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Carles Vallejo junto a la placa memorial de Via Laietana 43

Carles Vallejo, preso político del franquismo: "Via Laietana es el símbolo del horror"

Torturado en la antigua sede de la Brigada Político-Social y encarcelado en La Modelo, advierte del riesgo de normalizar el fascismo

23.11.2019 00:00 h.
9 min

Nació en Poblenou en 1950. Su padre, vendedor de zapatos, llegó a comandante del ejército republicano. Cuando acabó la guerra pasó por campos de concentración y, al volver a Barcelona, se casó con una modista. El ambiente en el que se crió Carles Vallejo, presidente de la Associació Catalana d’Expresos Polítics del Franquisme, era proclive a largas tertulias sobre la República y la guerra. Para evitar el adoctrinamiento fascista, su familia le matriculó en la escuela italiana. En 1968 ingresó en las Juventudes Comunistas. Cuando comenzó a trabajar en Seat inició su relación con el movimiento obrero a través de CCOO, sindicato del que fue responsable hasta su detención y despido durante el estado de excepción en diciembre de 1970, y es entonces cuando se afilia al PSUC. Tras ello pasó 20 días en la sede de la Brigada Político-Social siendo interrogado y torturado. De comisaría le trasladaron a la prisión Modelo, donde pasó seis meses. Una etapa, la de preso político, durante la que organizó una huelga de hambre. Ahora que el Gobierno se abre a buscar otro emplazamiento para los agentes, que no sea el número 43 de esa calle, explica a Crónica Global que el edificio que alberga la Jefatura de la Policía Nacional en Via Laietana "es el símbolo del horror”. Por ello pide su cierre y transformación en un espacio de memoria contra le represión.

--P. ¿Por qué se tiene que trasladar la Jefatura del número 43 de Via Laietana?

R. Es una reivindicación histórica de nuestra asociación desde los 80, que ha vuelto a tener repercusión después de que se hayan dignificado otros espacios de memoria de Barcelona, como el Fossar de la Pedrera de Montjuïc, o el Camp de a Bota. La Modelo finalmente también. Solo queda la Via Laietana, porque para nosotros es el símbolo del horror. Más que la prisión y que otros espacios, porque allí ,durante 40 años, se llevaron a cabo torturas. Por eso creemos que es importante que se convierta en un centro de memoria, para que se entienda lo que fue, y lo que es una dictadura fascista. No todo el edificio, pero al menos que exista un espacio, planta baja y sótano, y el resto se puede destinar a otros aspectos que no sean policiales.

--¿Por qué los agentes deben abandonar el edificio?

Que permanezcan allí significa endosar el peso de la historia a la policía actual y no es de recibo. Nosotros no queremos que se relacione a los agentes con el que fue el mayor centro de torturas durante el franquismo, y la mejor manera es que se vayan a otros sitio, porque es muy fácil hacer asociaciones y paralelismos cuando uno está en el mismo edificio que para muchos barceloneses, catalanes, y gente de todo el Estado, que ha sido detenida y torturada allí. Entiendo que pueda molestar, pero es la historia.

--Como el Centro de Historia de la Resistencia y la Deportación de Lyon en el antiguo cuartel de la Gestapo durante la ocupación nazi.

En Alemania también ocurre en las antiguas sedes de la Stasi. Edificios que, durante un periodo de la historia, han tenido una connotación de espacios de tortura y de represión durante dictaduras fascistas, y es normal que, por la cultura democrática del país, se lleve a cabo un cambio de uso.

Placa en memoria de la represión situada frente a la jefatura de la Policía Nacional, inaugurada por el equipo de Ada Colau / AJ. BCN
Placa en memoria de la represión situada frente a la jefatura de la Policía Nacional, inaugurada por el equipo de Ada Colau / AJ. BCN

--¿Por qué no se ha llevado a cabo en el caso de la antigua sede de la Brigada Político-Social, si es una reivindicación histórica?

Creo que sucede como con otros espacios que han tardado mucho. En general es una problemática de todo el país, igual que es una vergüenza que la Puerta del Sol sea la sede de la Comunidad de Madrid y no haya ningún recuerdo de que allí estuvo la Dirección General de la Policía por donde pasaron miles de torturados. No digo que deje de albergar al Ejecutivo madrileño, pero no hay ni una placa que indique lo que ocurrió. Y lo que pasa en Barcelona, pasa en muchos otros lugares del territorio.

--¿Por qué cree que sucede?

No se quiere romper con este pasado ni se quiere hacer cultura democrática, porque hay muchas complicidades al respecto de este pasado. Creo que para vacunarnos ante lo que significó la dictadura, o hacemos memoria y señalizamos el espacio público y creamos centros de interpretación de lo que fue el pasado fascista o lo normalizaremos, y no queremos que eso suceda.

--¿Es un peligro olvidar lo que ocurrió en los calabozos de Via Laietana?

Ya sucede. Generaciones de jóvenes a las que no se les ha enseñado lo que fue el franquismo y lo que es el fascismo. Y la cultura democrática deja mucho que desear.  Hay que explicarlo, como se hecho en Alemania, Francia, donde hay sitios de memoria por todo el país: donde se fusiló, donde se mató, donde estaban los prisiones. No solo de los franceses, sino de los españoles. Y resulta que los españoles que formaron parte de la resistencia tienen el reconocimiento en Francia que no tienen en España, esa es la anomalía en nuestro país y en nuestra historia. Se nos reconoce más fuera que dentro. Es muy triste.

Cordón policial en la jefatura de Via Laietana / CG
Cordón policial en la jefatura de Via Laietana / CG

--¿El riesgo de normalizar el fascismo es propiciar el auge de la extrema derecha?

 Es una consecuencia de lo que no se ha hecho, pero no de ahora sino, pongamos desde el 78, con la Constitución. Los resultados son estos. Existe un menosprecio, un olvido, una amnesia sobre nuestro pasado y se normalizan situaciones de fascismo y su significado. Y eso es muy grave. El mal absoluto lo representan la dictadura y el fascismo. Anular al otro solo por el hecho de no formar parte del pensamiento único.

--¿La memoria es la mejor herramienta para luchar contra el fascismo?

Es una de las herramientas. La principal en el sentido de que ha estado ausente, pero también promover la cultura democrática. Explicar nuestro pasado en las escuelas y no acabar en el siglo XIX. Que los alumnos estudien lo que ha sido el franquismo, y que haya centros de interpretación y espacios de memoria. También el reconocimiento y la dignificación a las víctimas; a los que lucharon contra el fascismo y que han sido menospreciados. Se ha tenido en cuenta a otras víctimas, pero no a las que han luchado por la libertad que ahora disfrutamos. Este es el drama.