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Barnaclínic, la división privada del Hospital Clínic Barcelona / CG

El Hospital Clínic neutraliza a los enemigos de su división privada

Barnaclínic se zafa del asedio del Gobierno catalán y de las patronales privadas: se lucra con el turismo sanitario desde un hospital público

11.11.2019 00:00 h.
5 min

El Hospital Clínic se ha deshecho de los enemigos de su división privada. Barnaclínic ha conseguido zafarse del acoso del Gobierno catalán y de las patronales de salud privadas. Continúa operando a toda máquina en el segmento de turismo médico: batió el récord de facturación con más de 15 millones de euros de giro en 2018. Lo hace desde la séptima planta de un hospital regido por un consorcio público.

Fuentes sindicales del complejo sanitario, uno de los mejores de España, han indicado que la gerencia del Clínic "ha enterrado" la reconversión de la parte privada del Hospital en una fundación sin ánimo de lucro. Hay más. A este silencio de la dirección que comanda el doctor Josep Maria Campistol se le unen dos movimientos paralelos que han convergido para blindar Barnaclínic. Uno de ellos en el Departamento catalán de Salud y, el otro, entre las patronales privadas que llevan tiempo denunciando que esta pata privada supone competencia desleal, ya que utiliza recursos públicos, tal y como denunció la Sindicatura de Cuentas.

Vergés (ERC), sin interés...

En el terreno de las administraciones, la Consejería de Salud, que pilota Alba Vergés (ERC) anunció en agosto que "ultimaba" la "nueva entidad" de Barnaclínic. Por entidad se refiere el Departamento a la forma jurídica que sustituirá la parte privada del Clínic, que ahora es una mercantil partiicipada al 100% por el Hospital Clínic, un consorcio público que forman el CatSalut, la Universidad de Barcelona (UB) y los médicos del centro. De esta nueva entidad nada se sabe. De hecho, en el sector se da por hecho de que Vergés tiene "nulo interés" en crear este vehículo. ¿Por qué?

"Porque la reforma de Barnaclínic del Hospital Clínic, un hospital concertado con el sistema público, fue una política de su antecesor, el exconsejero Toni Comín --ahora fugado de la justicia en Bélgica--. No lo ve suyo, no le interesa", explican directivos del sector. En efecto, Comín se embarcó en la renovación de la figura jurídica de este centro privado en 2017. El proyecto quedó atropellado por el desafío independentista de 2017. La carpeta Barnaclínic ha aterrizado, irresoluta, sobre el despacho de la consejera Vergés, que no lo ve prioritaria.

...y las patronales, tampoco

La atonía de la gestión de Salud con Barnaclínic coincide con otro movimiento de fondo que está protegiendo al brazo privado del Clínic. Directivos del sector denuncian que las patronales privadas han puesto el freno a la ofensiva para que el proveedor privado de salud no les haga competencia desleal desde la séptima planta de un hospital público. "Han parado su ofensiva. Se dijo de hacer un diagnóstico del impacto que tenía este dispositivo para poder armar una nueva batería de acciones, pero lo han frenado. No interesa con el cruce actual de intereses", explican. Por ellos se refieren, sobre todo, a la Asociación Catalana de Entidades de Salud (ACES), que preside Josep Ignasi Hornos y dirige Lluís Monset. "Monset lo frenó para no soliviantar al sector", insisten.

Desde ACES niegan inacción y recuerdan que hubo un proceso judicial para demandar la situación legal de Barnaclínic por vulneración de las leyes de competencia en 2016. El juzgado de Primera Instancia sobreseyó la causa y la Audiencia Provincial inadmitió el recurso al año siguiente. ACES no interpuso un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Oficialmente lo hizo porque el Departamento de Salud ya trabajaba en una "nueva forma jurídica" para la división en el seno de un grupo de trabajo mixto Consejería-consorcio. Nada se sabe de las conclusiones. De hecho, el hospital lanzó un concurso en 2016 para ayudar a "reposicionar Barnaclinic en el sector privado". Desistió de la adjudicación poco después.

Este artículo se ha elaborado sin las versiones del Hospital Clínic Barcelona y el Departamento catalán de Salud, que no han contestado a los requerimientos informativos de este medio.