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Amancio Ortega ante la fachada del Palau de la Generalitat de Cataluña y una máquina donada por la Fundación del empresario gallego / FOTOMONTAJE CG

Pifia de la Generalitat con las donaciones de Amancio Ortega contra el cáncer

El Gobierno catalán sigue sin instalar tres años después máquinas de diagnóstico y tratamiento oncológico que pagó el dueño de Inditex: en uno de los hospitales públicos no caben

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Chapuza de la Generalitat de Cataluña con las donaciones de Amancio Ortega contra el cáncer. El Gobierno catalán aún no ha instalado todas las máquinas de diagnóstico y tratamiento oncológico que paga la Fundación del dueño de Grupo Inditex. Casi tres años después de que la entidad social anunciara la ayuda a la sanidad pública, en Cataluña la operativa funciona a medio gas.

Así lo han denunciado fuentes sindicales a este medio, lamentando que "el Departamento catalán de Salud ha sido incapaz de instalar los aceleradores lineales que donó Amancio Ortega a los hospitales públicos de la región". ¿Qué ejemplos ponen? "En el Hospital Josep Trueta de Girona tocaban dos máquinas de tratamiento. Pues bien, tres años después, ninguna de las dos ha sido instalada, y los pacientes siguen usando las antiguas. En el Hospital Universitari de Bellvitge (HUB) tocaban otros dos, y aún no está en marcha ninguna. En Vall d'Hebron --el mayor centro sanitario de Cataluña-- han puesto en funcionamiento dos de tres", enumeran. Los sindicatos precisan que de todas las donaciones de la Fundación Amancio Ortega, los mamógrafos digitales, de última generación, sí están operativos en los hospitales públicos de la autonomía. No así los aparatos de radioterapia. "¿Los ha perdido la Generalitat por el camino?", se inquieren de forma jocosa.

Fundación Amancio Ortega / CG

Generalitat: "Es un proceso complejo"

A preguntas de este medio, el Gobierno catalán ha recalcado que la instalación de los "aceleradores lineales es mucho más compleja que la de los mamógrafos digitales". Por medio del Instituto Catalán de Oncología (ICO), adscrito al Servicio Catalán de Sanidad (CatSalut), el Ejecutivo autonómico ha admitido que de los seis aparatos de radioterapia donados por la Fundación Amancio Ortega a este centro, solo uno está funcionando. Es el del ICO Badalona, que está tratando a pacientes desde agosto de 2019. En esta instalación se está instalando un segundo equipo, proceso que se encuentra en la "fase final" tras unas obras de blindaje de las máquinas "que no fueron especialmente complejas". En los dos otros centros del Instituto en Cataluña, en el Hospital de Bellvitge y Girona, ninguna máquina está aún operativa. En L'Hospitalet de Llobregat, el primer acelerador "empezará a tratar pacientes en febrero de 2020". Por lo que respecta al segundo, "se retrasará un par de meses por la construcción de la nueva sala de tratamiento". Prevé el ICO ponerlo en marcha "antes del verano" para sumar seis máquinas contra las cinco anteriores "ante el elevado volumen de pacientes".

Peor aún es la situación en Girona, donde no opera ningún nuevo aparato, pues la empresa pública ha tenido que realizar obras integrales de refuerzo de las salas en las que operarán las máquinas radiológicas. "La remodelación de la primera sala, ya finalizada, fue muy compleja", defiende el Instituto. Espera el ente público que la máquina se instale el 11 de enero y reciba pacientes oncológicos a partir de junio. ¿Y el segundo? "En ese momento se podrá parar el otro acelerador, que es necesario cambiar, para iniciar el proceso de instalación y puesta en marcha, que está previsto para finales de 2020".

"¿Por qué unos sí y otros no?

Según el ICO, para cambiar un acelerador lineal es preciso solicitar una modificación de la instalación radioactiva. Tras ello, el Servicio de Coordinación de Actividades Radioactivas (SCAR) revisa la infraestructura actual para cerciorarse de que se cumplen los requisitos de seguridad radiológica. Finalmente, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe aprobar la solicitud. La instalación tampoco es fácil, defiende la empresa ligada al CatSalut, pues desde la "modificación" de la sala hasta que se empiezan a recibir pacientes transcurren "unos seis meses". Alega el Instituto que reponer aceleradores "es una situación excepcional que requiere un calendario planificado en el tiempo". Asimismo, en el caso de los centros con dos aparatos, se debe mantener uno operativo en todo momento para garantizar los tratamientos.

Ello no es argumento suficiente para los sindicatos, que recuerdan que dichos procesos sí se han completado en otros hospitales. "En el Arnau de Vilanova de Lleida o el Hospital de Sant Pau i la Santa Creu sí que se están instalando sin demora. ¿No será porque el Govern prioriza unos hospitales por encima de otros? ¿Por qué se olvidan siempre del Trueta de Girona?", inquieren voces sindicales.

Fundación: "El 75%, instalados"

Por su parte, un portavoz de la Fundación Amancio Ortega ha recalcado que la entidad benéfica "hace un seguimiento de las donaciones, como no podría ser de otra manera". La misma fuente ha señalado que "a mediados de 2019 la ejecución del programa era del 50%, por un 75% a final de año". Prevé la misma asociación filantrópica que el programa completo de ayuda a la detección y tratamiento del cáncer en España "se complete a lo largo de 2020". Globalmente, esa acción de la Fundación del dueño de Inditex estaba presupuestada en 320 millones de euros, de los cuales 47 estaban reservados para comprar mamógrafos de última generación y aceleradores lineales para Cataluña. ¿Cómo funciona el proceso? "Es la comunidad autónoma la que hace la detección de necesidades, adquiere el aparato y, tras ello, remite la factura a la Fundación, que lo costea", ha explicado la misma fuente. Por ello, si hubiera alguna demora en la iniciativa de donaciones, ésta sería atribuible a las regiones.

Cabe recordar que las donaciones de Amancio Ortega al Sistema Nacional de Salud (SNS) se iniciaron con el pago de 17 millones en equipos al Servicio Gallego de Salud (Sergas) en 2015. A partir de aquel momento, las contribuciones del fundador del gigante textil al sistema sanitario nacional se extendieron paulatinamente. La siguiente autonomía beneficiada fue Andalucía, que logró 40 millones en 2016 para aparataje que compró el Servicio Andaluz de Salud (SAS). A esas acciones siguieron convenios similares con el resto de regiones hasta un total de 320 millones. En el caso de Cataluña, los 47 millones de euros cedidos por acuerdo en 2017 estaban destinados al reparto de 43 mamógrafos digitales --máquinas que afinan la detección del cáncer de mama-- para hospitales y ambulatorios. El grueso del presupuesto lo ha consumido la renovación de 18 aceleradores lineales, la mitad de los que operan en centros sanitarios del territorio. Es en este campo donde la Generalitat de Cataluña tiene problemas para desplegar los equipos.