Una sanitaria junto a un bebé prematuro, los que mayor riesgo tienen de contraer el virus respiratorio sincitial (VRS) / EP

Una sanitaria junto a un bebé prematuro, los que mayor riesgo tienen de contraer el virus respiratorio sincitial (VRS) / EP

Vida

VRS, el virus infantil que pone a prueba la sanidad alemana llega a Cataluña antes de lo previsto

El “repunte temprano” de casos en el territorio por la poca inmunización del año pasado ha hecho saltar las alarmas entre los pediatras, que no descartan un posible colapso sanitario

6 noviembre, 2021 00:00

La llegada del frío ha traído consigo un aumento de casos del virus respiratorio sincitial (VRS), que afecta mayormente a niños menores de dos años y es el principal motivo de hospitalización del tracto respiratorio en estas criaturas. Desde hace semanas, Alemania e Italia advierten de la dureza con la que la enfermedad golpea este año, un hecho que también ha hecho saltar las alarmas entre los pediatras de Cataluña al detectarse los primeros casos en el territorio.

El jefe de neumología pediátrica en HM Nens, Marcelo Razquin, ha explicado a Crónica Global que se trata de un virus estacional que circula todos los años entre noviembre y febrero, aproximadamente. No obstante, afirma que este año se ha notado un “repunte temprano de casos, ya que han comenzado un poco más temprano de lo habitual”. Señala Alemania como el país europeo que más casos está detectando, pero en España “aparecen también algunos en los sistemas de vigilancia epidemiológica”.

Principal causa de bronquiolitis

El VRS es la principal causa de bronquiolitis en los más pequeños, que se da cuando se produce una inflamación en la vía respiratoria inferior. “En general, es como un resfriado común, pero en algunas ocasiones puede derivar en una bronquiolitis e incluso neumonía”, expone el doctor Razquin, que señala a los bebés prematuros, los de entre tres y seis meses y los niños inmunodeprimidos como los sectores de la población en mayor riesgo.

“Estos aún tienen la vía respiratoria inferior inmadura, por lo que se les inflama mucho más cuando contraen el virus, lo que hace que les afecte con mayor gravedad”, apunta. Aun así, recuerda que los mayores también pueden contagiarse. Con todo, en los adultos suele traducirse en síntomas catarrales de tos, mocos y algo de fiebre. “Los cuadros más graves se dan en los extremos: los más pequeños y los mayores de 65 años”, subraya.

Un niño enfermo por un virus en una imagen de archivo / PIXABAY

Un niño enfermo por un virus en una imagen de archivo / PIXABAY

Sistema sanitario “al límite”

El neumólogo expone que todavía hay que esperar un poco para ver cómo evoluciona la incidencia del virus respiratorio sincitial, pero reconoce que “se prevé una gran cantidad de casos este año” que podrían llevar al sistema sanitario “al límite”. La principal razón la atribuye a la poca inmunización del año pasado, cuando apenas circuló el virus --como pasó con la gripe-- por los constantes confinamientos derivados de la pandemia, los cuales redujeron la asistencia de los niños a las escuelas infantiles.

En este sentido, alerta de que “esto hace que haya una gran cantidad de niños que no estuvieron expuestos al VRS el otoño-invierno pasado y que se encuentran en riesgo de contraerlo esta temporada”, los cuales se sumarán a los que siempre lo cogen. De todos modos, el contagio también depende de cómo se comporte la sociedad, pues recuerda que el uso de mascarillas ayuda a frenar la propagación de este tipo de enfermedades.

Ingresos que evolucionan favorablemente

En HM Nens ya han tratado a varios pacientes de VRS, algunos de los cuales han necesitado ser ingresados, pero el doctor Razquin celebra que “evolucionan favorablemente” a la oxigenoterapia, sueroterapia y nebulizaciones. Por ahora, no hay ningún fármaco que ayude a curar este virus, de modo que este es el tratamiento que se emplea cuando una criatura presenta una bajada de niveles de oxígeno en sangre a raíz de la infección, además de la nebulización con fármacos para mejorar la secreción respiratoria.

“Existe el palivizumab, un anticuerpo monoclonal que inhibe que el virus respiratorio sincitial entre en las células respiratorias, pero es un medicamento muy caro que no está al alcance de toda la población”, lamenta el neumólogo. Así pues, cuando un niño se contagia de VRS, recomienda mantenerle bien hidratado y alimentado, con una buena higiene nasal y un control constante de la temperatura.

Igual de graves que antes del Covid

Por su parte, fuentes del Hospital Sant Joan de Déu han informado a este medio que, durante estos últimos días, también han notado una subida de casos de VRS parecida a la que suelen tener cuando se acercan estas fechas. Por ahora, desconocen si la incidencia prevista para este otoño-invierno va a ser muy distinta a la habitual, pero sí que manifiestan que “los contagios que existen últimamente son igual de graves que los que se daban antes de la pandemia del Covid-19”.

De todos modos, el jefe de neumología pediátrica en HM Nens recomienda evitar llevar a la guardería a los niños que presenten algún síntoma para frenar la cadena de contagios todo lo que se pueda, así como mantener una buena higiene para evitar más casos. 

Plan de acción contra el virus

A la investigación para dar con fármacos que ayuden al tratamiento de este virus se suma Universo VRS, una iniciativa de AstraZeneca presentada esta misma semana que nace para crear un plan de acción contra la infección. Sus dos grandes objetivos son proteger a la población más vulnerable y mejorar el manejo de estos pacientes. Y es que, cada año, se estima que las infecciones por el virus respiratorio sincitial originan entre 7.000 y 14.000 hospitalizaciones solo en España.

Uno de los líderes del proyecto, el doctor Manuel Sánchez Luna, también alertó en la presentación del posible colapso sanitario que podría darse este año. “El VRS puede comprometer los centros hospitalarios y de atención primaria durante el próximo invierno, cuando el virus tenga más circulación y, por tanto, mayor incidencia en las potenciales poblaciones de riesgo”, indica. Así pues, aunque todavía es pronto para determinar si la incidencia de este año será o no peor que los anteriores, los pediatras ya se preparan para lo que pueda venir.