Fotomontaje de Salvador Illa y Pilar Alegría, con las Cortes de Aragón de fondo

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Política

La nueva financiación catalana juega su primera partida en Aragón

El cambio de modelo se somete a las urnas en una región donde las encuestas apuntan a un PP que lo rechaza, mientras que la candidata socialista ha basado su campaña en los ingresos adicionales que supondría la reforma

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El nuevo modelo de financiación autonómica, impulsado por PSC y ERC y pactado con el PSOE, se somete por primera vez a las urnas este domingo en Aragón, la región que quedaría en última posición en el reparto de ingresos per cápita según la ordinalidad que promete el Govern.

Cataluña y las "cesiones a los independentistas" han vuelto a ser protagonistas de una campaña electoral en la que los principales ataques a la exministra Pilar Alegría, candidata de los socialistas, han ido por ahí. Acusándola de anteponer los intereses del Gobierno a los aragoneses.

En contra de otros barones como Emiliano García-Page o Adrián Barbón, ha defendido la reforma que impulsó el Ejecutivo con ella todavía de ministra, reivindicando la inyección que recibiría su comunidad autónoma en términos absolutos, de alrededor de 630 millones de euros.

Y tanto el actual presidente aragonés Jorge Azcón, del PP, como Vox y los partidos regionalistas como el PAR, la Chunta o Aragón Existe se han posicionado en contra al considerar "injusto" que "los catalanes reciban más". Dejando una feroz batalla a la izquierda del PSOE donde también compiten Izquierda Unida y Podemos, que sí están a favor del nuevo modelo de financiación.

Encuestas demoledoras

Las encuestas, en este sentido, son muy claras. Y las consecuencias son extrapolables a nivel nacional dado que Aragón –junto a la Comunitat Valenciana, aunque la negligente gestión de la DANA de Carlos Mazón le resta credibilidad– es la que más se parece al conjunto de España según la demoscopia electoral. 

Como ya sucedió en Extremadura, el PP doblegaría de forma clara al PSOE pero dependería una vez más de Vox para alcanzar la mayoría absoluta. Los populares mejorarían ligeramente su representación pero la ultraderecha estaría muy cerca de doblarla, haciéndose fuerte a la hora de negociar sillones y políticas y complicándoles pactar, como le está sucediendo a María Guardiola.

Pilar Alegría, en este caso, lograría 18 diputados en las Cortes por los 23 que obtuvo el fallecido Javier Lambán en 2023 en el marco de una facción regional que sí fue muy crítica con las cesiones de Pedro Sánchez con el independentismo catalán. Unos resultados, en cualquier caso, demoledores especialmente para el proyecto liderado por el presidente del Gobierno.

Entre los partidos minoritarios, en la misma línea, los regionalistas –especialmente la Chunta Aragonesista de Jorge Pueyo, diputado de Sumar en el Congreso– superarían a las izquierdas de ámbito nacional. Podemos corre el riego de quedarse fuera y todos ellos pagarían en las urnas no haberse puesto de acuerdo para una coalición amplia entre las distintas sensibilidades.

Financiación impopular

En lo que a la financiación se refiere, una amplia mayoría de los aragoneses rechazan la nueva propuesta. Y en esta clave se leerá el fracaso de Alegría si se acaba materializando. Siendo también un aviso para María Jesús Montero, que en junio se presenta como candidata a la Junta de Andalucía.

En el último Consejo de Política Fiscal y Financiera todos los gobiernos autonómicos salvo el catalán rechazaron el nuevo modelo, que tampoco parece tenerlo fácil para su aprobación en el Congreso con partidos como Compromís o la propia Chunta en contra y un Junts, decisivo, que considera insuficiente cualquier modelo que no sea un concierto económico como el vasco.

El próximo paso previsto, mientras el Govern asegura que la financiación singular será una realidad, es el traspaso del IRPF a Cataluña, la condición indispensable que ha puesto ERC al PSC para sentarse a negociar los presupuestos de la Generalitat, que también siguen pendientes.

Pero también requiere una mayoría absoluta en Madrid que por ahora no existe. Y la legislatura se agota, con un gobierno PP-Vox a la vuelta de la esquina –que también auguran los sondeos– y una nueva promesa del Ejecutivo de Salvador Illa que se complica.

Anticatalanismo

El independentismo catalán, por otra parte, tampoco ha perdido la oportunidad de denunciar anticatalanismo en esta campaña electoral aragonesa, donde también se han tratado temas relevantes para Cataluña como el trasvase del Ebro que defiende Vox o la protección de la lengua en la llamada Franja de Ponent, que sí comparten regionalistas y partidos de izquierdas.

Y todos, sin excepción, han celebrado la sentencia judicial que insta a la Generalitat a devolver los murales de Sijena, expuestos en el Museu Nacional de Montjuïc. Los expertos desaconsejan su traslado por cuestiones técnicas, pero tampoco han faltado las acusaciones cruzadas de "expolio" y la cuestión sigue en el aire.