Estudiantes de la UAB
"Sentados en una mesa y con apetito somos todos iguales"
Cinco estudiantes de la UAB crean Platos y Relatos, un proyecto que une cocina y narrativas culturales para fomentar el diálogo intercultural en Barcelona
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Francisca Polgatti, Valentina Rendich, Raffaele Barbato, Aletvia Ramírez y Luis Campaña se conocieron el primer día de clases del máster en Emprendimiento e Innovación Social de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
Al conversar sobre sus intereses para un posible proyecto de fin de curso, se dieron cuenta de que los unían dos aspectos: a todos les gustaba comer, y a todos les removía su condición de migrantes.
Fue así como surgió la idea de montar Platos y Relatos, una asociación que ofrece clases de cocina impartidas por migrantes de diferentes países con la idea de compartir sus culturas culinarias en Barcelona.
El proyecto, galardonado con el 1er Premio en la categoría General del XVI Premio CIEU-FEiE de la UAB, aún está en fase inicial, pero sus fundadores confían en poder llevar a cabo las primeras sesiones en un futuro cercano.
Cercanía
“Consideramos que la comida es un punto de encuentro y un lenguaje universal, dado que convoca a personas y genera encuentros improbables entre personas que normalmente no se cruzan. Cocinar y compartir la comida en torno a la misma mesa genera cercanía, confianza y apertura al diálogo. Sentado en una mesa y con apetito somos todos iguales”, comentan los emprendedores en una entrevista por email.
Derribar muros
Por otro lado, son conscientes de que el desconocimiento genera distancia, “incluso miedo” a lo que consideramos diferente.
“Nosotros queremos cambiar eso y generar curiosidad y acercamiento a través de este proyecto, derribando barreras y combinando la cocina con las narrativas culturales, para promover un espacio de respeto, empatía y reconocimiento”.
Riqueza cultural
La visión de Platos y Relatos es muy clara: aportar a la construcción de una sociedad que valore la diferencia cultural y se enriquezca con la diversidad. Que dé espacio, voz y lugar a las historias de las personas independientemente de su origen.
“Queremos empoderar a las personas migrantes como protagonistas de sus propias historias, y como personas que tienen mucho que compartir”, dicen.
Perfiles
La diversidad de perfiles y nacionalidades del equipo (Chile, Perú, México) es un plus para su proyecto. Raffaele Barbato, licenciado en Administración de Empresas en México, se encarga de la gestión financiera.
La también mexicana Aletvia Ramírez, formada en gastronomía y con experiencia en restauración, lidera el área de marketing del proyecto, “transformando su amor por la cocina en inspiración para otros”.
Equipo de Platos y Relatos
Por su parte, Francisca Polgatti, chileno-italiana, es ingeniera civil industrial, experta en experiencia de usuario, innovación social, sostenibilidad y gestión estratégica, y lidera el área de operaciones.
El peruano Luis Campaña, ingeniero industrial y docente con experiencia en gestión de operaciones y proyectos sociales y tecnológicos, se ocupa del área jurídico-fiscal, mientras que Valentina Rendich, psicóloga chilena especializada en inclusión laboral y clima organizacional, encabeza el área de recursos humanos y es responsable de la formación de embajadores y embajadoras gastronómicos.
Capacidades
“El perfil de personas que impartirán las clases son personas migrantes sin necesidad de tener estudios específicos relacionados con la gastronomía, pero sí se valorará su disposición a compartir su cultura y que tengan su documentación al día”, explica.
El proceso de selección se realizará a través de colaboraciones con asociaciones locales que trabajan con personas migrantes y convocatorias abiertas, y en las entrevistas se tendrá en cuenta el interés de compartir sus historias mediante la gastronomía, “habilidades blandas” y buena capacidad de comunicación.
Proceso
Una vez seleccionadas, las personas participarán posteriormente en un programa de capacitación en el que se abordarán tanto aspectos técnicos y operativos (seguridad e higiene alimentaria, manejo del espacio, atención al cliente), como aspectos relacionados a las habilidades comunicativas y narrativas (herramientas de storytelling), orientadas a fortalecer la conexión que se genere entre el embajador gastronómico y el público.
“Este proceso de capacitación, busca que la experiencia sea segura, profesional y emocionalmente significativa, garantizando que sea un espacio de respeto para todos/as”, dicen.
Entendimiento
“Este proyecto nos ha enseñado la importancia de la comunicación clara, la escucha y la empatía como aspectos claves en un proyecto colaborativo con participantes de diferentes culturas. Nos ha enseñado la importancia de confiar en nuestro equipo de trabajo y a entender la diversidad como una fortaleza”, concluyen los estudiantes de la UAB, una universidad con un claro enfoque en el emprendimiento y la innovación.
“Además, existe todo un ecosistema que apoya estas iniciativas y que motiva a proponer ideas creativas”, explican.
Próximo paso
Por el momento aún no han recibido mentorías ni recursos universitarios que les ayuden a crecer, pero no lo descartan como opción. Su objetivo de cara al futuro es postular a fondos para poder seguir escalando el proyecto, aunque son conscientes de acceder a ellos no es sencillo. “Suele requerir procesos de revisión y auditoría muy rigurosos sobre el uso de los fondos, además de trámites altamente burocráticos y, en ocasiones, desgastantes”, lamentan.
Por otra parte, saben que este tipo de iniciativas suelen tener detractores, “ya que en cualquier sociedad existen prejuicios y miedos hacia lo desconocido. “Y en un contexto tan diverso como Barcelona, esta situación se puede ver acentuada, ya que hay mucha gente que no está cómoda con los migrantes”, concluyen.