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Los independentistas de Tsunami Democràtic en el corte de la frontera de la AP7 por la Jonquera de este lunes. Imagen del artículo sobre el manifiesto de intelectuales / EFE

Rusia estaría vinculada con el estallido del Tsunami Democràtic

‘The New York Times’ accede a un informe que describe los viajes de Josep Lluís Alay a Moscú y el apoyo que habría recibido del Kremlin

4 min

La aproximación del independentismo catalán al Kremlin para buscar ayuda en la ruptura unilateral con España es una cuestión que ha surgido en varias etapas del procés y que los secesionistas han negado de frente. Incluso cuando se filtraron conversaciones que hacían referencia a ello de forma clara en el marco del caso Voloh, se afirmó que eran fruto de la fantasía de ciertos perfiles radicalizados y con escasa o nula conexión con los dirigentes. Sin embargo, The New York Times ha accedido a documentos de la inteligencia europea que darían pábulo a que Moscú colaboró con Carles Puigdemont. De forma concreta, con la aparición del Tsunami Democràtic.

Josep Lluís Alay, director de la oficina del expresidente de la Generalitat fugado Carles Puigdemont / EFE
Josep Lluís Alay, director de la oficina del expresidente de la Generalitat fugado Carles Puigdemont / EFE

Señala que el jefe de la oficina de Puigdemont, Josep Lluís Alay, habría viajado ya en 2019 a Moscú para buscar apoyos a su causa. De hecho, estos documentos dan por sentado que se habría reunido con oficiales rusos y que, poco después, “surgió un nuevo y feroz grupo de protesta” en Cataluña. Es decir, las movilizaciones del Tsunami Democràtic tras dictarse la sentencia contra los líderes políticos que organizaron el referéndum ilegalizado de octubre de 2017 y promovieron la declaración simbólica de independencia unilateral. Todos ellos ya han sido indultados.

Desestabilizar Europa

La inteligencia europea apoya la tesis de que el Gobierno de Vladimir Putin habría incluido a los separatistas catalanes en los movimientos que apoyaba en Europa para desestabilizar la zona como objetivo geopolítico. De forma análoga a lo ocurrido con las formaciones de extrema derecha que han emergido en el continente.

Se habla de una “estrategia por capas” que incluye “propaganda y desinformación, financiación encubierta de movimientos políticos disruptivos, piratería y filtraciones de información”. Además de “medidas activas” que incluso llegan a los “asesinatos destinados a erosionar la estabilidad de los adversarios de Moscú”. Es decir, las potencias del oeste.

Pesquisas de la Guardia Civil

El rotativo hace referencia a informes de la Guardia Civil y a 700 páginas de transcripciones de textos de mensajería entre Alay y Puigdemont que probarían los “esfuerzos” que habría hecho para “cultivar lazos con rusos que tuvieran vínculos con la inteligencia del país”. El éxito que habrían obtenido sería organizar el Tsunami Democràtic, unas protestas promovidas a través del canal de mensajería Telegram (creado, precisamente, en Rusia) de forma anónima pero que consiguieron un apoyo ciudadano que propició incluso un bloqueo del aeropuerto de El Prat.

Cabe tener en cuenta que esta presunta conexión entre Alay, Puigdemont y el Kremlin está judicializada. El Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, encabezado por Joaquín Aguirre, dispone del nuevo informe de la Guardia Civil y habría abierto nuevas diligencias. La Fiscalía se ha opuesto a que las primeras pesquisas que realizó sobre la organización del Tsunami Democràtic, el caso Voloh, lleguen a la Audiencia Nacional por falta de pruebas.