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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, junto al candidato de ERC en las pasadas municipales, Ernest Maragall / EP

Rechazo en los comunes al ‘blanqueo’ de ERC en Barcelona

La estrategia de pactos de Colau irrita a las confluencias de ICV, federalistas y Podem, que recuerdan el rechazo de los republicanos a la reforma laboral

5 min

La firme apuesta de la cúpula de los comunes por un pacto con ERC ha desconcertado, e incluso indignado, a otros sectores de la confluencia de izquierdas, como ICV, federalistas o Podem. Estas corrientes, que en varias ocasiones han denunciado las decisiones unilaterales del núcleo duro de Ada Colau, recuerdan el reciente rechazo de los republicanos a la reforma laboral liderada por la vicepresidenta del Gobierno y dirigente podemita Yolanda Díaz. Centrados en revalidar la alcaldía de Barcelona, lo que impide diseñar una estrategia común en el territorio, los comunes no conciben otro aliado que Esquerra y sus últimos movimientos --acuerdo en los presupuestos municipales y de la Generalitat, por ejemplo-- apuntan en ese sentido.

El partido de Colau no se siente constitucionalista, cree que la Carta Magna es la cárcel de los pueblos porque no se reconoció el derecho a decidir. Una postura más cercana a Pablo Iglesias que a Yolanda Díaz”, explican fuentes conocedoras de esos movimientos.

Jaume Collboni (PSC), Ada Colau (Barcelona en Comú), Ernest Maragall (ERC) y Elsa Artadi (JxCat), de izquierda a derecha / EFE
Jaume Collboni (PSC), Ada Colau (Barcelona en Comú), Ernest Maragall (ERC) y Elsa Artadi (JxCat), de izquierda a derecha / EFE

Unilateralidad de Colau

Tanto federalistas como los herederos de la extinta ICV han expresado en diversas ocasiones su incomodidad ante las decisiones unilaterales de Colau. Y, al igual que Podem en Cataluña, su peso en la confluencia de los comunes es menor comparada con el liderazgo que ejercen la alcaldesa de Barcelona y su marido, Adrià Alemany, siempre equidistantes con un procesismo que no encaja con la lucha de clases y la defensa de la clase obrera que priorizan sus socios.

En el caso de ICV, conocidas son sus históricas diferencias con ERC durante el gobierno tripartito. “La relacion entre los ecosocialistas ya se torció desde la aprobación de la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y la reforma de impuesto de sucesiones”, explican fuentes cercanas a ese partido. Se refieren al rechazo de ICV a un proyecto educativo que ERC asumió por entero, perdiendo, a su juicio, la oportunidad de consagrar la escuela pública sin concesiones a los centros privados. Hay que recordar que, durante años, el líder de ERC, Oriol Junqueras, católico confeso, se negó a eliminar las subvenciones a los colegios vinculados al Opus que segregan por sexo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), la vicepresidenta primera Nadia Calviño (c), y la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se felicitan / EFE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), la vicepresidenta primera Nadia Calviño (c), y la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se felicitan / EFE

Por su parte, los ecosocialistas rechazaron la propuesta del exconsejero de Economía, Antoni Castells, de minimizar el gravamen vinculado a las herencias. 

"Carta blanca a Esquerra"

Pero, tal como avanzó Crónica Global, en una reciente reunión en la que diferentes corrientes de la izquierda catalana, tanto de la vieja como de la nueva política, abordaron la situación de este espectro ideológico, participaron miembros del núcleo duro de Colau. A varios de los asistentes les sorprendió que los comunes carecieran de un proyecto, de una estrategia de cara a las próximas elecciones municipales. Solo volver a ganar en Barcelona. “Y dar carta blanca a Esquerra”, explica un invitado.

Así, mientras en el Gobierno español y en el Ayuntamiento de Barcelona, los comunes/podemitas gobiernan con los socialistas, la apuesta de Colau es orillar al PSC. Algo que desconcierta a los socialistas.

Candidatos

Quedan muchos meses todavía para que se celebren las elecciones municipales. Y también muchas incógnitas, empezando por la continuidad de la propia Colau --eso dependerá de las próximas encuestas-- o de sus delfines --se barajan Jordi Martí o Janet Sanz, aunque en el caso de la teniente de alcalde, la operación suena a desgaste--, así como de los cabezas de lista del resto de formaciones.

En ERC todo apunta a un tíquet entre Ernest Maragall y Ester Capella --el primero podría dar un paso al lado en última instancia--, mientras que en el PSC, Jaume Collboni sigue siendo la apuesta del partido. Y si se confirman esas citadas alianzas, las elecciones irán de un tándem ERC-comunes versus Artadi (JxCat)-PSC, la fórmula favorita del empresariado catalán.