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Carles Puigdemont, ante su mansión en la localidad belga de Waterloo, donde se encuentra fugado de la Justicia / EFE

Puigdemont utiliza la crisis bielorrusa para atacar a España y al presidente de la Eurocámara

El expresidente de la Generalitat fugado compara la situación de este país con la de Cataluña y aprovecha para ajustar cuentas con David Sassoli

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Carles Puigdemont imparte lecciones de democracia después de haber declarado la independencia unilerateral de Cataluña tras un referéndum ilegal y sin ningún tipo de control ni garantía democrática. El expresidente de la Generalitat fugado de la justicia utiliza ahora la grave crisis que se vive en Bielorrusia y las protestas por la enésima reelección de Alexander Lukashenko para compararla con la situación de Cataluña --donde los independentistas llevan años gobernando, pese a que entre sus tres partidos apenas suman un 47% de los votos--, criticar a España y al presidente de la Eurocámara, David Sassoli.

Puigdemont ha cargado con dureza contra el político italiano, al que se ha permitido recomendarle que, si desea ayudar a la "democracia" en Bielorrusia y otros lugares, refuerce antes la "democracia interna" de la UE. Así se lo ha dicho a través de varios mensajes en su cuenta de Twitter, después de que Sassoli haya exigido a Lukashenko que pare la represión de las protestas y las detenciones de manifestantes en su país --que ascienden ya a 7.000 desde el pasado domingo--, advirtiendo de que estos episodios deben tener consecuencias como las sanciones internacionales.

De nuevo, y al igual que otros dirigentes independentistas en los últimos días, Puigdemont no ha tenido reparos en aprovechar la crítica situación de Bielorrusia en su propio beneficio político, exigiéndole al presidente de la Eurocámara que "acabe con el doble rasero y denuncie los abusos de los derechos humanos cometidos por la Monarquía española". A su modo de ver, es difícil para la UE ser creíble ante el régimen de Lukashenko teniendo en cuenta que la policía española utilizó "la violencia extrema" contra las personas que intentaron votar en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, adjuntando imágenes de dicha jornada. Pero ninguna, en cambio, de manifestaciones de otro signo reprimidas por la Generalitat con su propio partido al frente, como el desalojo de los indignados del 15-M, o las peticiones de cárcel para algunos de ellos.

"La UE apoyó al Primer Ministro español sin dudarlo, sin una palabra a favor de personas inocentes golpeadas y heridas por la policía. Parte de mi gobierno fue condenado hasta 13 años de prisión por organizar este referéndum. Todavía están en prisión", ha lamentado.

El exmandatario convergente y actual eurodiputado de JxCat le ha recordado que tanto él como los exconsellers y eurodiputados Toni Comín y Clara Ponsatí están en el "exilio" y no pueden ejercer plenamente su "deber" porque, si pisaran España, serían detenidos y también les condenarían a más de 13 de años de cárcel, ha asegurado.