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Puigdemont y Mas / EFE

Mas carga contra Puigdemont: "El futuro del PDeCAT no se decide en Waterloo"

El expresidente apuesta por la marca Junts per Catalunya para acabar con el baile de siglas en el espacio neoconvergente y aglutinar bajo ella "la mejor tradición de Convergència, pero yendo más allá"

23.09.2019 11:16 h.
4 min

El desacuerdo latente en las relaciones entre Artur Mas y Carles Puigdemont es cada vez más evidente. En esta ocasión ha sido el expresidente Mas el que la ha aireado sin miramientos, en una entrevista realizada en TV3 en la mañana del lunes. Ha dejado claro que el Partit Demòcrata Català (PDeCAT) debe reformularse y que su futuro "no se decide en Waterloo", en clara alusión al expresident fugado. 

Mas asegura que existen puntos en común entre su posicionamiento y el de Puigdemont sobre el futuro del espacio político neoconvergente. Ambos apuestan por una sola "organización política" pero chocan, sin embargo, en cuál es el papel del PDeCAT en ella. 

Mas, figura "puente"

En la actualidad existen tres formaciones entre los que se reparten --y en ocasiones, se duplican-- los ciudadanos que antes se encontraban en la esfera de Convergència: Junts per Catalunya (JxCat), PDeCATCrida Nacional per la República. Mas se ha ofrecido --como en otras ocasiones-- como figura "puente" entre las tres para reconducir caminos hasta concentrarlas en una única marca que afiance la fuerza de los antiguos convergentes huérfanos.

La "mejor de las soluciones" desde el punto de vista del expolítico --aún se encuentra inhabilitado por haber sido condenado-- pasa por la prevalencia de las siglas de JxCat, bajo las que se aglutinaría "la mejor tradición de Convergència, pero yendo más allá". Para él, la "ruptura total" del espacio político neoconvergente "sería casi inadmisible" y, si ocurriera, avisa de que "no me quedaría callado". 

Posible coalición

Si su apuesta por JxCat --partido heredero de Junts pel Sí, coalición que Mas lideró en las elecciones catalanas de 2015-- no llegara a buen puerto, ha apuntado a otra solución: que la Crida y PDeCAT continuaran existiendo como formaciones separadas pero que se presentaran a las elecciones de forma conjunta, bajo la marca JxCat. Y aquí es donde el expresident ve fundamental su papel como mediador

Sea como fuere, "la última palabra" sobre el futuro del partido heredero de CDC la tendrán las bases, a pesar de la influencia que Puigdemont y sus seguidores más acérrimos ejercen sobre él y que Mas reconoce. "Una cosa es influir y la otra decidir. La última palabra la tendrán las 14.000 personas asociadas al partido", ha declarado. 

¿Candidato Mas?

En este contexto, Mas ha insistido en que no puede descartarse "del todo" como candidato a unas futuras elecciones ya que su inhabilitación finalizará el próximo febrero. Una opción que asegura que es respaldada por "bastante gente".

En su opinión, la situación no está "normalizada" y ha dicho que se siente "corresponsable" de la misma, al haber sido presidente de la Generalitat en la primera parte del procés e impulsor también de la refundación de CDC.