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Los diputados de Vox sentados en los escaños del PSOE con José Zaragoza entre ellos / EFE

La bronca de los diputados de Vox, ante Zaragoza, al escuchar catalán y euskera

El diputado del PSC, que quedó encajonado en la constitución del Congreso entre Abascal y Espinosa de los Monteros, da cuenta del apoyo de Vox a las palabras de Albert Rivera

22.05.2019 20:53 h.
4 min

José Zaragoza estaba a punto de desayunar en el Congreso. Iba a atacar una piña, cuando Rafael Simancas le llamó. Los diputados de Vox habían “acampado”, desde primera hora, antes de las ocho de la mañana, en los escaños que habitualmente ocupan los socialistas en el Congreso. Zaragoza, raudo, corrió y aprovechó un hueco entre Santiago Abascal y Iván Espinosa de los Monteros para sentarse. “¡Eh, que estábamos nosotros!”, le espetaron. “Hay un asiento libre y me siento, son los escaños donde estamos habitualmente los socialistas”, le respondió el diputado del PSC en el grupo parlamentario del PSOE. A partir de ese momento, Zaragoza pudo comprobar el estilo de Vox, con comentarios jocosos y pataletas y golpes cada vez que escuchaban hablar catalán o euskera, en las promesas de los diputados independentistas catalanes y vascos por “imperativo legal” de la Constitución.

Ese fue el motivo principal, a juicio de Zaragoza, de la bronca que protagonizaron los diputados de Vox en el hemiciclo. Protestaban con golpes en los escaños cada vez que escuchan una lengua diferente al castellano. De forma reiterada, se quejaban de la coletilla de los diputados, como hizo Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull o Jordi Sànchez, que acompañaba al “imperativo legal” al prometer la Constitución.

Santiago Abascal (Vox), sentado en la bancada del PSOE en el Congreso de Diputados / EFE

Santiago Abascal, con José Zaragoza, en el Congreso

Jurar por España, frente a "esas tonterías"

Zaragoza intervino en el asiento, junto a sus dos extraños compañeros. “Vosotros también habéis colocado coletillas”. Ante esa aseveración, Abascal y Espinosa de los Monteros no lo dudaron y soltaron indignados: “¿Estás diciendo que es lo mismo jurar por España que todas esas tonterías que han dicho”?

Esa fue la fórmula de los 24 diputados de Vox en el Congreso, que había dictado Santiago Abascal. En las Cortes Valencianas habían añadido un “Por Dios y por España”, el mismo latiguillo que utilizaron en el parlamento andaluz, con la mano sobre la Biblia y un crucifijo.

Rivera, ¿líder de Vox?

Lo que ocurrió es que, finalmente, tras un tira y afloja que fue tenso, Zaragoza acabó hablando con los diputados de Vox sobre las prácticas de los diputados en el hemiciclo. “No sabían cómo se votaba, y yo les dije que con una urna”, ha asegurado irónico el diputado del PSC en el programa de TV3, Tot es Mou.

Pero lo que también explica Zaragoza es que los diputados de Vox vieron ayer a un líder en la figura de Albert Rivera. Cuando el líder de Ciudadanos pidió la palabra a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para afearle que permitiera a los diputados independentistas prometer la Constitución con esas particulares fórmulas, de forma espontánea Abascal exigió a los suyos: “Esto hay que aplaudirlo”, y todos al unísono hicieron suyas las palabras de Rivera, mostrando una total sintonía.