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El 'exconseller' catalán de Cultura Lluis Puig, que ve las elecciones municipales como plebiscitarias / EFE

El Gobierno "tomará medidas" ante la provocación del 'exconseller' Puig desde Bruselas

El otrora titular de Cultura participa en un acto en la sede de la Generalitat en Bélgica, a pesar de que está prohibido su uso para asuntos políticos

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El Gobierno "tomará las medidas oportunas" ante la provocación desde Bruselas del exconseller de Cultura Lluís Puig, huido de la justicia española que ha intervenido en la sede de la delegación de la Generalitat en Bélgica, a pesar de que había instrucciones de impedir cualquier acto político en esas instalaciones.

La invitación a Puig para la presentación del libro Llibertat insubornable, sobre la biografía del escritor catalán Manuel de Pedrolo, "tendrá consecuencias inmediatas", han asegurado fuentes del Ministerio de Exteriores. Nada más conocer la celebración del acto y la intervención del exconsejero, el ministerio ha pedido explicaciones a la actual responsable de la oficina, Inmaculada Bultó, quien ha respondido con un escrito que está siendo analizado.

Cierre de 'embajadas'

Bultó está al frente de la embajada desde que el anterior delegado del Gobierno de Cataluña fue destituido por Exteriores como parte del desmantelamiento de las oficinas creadas por la Generalitat por el mundo. La aplicación del artículo 155 responsabilizó al ministerio de la liquidación de la "red de representación en el exterior" que la Generalitat había montado contraviniendo la Ley de acción exterior. Como consecuencia, se cerraron 11 centros de la "red diplomática" de Cataluña en el exterior.

La oficina de Bruselas fue la única no clausurada por considerar que ejercía tareas de representación ante los distintos órganos de Bruselas, lo que entra dentro de las competencias de las comunidades autónomas, ha precisado el ministerio.

Desde el 30 de octubre

Puig es el primer miembro del gobierno de Carles Puigdemont que entra en el edificio desde que el Ejecutivo español destituyera al representante permanente Amadeu Altafaj el pasado 30 de octubre.

El Gobierno impidió en enero que el presidente del Parlament, Roger Torrent, se reuniera en la delegación con el expresident Carles Puigdemont y el resto de consejeros en Bruselas. Precisamente para evitar el encuentro, aquel día el Ministerio de Exteriores ordenó cerrar la delegación y envió a todos los trabajadores a casa.