Menú Buscar
Carme Forcadell, presidenta del Parlament, en el inicio del pleno en el que se aprobará la ley del referéndum / EFE

Forcadell 'pasa' de los servicios jurídicos del Parlament para tramitar la ley del referéndum

El pleno del Parlament arranca con bronca entre PSC, Ciudadanos, PP y CSQP por la arbitrariedad de la presidenta de la Cámara y se interrumpe dos veces

3 min

Lo esperado. El pleno del Parlamento catalán ha arrancado con bronca entre la oposición y la presidenta de la Cámara, Carmen Forcadell, tras la decisión de ésta de admitir a trámite la ley del referéndum sin tener en cuenta un demoledor informe jurídico de sus propios letrados.

En este documento, se advierte de que no se puede tramitar esta norma ya que el Tribunal Constitucional suspendió la reforma del reglamento del Parlament que permite la aprobación exprés de esta norma que regula el referéndum del 1-O

El orden del día

El informe de los letrados del Parlament se presentó esta mañana, poco antes de que la Mesa del Parlament se reuniera para admitir a trámite la ley, a petición de Junts pel Sí y la CUP. Tras comenzar el pleno, los  independentistas argumentaron la necesidad de alterar el orden del día, mientras que PSC, Ciudadanos, PP y CSQP pidieron la reconsideración de esa admisión a trámite.

El agrio debate parlamentario dio lugar a la interrupción del pleno para que la Junta de Portavoces y la Mesa de reunieran de forma extraordinaria. Una vez reanudada, la sesión la presidenta ha vuelto a suspender el pleno para convocar otra reunión de la Junta y la Mesa por una cuestión de orden presentada por Ciudadanos.

"Un golpe de estado"

Joan Coscubiela (CSQP) tildó de “golpe de estado contra las leyes catalanas” la tramitación de una ley, mientras que Eva Granados (PSC) denunció que esa admisión a trámite no ha sido publicada en ningún documento oficial, precisamente para evitar que haya responsabilidades de la Mesa. Carlos Carrizosa (C,s) acusó a Forcadell de actuar más como la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) que como presidenta del Parlament.

En paralelo, Forcadell presentaba una petición de recusación de los magistrados del Tribunal Constitucional, a los que acusa de arbitrariedad.