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Eloi Badia, concejal de Emergencia Climática de Barcelona, en un acto / EP

El ayuntamiento defiende que Eloi Badia quiera ser funcionario

El gobierno municipal asegura que las oposiciones a las que se presentará el concejal serán limpias

7 min

El Ayuntamiento de Barcelona defiende que el concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Eloi Badia, quiera ser funcionario de la institución. El gobierno municipal niega que exista posible conflicto de interés en que el representante de Barcelona en Comú (BComú) concurra a unas oposiciones de la Administración local forme parte del gabinete que las rige y, sobre todo, subraya que las oposiciones serán limpias. Contesta de este modo al malestar que ha creado la noticia tanto dentro de la institución pública como entre otros aspirantes a formar parte de la bolsa pública de ocupación de la capital catalana, un paso previo a pujar por un empleo público. 

Así lo indican portavoces municipales a Crónica Global tras preguntar este medio si el hecho de que Badia se presente a las oposiciones plantea alguna duda legal o ética. La fuente oficial es categórica: "No". Que el político en activo quiera ser funcionario de la Administración no contraviene ni la normativa vigente ni el código ético y de conducta del ayuntamiento, que se puede consultar en este enlace

"La comisión de gobierno no interviene"

En su razonamiento, el Ejecutivo local subraya que la comisión de gobierno en la que participa de forma semanal Eloi Badia no ha emitido ni intervendrá en "ningún procedimiento" vinculado a las oposiciones a las que éste acudirá. Lo que es más, "la presencia de concejales o personal eventual de cualquier partido no tiene efecto alguno sobre el desarrollo y garantías de las pruebas", agrega la misma voz.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (BComú), y el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni (PSC), en una imagen de archivo / EFE
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (BComú), y el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni (PSC), en una imagen de archivo / EFE

Asimismo, desde el bipartito que forman BComú y PSC se enfatiza que "toda la población tiene derecho a presentarse a esta convocatoria". Se recuerda también que "no hay incompatibilidad por parte de ningún miembro del equipo de gobierno ni de la oposición, por cuanto no existe ningún conflicto de intereses". De hecho, prohibir a Badia y a otros cargos de confianza acudir al proceso de selección "supondría una vulneración de sus derechos fundamentales". 

El tribunal lo elegirá Recursos Humanos

En el mismo sentido, desde el ayuntamiento se hace hincapié en que el tribunal que evaluará al concejal y a los cargos de confianza aspirantes a funcionarios será neutral, como es regla en estas pruebas. Lo elegirá la Gerencia de Personas y Desarrollo Organizativo, área en la que se encuentra la Dirección de Selección, que elabora los procesos de nombramiento de trabajadores y aspirantes a empleados municipales. 

Precisamente, en el marco de la selección de los 16.000 candidatos a funcionario, desde el gobierno municipal se indica que la trayectoria de Badia o los cargos de la estructura en el ayuntamiento no influirán. "No hay ningún mérito en el procedimiento", se concluye. 

Malestar local

Las respuestas del ayuntamiento son claras. Con todo, el malestar que ha germinado ante la noticia es notorio. Del ámbito de los comunes, no solo Badia participa en las oposiciones que continúan su curso (de hecho, este fin de semana tendrá lugar uno de los exámenes). Hay otros cargos eventuales municipales que también concurren en el proceso como es la pareja del concejal, Tatiana Guerrero, asesora del área de Derechos Sociales; o el comisionado de Diálogo Interreligioso Khalid Ghali. 

Eloi Badia (1d) y Janet Sanz (2d) con la alcaldesa Ada Colau (i), en un acto de Barcelona en Comú / CG
Eloi Badia (1d) y Janet Sanz (2d) con la alcaldesa Ada Colau (i), en un acto de Barcelona en Comú / CG

Metrópoli Abierta informó de que aspiran a entrar en la bolsa laboral de Barcelona la jefa de gabinete de la Concejalía de Vivienda, Vanesa Valiño, que es también pareja del diputado en el Congreso por los comunes Gerardo Pisarello; el jefe de gabinete de, precisamente, Eloi Badia, Enrique GornésMarc Rius Pinés, que es jefe de gabinete de la segunda teniente de alcalde municipal, Janet Sanz; uno de los asesores de esta política, Roger Clot; o Carles Spa Novellas, asesor de presidencia, el equipo que encabeza la alcaldesa, Ada Colau. 

Críticas de la oposición

La principal diferencia de todos ellos y de Badia es que este último es un cargo político, el resto son personal de confianza nombrado por los comunes. Entre los 16.000 aspirantes a entrar en la bolsa laboral el Ayuntamiento de Barcelona también está una concejal de la oposición. Se trata de Francina Vila, del grupo de Junts per Catalunya. En su caso, no tiene ninguna vinculación con la gestión municipal más allá de la fiscalización de trabajo del equipo de gobierno que practica su grupo municipal. 

Son, precisamente, los grupos políticos que están en la oposición los que han expresado de forma más abierta las dudas sobre el encaje ético del movimiento de Badia. Si bien el concejal cuenta con sus derechos íntegros al ser cargo público, advierten de que el tribunal que lo evaluará lo compondrán funcionarios de una Administración que dirige un gobierno del cual él forma parte. "La comisión de gobierno no participará de las oposiciones, pero sí, por ejemplo, nombra a los gerentes de los cuales dependen las pruebas, o evaluará su currículum como ingeniero", señalan voces de los partidos opositores. "¿Será neutral frente a otros candidatos?", sentencian. La duda que puede llevar a la impugnación de un proceso que, desde el consistorio local, se afirma que será plenamente garantista.