El dramaturgo Albert Boadella, muy crítico con el nacionalismo catalán

El dramaturgo Albert Boadella, muy crítico con el nacionalismo catalán

Política

Boadella: “En Cataluña no hay oposición contra la xenofobia nacionalista”

“Me marcharé de Cataluña cuando a mí me dé la gana”, avisa el dramaturgo, autor de un nuevo libro donde arremete contra quienes han convertido el progresismo en una "nueva inquisición”

24 septiembre, 2022 12:00

Albert Boadella, el azote cultural del nacionalismo catalán, denuncia la “ruina económica y social” que ha provocado el proceso independentista. Hace tiempo que este dramaturgo, fundador de Els Joglars, vetado por las instituciones secesionistas, decidió estrenar sus obras en otros lugares de España donde es bien recibido y donde el teatro no es víctima de una “endogamia cultureta catalanista”.

Boadella publica el libro Joven, no me cabree: Contra el infantilismo progresista de la sociedad actual (Ediciones B), toda una declaración de principios sobre unas nuevas generaciones que, a su juicio, “no han sufrido la doma, no han encarrilado sus instintos. Se ha perdido la cultura del esfuerzo, el sentido de la autoridad de quienes saben, de los profesores. Y por eso tenemos la clase política que tenemos”.

"El error de Cs fue traspasarse al resto de España"

Hipercrítico con el nacionalismo, Boadella se aproximó a Ciudadanos, un partido, explica en una entrevista en el programa Converses de Cope Catalunya, que “nació para romper la deriva del PSC hacia el nacionalismo. El error de Cs fue traspasarse al resto de España”. Echa en falta la oposición política que había durante la primera etapa del gobierno de Jordi Pujol. “Pero el PSC tenía gente que en el fondo también era nacionalista y que querían demostrar que eran más nacionalistas que otros”, afirma Boadella, quien afea la connivencia de los gobiernos españoles con el soberanismo.

“Aznar salvó la ley de política lingüística porque impidió a su Defensor del Pueblo que presentara recurso ante el Tribunal Constitucional”, recuerda. Eran los tiempos de los pactos del Majestic y del catalán hablado en la intimidad.

Lo denuncia quien es catalanohablante y mantiene su residencia en el Empordà. “Me marcharé de Cataluña cuando a mi me dé la gana”, avisa a sus detractores. Inevitable comparar la situación del teatro en Cataluña y Madrid. Boadella afirma que en la capital española es el sector privado el que promueve las producciones, mientras que en la comunidad catalana están más ligadas a las subvenciones de la Generalitat, a una especie de endogamia cultureta catalanista".

Quien es recordado por su teatro transgresor asegura que le divierte que le llamen facha. Y también quienes han convertido el progresismo, como denuncia en su libro, “en una nueva censura, en una nueva inquisición”.