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Pere Aragonès, vicepresidente de la Generalitat / EP

Aragonès pide tiempo al Gobierno y asegura que la crisis de El Prat no afecta a la Mesa de Diálogo

"El Govern no renuncia a nada", ha dicho el presidente de la Generalitat, quien asegura que "es posible y será posible" conciliar economía y medio ambiente

6 min

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha arremetido de nuevo contra el Gobierno por suspender la inversión en la ampliación del aeropuerto de El Prat, al que acusa de "chantaje" y de "maniobra de presión". Sin embargo, se ha mostrado convencido de que el proyecto "es posible y será posible". Ha pedido más tiempo al Ejecutivo español y asegura que la crisis no afecta a la Mesa de Diálogo prevista para la semana próxima pues, según ha precisado, una cosa es el debate sobre las infraestructuras y otra, la resolución del conflicto en Cataluña.

Aragonès ha comparecido ante los medios de comunicación después de que el Gobierno haya decidido suspender la inversión en el aeropuerto debido al "posicionamiento débil" del Govern, lo que ha roto la confianza entre ambas administraciones. A nivel interno, también se ha producido una crisis entre ERC, que siempre receló del proyecto, y Junts per Catalunya, que lo apoya y culpa a los republicanos del fiasco.

"Maniobra de presión"

El president ha afirmado que esa ampliación es "una infraestructura fundamental" para Cataluña y que el anuncio del Ejecutivo de Pedro Sánchez es "una maniobra de presión para que el Govern acepte críticamente sin enmiendas la intención que tenía Aena: prolongar la pista 500 metros por encima de la reserva de la Ricarda y eso no lo aceptaremos".

Asimismo, el republicano considera que "esa maniobra de presión pretende abstraer de la complejidad de la infraestructura, en un momento en que la lucha contra el cambio climático requiere que todas las acciones se hagan con consenso social. El debate debe hacerse, no con imposición, sino con diálogo y escuchando a todos, teniendo en cuenta todos los puntos de vista". "La inversión debe tener en cuenta una máxima exigencia en la lucha contra el cambio climático, que no debe ser solo una declaración de intenciones, no solo es el pin que llevan los miembros del Gobierno. Eso requiere diálogo, consenso y tiempo", ha sentenciado. 

"Con la decisión de ayer --ha añadido--, el Gobierno constata que no tiene voluntad de diálogo, que renuncia al progreso económico de Cataluña. Es una operación de chantaje del Gobierno y Aena, que nunca han tenido intención de invertir en Cataluña". "Intentan un modelo de desarrollismo que no toleramos y tapa la profunda división que esta cuestión genera. No lo aceptamos", en referencia a las discrepancias entre PSOE y Unidas Podemos. Pese a ello, El dirigente de ERC asegura que esta crisis no afecta a la Mesa de Diálogo prevista para la semana próxima pues, según ha precisado, una cosa es el debate sobre las infraestructuras y otra, la resolución del conflicto en Cataluña. "Si se han tensado las relaciones, más razón que nunca para abrir una Mesa de Diálogo" en el que "amnistía y autodeterminación son irrenunciables".

"Conectividad y proteger el territorio es posible"

"Necesitamos que mejoren la conexiones, pero sin dañar el territorio. Llegamos a un principio de acuerdo de que la inversión de 1.400 millones para enlaces intercontinentales y conexión ferroviaria con los aeropuertos de Reus y Girona, que se concretaría en un Plan Director en dos años, no el 30 de septiembre, y supeditado a las directrices de la Comisión Europea", ha expuesto. 

Según su relato, las discrepancias se iniciaron el pasado viernes, cuando se concretó que el Documento de Regulación Aeroportuaria, el DORA, y se confirmó la afectación de la laguna de La Ricarda. "Algo no acordado con la Generalitat y que evidencia que el Gobierno abandona el diálogo. Pedimos una rectificación para volver al plan inicial. La mejora de la competitividad de El Prat y proteger el territorio debe ser posible. Y será posible", ha declarado. 

Búsqueda de inversión

La suspensión de la inversión “nos pone entre la espada y la pared”. Pero “no renunciamos a la inversión, con consenso. El chantaje puede tener consecuencias en las próximas décadas. Si se tarda más tiempo, se tarda. El Govern no renuncia a nada. No entraremos en la falsa dicotomía, en el juego perverso de elegir entre economía y medio ambiente. Que el Estado diga la verdad, que no imponga su visión, que dialogue”.

Aragonès ha aprovechado para pedir el traspaso de las competencias del aeropuerto a la Generalitat para evitar posiciones "unilaterales" del Estado.