Menú Buscar
Edificio del Consell d'Andorra, el parlamento del Principado cuyos representantes se escogen este domingo / CONSELL

Las cinco claves de las elecciones de Andorra

El fin del secreto bancario, el ‘caso BPA’, el relevo en Demòcrates, la aparición de más partidos y el proyecto del casino marcan la decisión de 27.700 electores

06.04.2019 00:00 h.
11 min

Andorra vivirá este domingo una jornada clave. Los 27.728 electores que están llamados a las urnas deberán decidir quién gobernará el Principado los próximos cuatro años en un momento clave.  

El país está inmerso en un cambio económico y social. La banca pierde importancia en la generación de actividad e incluso a nivel de empleo, por lo que el próximo presidente deberá hacer frente a los retos que surgen del proceso y cuya resolución marcarán el futuro de la región. Estos son las cinco claves de los comicios:

1) El fin del secreto bancario.

El sector bancario es el principal pilar de la economía andorrana y en 2017 perdió su gran hecho diferencial. Las entidades se quedaron sin la operativa secreta para adaptarse a los estándares internacionales, o, lo que es lo mismo, para que la Unión Europea sacara al Principado de la lista de paraísos fiscales.

Andorra perdió un lastre con consecuencias negativas para el medio plazo. En contrapartida, sus entidades financieras se despidieron en ese ejercicio, el último con datos consolidados, del 15,5% de sus beneficios agregados, que se quedaron en 131 millones de euros. Los clientes que habían atraído gracias a que sus movimientos eran opacos han trasladado sus operativas a otros territorios donde no existe el intercambio de información automática en procesos judiciales. Además, el territorio no ha sido capaz de atraer inversiones internacionales que dinamizaran la actividad local y generaran más negocio.

El sector financiero se ha hecho más pequeño y hay consenso entre los expertos de que se requiere una reestructuración de los operadores. El país tiene poco más de 70.000 habitantes pero cuenta con tres bancos locales --Andbank, Mora Bank, Crèdit Andorrà--, la filial de Banco Sabadell y Vall Banc, el heredero de BPA que ahora el fondo buitre JC Flowers intenta trocear para maximizar sus beneficios. El negocio financiero tradicional no llega para todos y hace meses que se especula incluso con fusiones. Esta encrucijada no se solucionará hasta la próxima legislatura.

Antoni Martí, presidente de Andorra que lideró la intevención de BPA / CONSELL GENERAL

Antoni Martí, presidente de Andorra que lideró la intevención de BPA / CONSELL GENERAL

2) Efectos del ‘caso BPA’.

Las elecciones de este domingo serán las primeras en el Principado tras el escándalo del caso BPA. Marzo de 2015 marca un antes y un después en la historia del país, cuando el organismo del Tesoro de EEUU que persigue el blanqueo internacional, el Fincen, emitió una note donde que acusaba a la entidad propiedad de la familia Cierco y le prohibía operar con dólares. Años después y a raíz de la batalla judicial de los accionistas mayoritarios en diferentes plazas, retiró esta acusación por falta de evidencias. Pero en ese momento el banco ya no existía y el que había sido su consejero delegado, Joan Pau Miquel, había pasado dos años de prisión provisional por las presuntas ilegalidades que había cometido la dirección.

La investigación judicial prosigue y un reciente informe del Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada advierte de que la “ineficiente” gestión política que hizo el Gobierno de Antoni Martí de la crisis deja al pie de los caballos toda la reputación de la plaza financiera. Señala que en ningún momento se defendió la pulcritud de la gestión de un banco que había pasado todas las supervisiones y controles de los reguladores del país y que se lanzó a su intervención y liquidación. Esta actuación puso en duda la pulcritud de todo el sistema.

También ha generado polémica que el Gobierno adjudicara a un fondo buitre, JC Flowers, el banco que el Ejecutivo había creado poco antes y había traspasado los activos de BPA, Vall Banc. Pesa el escándalo de un proceso de migración que se saldó con un regalo de más de 26 millones a los inversores estadounidenses ligado al movimiento de fondos, que se hizo a través de CoCo’s. Todo ello también está judicializado.

3) Relevo en Demòcrates d’Andorra.

Antoni Martí ha sido el presidente del Principado desde 2011, cuando recogió el testigo de Jaume Bartumeu. Ese año tuvo lugar un cambio de color político, el Partit Socialdemòcrata de Andorra perdió el control del Consell General a favor de Demòcrates d’Andorra (DA), una formación de corte conservador que se había constituido ese ejercicio por la conjunción de intereses entre liberales y centristas. Fue la sucesora de la Coalición Reformista que se había formado en 2009 y contaba con el apoyo de algunas de las familias con mayor poder, económico y social, del país.

Xavier Espot, el candidato de Demòcrates d'Andorra que tendrá complejo mantener el partido en el Gobierno en las elecciones del domingo / CONSELL GENERAL

Xavier Espot, el candidato de Demòcrates d'Andorra / CONSELL GENERAL

Con todo, la ley electoral impide a Martí concurrir a otro mandato y le ha sustituido Xavier Espot. Fuentes del Principado explican que la elección del aún ministro de Asuntos Sociales no ha sido exactamente una decisión del presidente saliente, cuyas herencias políticas han forzado una renovación profunda de la lista de la formación. Espot tiene menos de 40 años (nació en 1979) y se ha rodeado de un equipo en el que la mitad de los representantes no han concurrido nunca a unos comicios. Esta es su principal tarjeta de presentación y debilidad. Se distancia de todas las controversias que ha provocado DA en estos años, pero también le resta apoyos por el desconocimiento de los votantes de los integrantes de la lista.

Los últimos sondeos apuntan a que Espot ganaría las elecciones, pero no conseguiría la mayoría necesaria para reeditar el Gobierno. Si la oposición se uniese, le podrían apear del Ejecutivo.

4) Mas partidos en los comicios.

El principal problema para DA en estos comicios es la dispersión del voto. En 2015 concurrieron cinco partidos a las elecciones, mientras que este domingo los electores deberán elegir entre siete papeletas. El principal rival de Espot es Pere López, el cabeza de lista del Partido Socialdemócrata (PS). Su formación cuenta con experiencia en la gestión y las encuestas publicadas muestran un repunte notable en intención directa de voto, aunque necesitará cerrar alianzas poselectorales.

Pere López, el cabeza de lista del Partido Socialdemócrata (PS) / PS

Pere López, el cabeza de lista del Partido Socialdemócrata (PS) / PS

Se considera que tiene el camino allanado con los Liberales de Andorra (LA), que se presentan con Jordi Gallardo como cabeza de lista. Los que habían sido socios del Gobierno de Martí se distanciaron de las políticas del Ejecutivo a medida que avanzaba la legislatura.

Los formaciones que también arañarán votos son Terceravía, de Josep Pintat, que se presentará junto a la Unió Laurediana en la lista parroquial; Socialdemócrates y Progrés d’Andorra (SPA), cuya cara más conocida es Josep Roig; Andorra Sobirana, de Eusebi Nomen; y Units pel Progrés d’Andorra, de Alfons Clavera.

5) La licitación del primer casino del país.

El Principado se había resistido hasta ahora a acoger un casino, aunque la necesidad de dinamizar la economía local llevó a que el Gobierno cambiase su punto de vista sobre el negocio del juego (aunque la justificación oficial fue otra). Se decidió construir una sala de juego en los Pirineos y se abrió un concurso público internacional que despertó el apetito de las grandes multinacionales del sector. Con todo, la adjudicataria final fue una compañía nacional creada ad hoc para la concesión, Jocs .

No se puede decir que esto causara sorpresa al resto de empresas licitantes. Habían denunciado que el proceso no era limpio con anterioridad y, tras la adjudicación oficial, llevaron ante los tribunales el presunto pasteleo del Ejecutivo de DA. Los denunciantes son Casinos de Austria, Cirsa, Genting, Partouche y Barrière, firmas con los recursos necesarios para mantener el litigio vivo y que ya han advertido de que si los tribunales les dan la razón, el perjuicio para las arcas andorranas será “exorbitante”.

Más allá del riesgo económico de la operación, supone otra estocada para la reputación internacional de Andorra. Si el próximo Gobierno quiere convencer a los inversores internacionales de que el país es un territorio seguro para sus proyectos, primero deberá buscar una solución a este conflicto. Lo único seguro por ahora es que no será sencilla.