Imagen del gamberrismo en la UPF contra el 25% de castellano / Cedida

Imagen del gamberrismo en la UPF contra el 25% de castellano / Cedida

Política

El claustro de la UPF propone marginar el castellano en la universidad

La moción que insta a usar sólo el catalán se aprobó por 28 votos a favor, 13 abstenciones y 27 votos en contra, entre ellos los del equipo de gobierno de la universidad

2 junio, 2022 21:04

El claustro de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona (UPF) aprobó el martes una moción en la que exige a los órganos de gobierno de este centro que utilicen el catalán de manera "exclusiva" en las comunicaciones internas y en publicaciones de las redes sociales, excluyendo de este modo otra lengua oficial de la autonomía: el castellano.

El texto salió adelante por una ajustada mayoría de 28 votos a favor, 13 abstenciones y 27 votos en contra, entre ellos los del actual equipo de gobierno de la universidad, por lo que supuestamente podría darse el caso de que la moción no llegara a aplicarse, según han informado a Efe fuentes de la UPF.

Prefieren el inglés

La moción que margina al castellano también plantea el uso adicional del inglés en estas comunicaciones y en las redes sociales en tanto que "lengua franca de la academia".

Oriol Amat, rector de la UPF / ALBERT SALAMÉ

Oriol Amat, rector de la UPF / ALBERT SALAMÉ

La aprobación de este texto de signo nacionalista ha generado críticas en el ámbito político. Entre ellos, las de la líder de Valents, Eva Parera, que en su cuenta de Twitter se pregunta si "¿queremos una universidad que capte talento, o una universidad sólo para catalanoparlantes? La respuesta es obvia a menos que seas un fanático".

El hermano de Torra, secretario del claustro

La moción, por otra parte, también plantea destinar más recursos para la oferta de cursos de catalán y para la formación en terminología en este idioma de cada materia.

El claustro de la UPF lo integran el rector, los decanos, directores de departamento, gerente, profesores y representantes del personal de administración y servicios y de sus estudiantes. El secretario de este órgano es Pere Torra Pla, hermano del expresidente de la Generalitat Quim Torra i Pla. Licenciado en Filología Catalana y Derecho, ha desempeñado diversos cargos en la UPF de forma consecutiva desde hace 15 años --el actual, desde 2017--, y previamente fue subdirector general de Universidades de la Generalitat (de 2004 a 2007). En su perfil de Twitter dice vivir en Barcelona, ciudad que ubica en la "República de Cataluña". Previamente a todo ello, también ocupó otro cargo más en la UPF: fue su jefe del servicio de Programación y Gestión Académica desde 1996 a 2004.

Huelga estudiantil para exigir más catalán

La UPF también fue noticia esta semana por otros actos relacionados con el nacionalismo. En concreto, por una huelga estudiantil del sindicato secesionista SEPC para exigir más catalán en las aulas. Un grupo de radicales bloqueó los accesos a su campus de la Ciudadela en Barcelona y lo ocupó impunemente, ante lo cual los responsables de la universidad cedieron a sus presiones suspendiendo toda actividad académica en el mismo el pasado martes.

La UPF, anunciando la cancelación de sus clases por la huelga secesionista del pasado martes

La UPF, anunciando la cancelación de sus clases por la huelga secesionista del pasado martes

El nacionalismo también ha enturbiado la actividad docente de esta universidad en fechas recientes. A finales del pasado mes de enero, sus responsables cedieron a las presiones del secesionismo para evitar condenar las polémicas declaraciones de uno de sus profesores, Hèctor López Bofill --a su vez, concejal de JxCat en Altafulla--, que en sus redes sociales planteó la hipótesis de un conflicto con víctimas por la secesión de Cataluña: “Contradicciones independentistas: se admite resignadamente que mueran casi 25.000 personas de Covid-19 y nos da un terror absoluto que muera alguien a consecuencia de un conflicto de emancipación nacional".

Tuit de Héctor López Bofill del pasado 27 de diciembre / @lopezbofill (TWITTER)

Tuit de Héctor López Bofill del pasado 27 de diciembre / @lopezbofill (TWITTER)

En aquella ocasión, el claustro que ahora rechaza el castellano celebró una sesión extraordinaria en la que hizo retractarse a la universidad tras su condena de las palabras del docente, con una declaración sobre el "respeto, defensa y promoción de la libertad de expresión". De esta forma, el centro dio carpetazo definitivo a sus peligrosos planteamientos y descartó sancionarle ni expedientarle.