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Programa de Vox: propaganda y... ¡economía disparatada!

José Carlos Díez
15 min

Tras analizar el programa del PSOE, del PP y de Podemos, a continuación toca el programa electoral de Vox. A diferencia del resto, el partido de Santiago Abascal no presenta un plan para España.

Su programa me ha recordado a la propaganda con ofertas que nos meten en los buzones los supermercados. La economía es su tercera prioridad. Empiezan por Cataluña, que es su esencia, y luego por la seguridad y la inmigración.


1. Sin el intento de independencia de 2017 no sería posible explicar la existencia de Vox

España se llenó de banderas rojigualdas esa semana de octubre de 2017 y muchos españoles fueron a las sucursales de los bancos catalanes a sacar sus depósitos en una mezcla de indignación y miedo por lo que estaban viendo.

Por primera vez en la historia de nuestra democracia, millones de españoles sintieron en riesgo la unidad de España. El primer movimiento tectónico fue el hundimiento del PP en intención de voto y el trasvase a Ciudadanos, que se situó como primera fuerza en las encuestas.

Pero la moción de censura de Sánchez con el apoyo de los independentistas, y su estrategia de sacar a Franco del Valle de los Caídos, ayuda a explicar que en Andalucía Vox sacará el 11% de los votos y acabara con el gobierno del PSOE por primera vez en 40 años.

Es también lo que ayuda a explicar que el promedio de encuestas ya le dé a Vox el 11%. El CIS de Tezanos ha puesto en marcha la cocina tradicional de la institución para subir a Vox al 12% y bajar al PP y Ciudadanos.

Iván Redondo ha reconocido a los medios que desde Moncloa se ha polarizado a Vox para hundir al PP en votos, lo mismo que hizo Rajoy con Podemos en 2014 para hundir al PSOE.


2. El programa electoral de Vox se sitúa en política europea al lado de fascistas, ultranacionalistas y ultracatólicos

En la propuesta 96 del programa de Vox hacen una declaración de principios que debería haber sido la primera propuesta o la segunda después de su compromiso de garantizar la unidad de España.

Vox se sitúa en política europea con el grupo de Visegrado. Visegrado es una ciudad húngara y el grupo lo forman: Hungría, Polonia, Chequia y Eslovaquia. Hungría está liderada por Orbán, un fascista de manual, que ha modificado su Constitución contradiciendo los Tratados Europeos y de los derechos humanos de Naciones Unidas.

Igual que la UE no permitió a España entrar hasta que murió Franco y tuvimos democracia y Constitución, Bruselas ha amenazado a Hungría con suspender su adhesión al club si Orbán no retrocedía. Orbán rectificó pero, junto con el resto del grupo, se dedica a poner todos los palos en las ruedas posibles para bloquear el desarrollo del proyecto europeo.

El otro país que lidera el grupo de Visegrado es Polonia, con un gobierno ultranacionalista y ultracatólico también contrario a las libertades cívicas que exigen los Tratados Europeos y el Tratado de Derechos Humanos de Naciones Unidas. El grupo de Visegrado, con los que se identifica Vox, bloquea sistemáticamente el desarrollo del proyecto europeo aún inacabado.

Europa sacó a España de nuestro atraso histórico en 1986. Cuando murió Franco, las mujeres apenas trabajaban y el 20% de los hombres lo hacía en el campo y la agricultura con unas duras condiciones de vida. Europa nos dotó de un sistema legal de país serio y moderno que permitió la llegada masiva de inversión extranjera y la creación de millones de empleos con salarios más altos. Y eso es lo que no ha permitido desarrollar le educación, la sanidad y pasar del 4% en pago de pensiones públicas en 1980 al 11% actual.

Nuestros socios europeos han invertido miles de millones de euros en España, lo cual nos ha permitido modernizar nuestras infraestructuras. Sería impensable que España reciba 80 millones de turistas sin nuestra red de aeropuertos, trenes y carreteras.

Sin la inversión europea, España nunca habría conseguido tener esa red de infraestructuras y sería un país atrasado. Lo mismo que Polonia, donde trabajé modernizando el aeropuerto de Varsovia, que ahora es el país que más se beneficia de los fondos europeos y en el colmo de los colmos son antieuropeos.

Los que de verdad amamos España y queremos lo mejor para los españoles nunca estaríamos al lado de los antieuropeos, como hace Vox.


3. Propuestas económicas de Vox: una réplica del programa de FAES lleno de ambigüedades

Entrando ya en sus propuestas económicas, si las facultades de economía tuviéramos que preparar a los alumnos para hacer un programa como el de Vox, la carrera de economía duraría menos que el máster de Pablo Casado y Cristina Cifuentes. Vox replica el programa de Faes de Aznar pero, como diría Groucho Marx, con dos huevos duros. Son muy ambiguos en la mayoría de sus propuestas, como el resto de partidos, lo cual dificulta estimar su coste.

Pero en las bajadas de impuestos mantienen las mismas que hace seis meses. Es curioso, ya que en su propuesta de pacto para el gobierno de Andalucía hicieron otras propuestas. Por lo tanto, Vox te promete ofertas electorales pero luego cuando vas a comprar el producto es mucho más caro y está caducado, poniendo en riesgo tu salud.

En el programa prometen un tipo máximo del 30% en el IRPF y en el acuerdo de Andalucía prometían un tipo máximo del 45%, o sea que los contribuyentes andaluces pagarán un 50% más de lo prometido en la campaña.

La gente que ha hecho el programa de Vox son economistas e inspectores del Banco de España, conocen las reglas básicas de la aritmética y saben que si llegan a gobernar no podrán cumplir sus promesas.

Vox dice que hasta 60.000 euros de renta pagaríamos 20% en el IRPF y a partir del 60.000 el 30%. Este economista observador se ha bajado los datos de la Agencia Tributaria del último año de todos los contribuyentes españoles por tramos de renta a un fichero de Excel. En una columna multiplicas cada tramo por su tipo medio y si sumas te da el total de recaudación del impuesto. Si en la columna siguiente sustituyes los tipos medios por los nuevos tipos que propone Vox y sumas, caería la recaudación del impuesto a la mitad.

O sea, sólo en un párrafo de su programa, Vox bajaría la recaudación 35.000 millones, lo cual supondría doblar el déficit público en 2019 y aumentar la emisión de deuda pública un 15%.

En Italia, Salvini --con una propuesta mucho menos agresiva-- duplicó la prima de riesgo en pocas semanas. El FT filtró el plan, y Salvini se cargó en 24 horas al que iba a ser su ministro de economía y se puso a negociar con Bruselas su plan, que quedó reducido a la mínima expresión. Pero la crisis financiera que provocó ha metido de nuevo a Italia en recesión y muchos italianos están perdiendo su empleo.
 

4. Otra propuesta más disparatada: un sistema de capitalización para las pensiones públicas

Pero ya la han matizado. Si el sistema público de pensiones tiene un agujero de 18.000 millones y los ingresos de las cotizaciones de los trabajadores van a una cuenta individual que sólo se usa cuando nos jubilemos, ¿quién pagaría las pensiones de los 7 millones de jubilados españoles cada mes?

Eso provocaría aumentar el agujero unos 15.000 millones cada mes, el sistema quebraría y España tendría que pedir un rescate a Bruselas como en 2012. Ahora ya son más ambiguos y algunos medios hablan que sólo sería para los menores de 25 años y que hasta 45 años sería opcional.

De nuevo te prometen una oferta en la propaganda de tu casa y cuando llegas al supermercado la oferta se acabado, tienes que pagar todo mucho más caro y el producto está caducado poniendo en riesgo tu salud.

Con la incorporación de Rubén Manso pensaba que el programa electoral del Vox sería más serio, pero me equivoqué. Rubén teorizaba en los medios sobre la crisis bancaria y sus causas en 2008, pero viendo el programa no ha entendido nada de la crisis.

Vox propone liberalizar totalmente el mercado del suelo. Ese fue el modelo de Seseña, un pueblo de 4.000 habitantes en 1998, antes de comenzar la burbuja. El pocero crea un periódico local y empieza a influir en las elecciones y consigue que el pleno le apruebe construir 13.000 viviendas. Por una media de tres personas por vivienda, se propone crear una ciudad de unos 40.000 habitantes. Construyó sólo 2.000, no pudo venderlas, quebró y parte de esos créditos están en la Sareb y los hemos pagado todos los contribuyentes.

Martinsa y Fadesa por separado incluyeron en su fusión sendas urbanizaciones en un pueblo parecido a Seseña, que luego supimos que habían tenido el rechazo en firme de la Comunidad Autónoma, negando la llegada de infraestructuras a esa zona al estimar que la demanda natural de vivienda no justificaba esa inversión. La inmobiliaria Richard Ellis valoró esos suelos que no valían nada a precios de ventas de viviendas finalistas en la salida a bolsa. 35 entidades le dieron un crédito de 5.000 millones a Martinsa para comprar Fadesa, y buena parte lo hemos pagado todos con nuestros impuestos.

El Plan Barajas se aprobó a medidos de los años 90, y ya se fijaba la mancha de ruido que generarían las nuevas pistas. En la zona de Paracuellos unos promotores sin escrúpulos consiguieron que el ayuntamiento les aprobara construir en esa zona. Los vecinos, cuando se construyeron las pistas, constituyeron una asociación para reclamar su cierre por la noche, y lo han conseguido. Una inversión multimillonaria que hemos pagado todos los españoles que tiene que estar horas sin usarse por culpa de una mala decisión urbanística.


5. Vox ha publicado el programa económico más marciano de todos los partidos

La escasez de vivienda se concentra en las grandes ciudades, mientras en el resto de España hay exceso de oferta de suelo con un precio mínimo. En Madrid los nuevos desarrollos del noreste se han hecho mediante Paus. Los propietarios del suelo se comprometen a asumir los costes de urbanización, pero el Estado tiene que hacer enormes inversiones para dotarles de suministros y transporte público.

El crecimiento de la ciudad se ha hecho de manera ordenada, y aún así todos los vecinos de la zona sufrimos atascos eternos por el colapso del nudo Manoteras. ¿Imaginas el caos que habría sido el desarrollo de las casi 50.000 viviendas planificadas en Montecarmelo, Las Tablas, Sanchinarro y Valdebebas con el modelo de la libertad total de Vox? Después de la peor burbuja de suelo y crisis bancaria de la historia de España desde Isabel la Católica, ¿no hay ningún indicio de vida inteligente en Vox?

Conclusión, Vox ha publicado el programa económico más marciano de todos los partidos. Ni ellos mismos se lo creen, como demostraron en Andalucía cuando pactaron el gobierno con el PP.

Tiene pinta que van a sacar muchos votos y van a gobernar en varios sitios, y entonces se descubrirá que todo en su programa era falso, menos algunas cosas, que diría Rajoy.

Es lo que le pasó a Podemos en 2015, que también canalizó el descontento de millones de españoles, sobre todo jóvenes. Y es lo que le está pasando a Bolsonaro en Brasil que en menos de 100 días ha visto cómo se hunde su popularidad.

El populismo es muy efectivo a corto plazo, pero en países desarrollados con prensa libre y ciudadanos bien formados --como es el caso de España-- resiste poco cuando la gente les ve gobernar.

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¿Quién es... José Carlos Díez?
José Carlos Díez

Se licenció en la Universidad de Alcalá de Henares, donde es profesor e investigador. Ha sido economista jefe de Intermoney y ha escrito los best sellers 'Hay vida después de la crisis' y 'La economía no da la felicidad, pero ayuda a conseguirla'. Su blog 'El economista observador' le ha hecho muy popular, una fama que ha amplificado con sus intervenciones televisivas.