Messi, Reus y una decena de acuerdos opacos: el trío de ases que amenaza a Laporta para las elecciones del Barça CULEMANIA
Messi, Reus y una decena de acuerdos opacos: el trío de ases que amenaza a Laporta para las elecciones del Barça
El presidente azulgrana, carismático y barcelonista 'de pedra picada', ha firmado numerosos acuerdos que generan tensión y disconformidad en los sectores más críticos del barcelonismo
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Joan Laporta es el gran favorito a ganar las próximas elecciones a la presidencia del FC Barcelona. Aunque esta segunda etapa al frente de la entidad ha estado plagada de curvas y obstáculos, el máximo dirigente azulgrana ha cumplido una de sus promesas electorales más relevantes. Dijo, repitió y cantó en campaña electoral aquello de "lo volveremos a hacer" y lo cierto es que el Barça de 2025, al menos entre enero y junio, fue capaz de devolver la ilusión al barcelonismo.
Con Hansi Flick en el banquillo y grandes liderazgos en el campo --Lewandowski, Pedri, Raphinha o Lamine Yamal--, el Barça recuperó su carácter más competitivo. Los azulgranas conquistaron tres títulos nacionales y se quedaron a las puertas de la final de la Champions League tras un partido memorable contra el Inter de Milán en el Giuseppe Meazza. Los culés han recuperado la ilusión con este equipo que se juega un nuevo título ante el Real Madrid este domingo y, como ocurrió en las etapas de Rijkaard o Guardiola, muchos asocian este éxito a la figura del presidente Laporta.
Dos promesas cumplidas
Pero no es oro todo lo que reluce en la gestión del abogado catalán. Duramente criticado desde el New York Times por su gestión económica, es una realidad que los principales problemas que arrastraba el club en 2021 siguen sin resolverse: la deuda sigue a unos niveles estratosféricos --el último dato de deuda bruta reconocida por el club asciende a los 2.500 millones--, el volumen de gastos sigue por encima de los ingresos --lo que provoca cerrar ejercicios financieros con pérdidas-- y el club sigue penalizado por la Liga en cada mercado de fichajes: condenado a operar sin poder fichar con libertad.
Deco, Joan Laporta, Bojan Krkic y Rafa Yuste, en la renovación de Hansi Flick con el Barça FCB
Más allá de los números, Laporta ha mantenido la promesa de conservar el modelo social del club, propiedad de sus socios y no de accionistas inversores. Aunque no menos cierto es que la institución cuenta con cada vez más sociedades externas dependientes del club que sí tienen sus propios socios accionistas, y no son los que pagan religiosamente su cuota anual, el Barça como tal sigue sin ser una SAD. Un aspecto que comparte únicamente con Real Madrid, Athletic Club y CA Osasuna.
Messi entra en juego
Laporta, por lo tanto, jugará la baza de la recuperación deportiva del primer equipo y tratará de defender su versión de la recuperación económica. Podrá presumir de haber cumplido la promesa de devolver la ilusión competitiva y de no transformar el club en SAD, pero sus contrincantes le echarán en cara muchas otras promesas incumplidas. Principalmente, la renovación de Leo Messi.
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Messi es la primera carta de un trío de ases que guarda con recelo la oposición a Laporta para tratar de lastimarle en campaña electoral. Víctor Font y Marc Ciria ya han comenzado a jugar esa baza. El segundo de ellos ha asegurado que, con él en la presidencia, Messi volverá al Barça como jugador.
La estafa del Reus
La segunda carta es el caso Reus. Un asunto que se dirime en sede judicial y mantiene alpresidente Laporta como investigado, acusado de protagonizar una estafa junto a otros socios habituales y amigos suyos como Rafa Yuste, Xavier Sala Martín y Joan Oliver. Probablemente no habrá resolución antes de las elecciones, pero podría decretarse la apertura de juicio oral contra el presidente Laporta, lo que dañaría su imagen: ¿A quién le gusta la idea de tener un presidente acusado de cometer una estafa piramidal?
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Más allá de Messi y la estafa del Reus, hay un tercer as en la manga que los rivales de Laporta planean utilizar en su contra. En este caso, se trata de un elemento de ataque mucho más complejo: los diferentes acuerdos polémicos que Laporta ha firmado como presidente del Barça desde que asumió la presidencia en 2021. Algunos son de patrocinio, otros de fichajes, de comisiones, también de adjudicaciones. La mayoría no se han entendido desde la opinión pública y, en muchos de los casos, se han justificado mediante una motivación económica.
Limak y Darren Dein
Muy discutida en su momento fue la adjudicación de las obras del Camp Nou a la constructora turca Limak Construction. Laporta descartó a las grandes compañías españolas, catalanas y europeas argumentando que Limak ofrecía el mejor precio y los mejores plazos. Básicamente, la firma turca aceptó unas penalizaciones más lesivas que el resto, como la devolución de un millón de euros por cada día de retraso en el regreso al recinto culé. Se volvió un año después y Limak tendría que haber abonado unos 360 millones de euros, pero el club utiliza ese aumento para evitar un sobrecoste en el precio final. Las relaciones son buenas y los accidentes laborales, poco en proporción a la cantidad de trabajadores.
Joan Laporta, presidente del Barça, y Nihat Özdemir, presidente de Limak, en los asientos Vip del Camp Nou REDES
También fue polémica la renovación del acuerdo de patrocinio con Nike. En este caso nadie cuestiona la imagen de la marca, a pesar de que su estrategia de crecimiento siempre se ha basado en la explotación de trabajadores en países menos desarrollados que Estados Unidos. La polémica vino por la estrategia negociadora del club, que acabó con varias demandas cruzadas y sendos litigios en los tribunales, y por la posterior comisión que el Barça concedió a Darren Dein. Este agente de jugadores, que representó en su día a Cesc Fàbregas, cobró un 3% de la operación por intermediar entre las partes ante la ruptura de las negociaciones. La cifra ascendió, aproximadamente, a los 50 millones de euros.
Sponsors polémicos
En el ámbito de las patrocinios, también han resultado polémicos los acuerdos recientes con otras marcas: República Democrática del Congo --país en situación de pobreza extrema que se puede permitir abonar 11 millones al Barça para promocionarse turísticamente--, Uber --la empresa de movilidad que mantiene una guerra feroz con la industria del taxi en Barcelona--, ZPK --el acuerdo con esta firma de blockchain vinculada al influencer Andrew Tate, procesado por varios delitos, duró solo un mes-- o 1xBET, casa de apuestas investigada por blanqueo de capitales y apuestas ilegales.
Gavi con el patrocinio del Congo en su camiseta de entrenamiento FCB
No menos polémica fue la operación con ISL, empresa que gestionaba las Barça Academies del club azulgrana en Estados Unidos. Esta compañía transfirió un montante de 300.000 euros a una cuenta bancaria de los miembros de la junta directiva del Barça que servía para hacer frente a los gastos derivados del aval legal necesario para poder presidir el club. La cuenta no era oficial del club, sino de los directivos. El dinero llegó, supuestamente, a modo de préstamo. Dos años después, ISL organizó la gira del Barça en EEUU.
ISL y Vitor Roque
A nivel deportivo, la operación más turbia del mandato actual de Laporta tiene nombre y apellidos: Vitor Roque. El delantero brasileño fue fichado en un momento de precariedad absoluta del club a cambio de 30 millones de euros fijos y otros 31 en variables. En Brasil se cuantificó la operación en 74 millones. El jugador duró cuatro días en can Barça, luego salió cedido y ahora vuelve a jugar en Brasil. El Barça ha recuperado parte de la inversión, pero queda la sombra de la sospecha sobre un fichaje donde intervino Deco, actual director deportivo del club, y André Cury. Deco también fue clave en el fichaje de Raphinha porque era su agente. Un año después de colocarlo en el Barça fichó por el club como director deportivo y vendió sus derechos de agente a un fondo de inversión para poder cobrar la cantidad relativa a todos los años de contrato al contado, evitando así una incompatibilidad de funciones.
Rafa Yuste, Vitor Roque y Deco en la presentación del delantero brasileño como jugador del Barça FCB
Los últimos acuerdos turbios que completan la decena están, directa o indirectamente, relacionados a Barça Studios, la palanca fallida de Laporta. Una operación que sirvió para inyectar 408 millones de euros a las arcas del club a nivel contable, aunque contractualmente fueron solo 200 y, físicamente hablando, una cifra real de entre 50 y 60 kilos. Orpheus Media y Socios.com fueron los cooperados necesarios para dar credibilidad al proyecto económico, que nunca funcionó. Luego entraron Vestigia, que sigue en el accionariado pero bloquea la entrada de nuevos socios, y Libero, que nunca pagó ni uno de los 40 millones a que se había comprometido. La firma que más pagó fue Aramark, la responsable de los caterings del nuevo Camp Nou, que sin estar directamente ligada al sector tecnológico, ayudó a salvar el pufo.
Barça Studios y el Fair Play
Como derivada de este acuerdo surgió la operación asientos Vip, con la sociedad New Era Visionary Group como gran protagonista. Propiedad del magnate moldavo Ruslan Birladeanu, es también la adjudicataria de la instalación de la red 5G en el nuevo Camp Nou. Su filial española estuvo temporalmente domiciliada en un piso humilde de Sant Andreu y, posteriormente, se trasladó a un coworking. Esta compañía abonó 28 millones en enero de 2025 para ayudar con la inscripción de Dani Olmo; en septiembre puso otros 12 millones para seguir ayudando con el Fair Play; todavía debe unos 30 millones que nunca llegan. Birladeanu, por su parte, no solo es el salvador de Olmo y el adjudicatario del 5G del Camp Nou sin ser un experto en la materia, también comercializa relojes con el escudo del Barça.
Joan Laporta y Ruslan Birladeanu, en la presentación de Barça Mobile EFE