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El periodista Jaime Peñafiel / EFE

Jaime Peñafiel: "Corinna es una mujer resentida y no hay nada peor que una mujer resentida"

El periodista arremete contra la amiga entrañable de Juan Carlos I y carga contra el Gobierno y Felipe VI por su actitud contra el emérito

23 min

Jaime Peñafiel se ha caracterizado siempre por hablar claro, sobre todo de la Familia Real. Ahora, vuelve a hacerlo en un nuevo libro, Los reyes también lloran (Editorial Grijalbo), donde narra muchos detalles nunca contados sobre la vida del rey Juan Carlos I.

El emérito es su absoluto protagonista. Muestra un monarca que sufre, un rey dolido, humano y, como tal, lleno de fallos. Infidelidades, discusiones familiares o su marcha a Emiratos Árabes están salpicados de nombres, fechas y curiosidades que hace a la persona mucho más cercana.

Novedad literaria

El libro no es complaciente para con nadie. Ni con Juan Carlos I, ni con Felipe VI, ni con Pedro Sánchez ni Pablo Iglesias. A estos tres últimos los hace corresponsables de todas las polémicas y críticas feroces contra la monarquía.

El periodista habla en entrevista telefónica --la pandemia lo exige-- de todos estos detalles y de la actualidad, entre ellos el dinero del rey, su relación con Corinna Larsen y la vacunación de las infantas Cristina y Elena.

Portada de 'Los niños también lloran' / GRIJALBO
Portada de 'Los niños también lloran' / GRIJALBO

--Pregunta: El libro muestra un Juan Carlos humano, sobre todo, por sus errores

--Respuesta: Los defectos de Juan Carlos me han alejado del rey y me han acercado al hombre. Juan Carlos tenía mucha empatía, cosa que no tiene Felipe, que es un hombre triste. Juan Carlos tenía una empatía enorme, una simpatía arrolladora y su infancia fue muy dura, como lo fueron los años bajo el franquismo. Y luego, su hijo públicamente le condena, le quita la subvención y rechaza su herencia. ¿Quién te crees que eres tú? ¿Tú no puedes decir eso? Y como levantó la veda, todo el mundo opina ahora. Y ya sé que ha cometido muchos errores.

--Entre ellos se le acusa de errores económicos, habla de ellos...

--Eso es lo que más le importa a los españoles. Las amigas entrañables le interesan poco a la ciudadanía porque pertenece a su intimidad. Pero del dinero… Cuando se supo la cantidad de millones que dio a su amiga entrañable se quedaron sorprendidos. Era dinero de una donación personal, un regalo y podía hacer con él lo que le diera la gana. Cierto, lo tendría que haber declarado a Hacienda. Pero eso sorprendió. De las amigas entrañables, ya se sabía. No olvidemos que Juan Carlos genéticamente es un Borbón y como tal se ha comportado.

--¿Para lo bueno y para lo malo?

--Para lo bueno y para lo malo, sobre todo, para lo malo.

--¿Y lo bueno?

--Ha hecho muchas cosas bien y los españoles parece que lo han olvidado. Todo el trabajo de la Transición, por ejemplo. También ha ayudado a los empresarios, en sus viajes a Emiratos llegaba con grandes contratos para los españoles, pero todo el mundo lo ha olvidado. Y no lo digo para defenderle, porque también muestro sus luces y sus sombras.

--¿Le han dicho algo por ello?

--Nunca me han dicho nada, y cuando lo hagan me retiraré. Porque siempre he sido muy respetuoso y valgo más por lo que callo que por lo que cuento. Y porque lo que callo lo callaré para toda la vida. Soy así de respetuoso, qué quieres… Eso sí, a mi nadie me ha utilizado nunca porque nunca me he dejado. Nos conocemos desde hace casi 66 años, he tenido un trato muy agradable con él. Pero he escrito este libro porque me indigna lo injusto y olvidadizos que son todos los españoles. Este es un país que yo no conozco.

--¿Sigue teniendo contacto con don Juan Carlos, a pesar de sus discrepancias?

--No tengo ninguna discrepancia con él. He escrito algunas cosas que no le han gustado y me lo ha comentado cuando lo he visto, pero desde el respeto. Alguna vez me ha dicho muy enfadado: “no tienes ni puta idea de lo que escribes”. Pero yo se lo expliqué y ya. Después de eso, nos dimos un abrazo.

--¿Cree que la prensa española hizo mal en ocultar ciertos aspectos del rey?

--La prensa española hemos sido muy cortesanos. Todos, también me incluyo. Sabíamos muchas cosas y lo callábamos, también su familia. Todos sabían de las amigas entrañables, del dinero en Suiza, pero le tenían respeto a don Juan Carlos. Ahora el hijo ha levantado la veda y todos lo critican y de manera injusta.

Juan Carlos I y doña Sofía / EP
Juan Carlos I y doña Sofía / EP

--Felipe y su padre han tenido sus más y sus menos. De hecho, usted cuenta que en 2013 Juan Carlos le espetó a su hijo un “¡divórciate!”.

--Eso fue en Marivent con la polémica de doña Sofía y Letizia que le apartó la mano de su hija. Felipe no dijo nada y el rey salió a defender a Sofía. En Palacio hubo mares como montañas, fue un agravio público.

--Habla también de un Juan Carlos más libre y alegre, que gozaba del presente. ¿Se ha perdido eso?

--Su infancia fue muy dura, tenía instructores muy duros, pero luego disfrutó mucho. Era un chico sensible, tierno, escribía cartas de amor en la que era cariñoso, buena persona. ¿Ves? En eso sí se parece con Felipe, que es bueno sin esfuerzo. El problema es que Juan Carlos tuvo un pasado muy duro y él no, no le dejaban libertad.

--¿Don Juan Carlos tuvo la libertad de casarse por amor?

--Lo que no se casó es enamorado. Sofía era una princesa, no hablaban el mismo idioma. Federica lo arregló, se quisieron y ha habido momentos tiernos, sí, pero luego se estropeó. La convivencia fue muy difícil, era muy estricta. Pero también ha aguantado mucho.

--Con todos los problemas que han tenido de pareja, ¿por qué no se han divorciado?

--A mí me sorprende, porque el divorcio es una ley al alcance de todos los españoles, incluida la monarquía. ¿Por qué no lo hizo? Se me escapa. Y eso que tiene motivos.

--Cuenta aquí varias infidelidades del rey con una larga lista de nombres. La reina incluso fue testigo de alguna.

--Ella sufrió varias infidelidades públicas. ¿Por qué lo soportó todo? ¿Porque estaba enamorada de Don Juan Carlos? Posiblemente. Su papel dentro de la monarquía era de reina consorte. Ahora que él no lo es no tiene por qué serlo, pero lo es. No me explicó por qué ella no ha abdicado.

--¿Cree que Sofía se equivoca?

--Sí. Piensa que no debe. Si lo hiciera ella pasaría a ser princesa de Grecia, como le cuenta a Pilar Urbano.

--Pero hay un momento que los acercó mucho, el entierro de Don Juan, el padre del rey.

--Nunca se han escrito tantos editoriales sobre esas lágrimas del rey. La gente se sorprendió al ver llorar al rey desconsoladamente. Él, posiblemente, lloraba por todo lo que había hecho sufrir a su padre en su día, cuando aceptó ser heredero de Franco con el título de rey, pasando por encima de él.

--Pero ellos estuvieron unidos y además a espaldas de Franco con la boda de Sofía. Dice que Don Juan y Juan Carlos I se lo ocultaron a Franco. Unas palabras que se contradicen mucho con las de Corinna Larsen, quien afirma en varias entrevistas que fue el dictador quien decidió esa boda.

--Miente. Don Juan siempre le ocultó las relaciones de su hijo y la princesa Sofía a Franco. Éste estaba obsesionado con ese tema, hasta el punto de que le pidió a su embajador en Lisboa que controlara si existía esa relación y enterarse. Don Juan se lo negó hasta el último momento. Corinna miente.

Corinna Larsen / EP
Corinna Larsen / EP

--¿Por qué lo hace? Porque la desacredita en otras historias como la del dinero, que apunta en su libro que son ciertas.

--La desacredita totalmente y no sé por qué lo hace. Es una mujer resentida y no hay nada peor que una mujer resentida. No sé por qué arremete contra Juan Carlos, nunca se casó con ella, ni tuvo ningún compromiso con ella y lo pone a los pies de los caballos. De todas las amigas entrañables, ha sido la peor, la que más ha largado y la que peor lo ha hecho. Porque la española que tuvo ha sido discreta a más no poder, Marta Gayá también, como la valenciana… Podían haber continuado siendo buenos amigos porque Corinna estaba dándole la mano al rey en el hospital cuando lo operaron del pulmón. Luego estuvo la cacería, que sorprendió a todos los españoles.

--¿Qué tuvo ese momento de especial?

--No fue por su viaje, no fue por la cacería, sino por con quién fue. Todos ya sabíamos de la vida de Juan Carlos, pero se le había mostrado un respeto reverencial sobre el tema hasta entonces.

--¿Por qué cree que se la ha perdido este respeto?

--Muy sencillo. Si su hijo de pronto lo condena, lo echa de casa y le retira el dinero, los españoles piensan: si su hijo le falta el respeto a su padre, nosotros también tenemos derecho a hacerlo. Ese fue el terrible error de Felipe. No se ha dado en ninguna monarquía que un hijo eche a su padre de su casa y del país.

--¿Por qué lo hizo?

--Presionado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Felipe está a merced de ellos, porque teme que un día se acabe la monarquía. Que tiempo al tiempo…

--Resulta extraño, ¿no? Porque Felipe VI es el jefe del Estado.

--Pero no está por encima del Gobierno. El presidente gobierna y el rey reina. Sánchez maneja al rey a su antojo y Felipe se deja llevar porque tiene miedo que vaya contra él. Y se equivoca, Sánchez no va contra Felipe, va contra la monarquía. Porque Sánchez lo que quiere ser un día es presidente de la República, no se equivoque.

--Usted parece bastante convencido del fin de la monarquía. Cito su libro: “¿Será Felipe el último rey de España? Quien no lo será nunca será Leonor”. Una afirmación muy contundente.

--Yo digo lo que dijo Juan Carlos I de su nieta cuando le preguntaron, yo pienso lo mismo: dejémosla, es una niña de 15 años. Tal y como está la cosa, parece muy difícil que haya monarquía en el futuro. Mira la que se ha montado estos días con la vacunación de las infantas Cristina y Elena.

--¿Qué piensa al respecto?

--Se ha montado una campaña mediática de desprestigio a la monarquía por eso, sin venir a qué. No entiendo a mí país, de verdad. ¿Qué han hecho las infantas? Han ido a ver a su padre, una persona muy vulnerable por su edad y estado de salud y se han vacunado en Abu Dabi con todo el derecho del mundo. Pero no entiendo a la prensa española ni a mis conciudadanos, porque también fue el general Félix Sanz Roldán, quien fuera director del CNI, y nadie se ha metido con él. No es de recibo.

--¿Cree que hay una campaña mediática organizada?

--Sí, totalmente, por el Gobierno de Sánchez e Iglesias. Iglesias carga contra la monarquía y Sánchez se calla, y los silencios ya sabes lo que son. Pero no entiendo, de verdad. ¿En qué país vivo que se están metiendo con dos chicas que se han vacunado para ir a ver a su padre que está delicado de salud? Además, la Zarzuela no ha respaldado a las infantas, han dicho que ya no son familia real. ¿Cómo que no son? ¡Si son las hermanas del rey!

--¿O sea que el fin vendría por la presión del Gobierno y el silencio de Felipe VI?

--Felipe aguanta todo lo que puede. No critica al Gobierno en ningún momento. Pero siempre ha sido así. El Gobierno siempre ha controlado a la monarquía. Felipe González también cambió un discurso del rey en favor de la prensa para que fuera en contra. Tampoco nos debemos asustar ahora, lo que pasa es que la situación actual es muy mala por todos los escándalos que ha habido con Juan Carlos al final.

Pedro Sánchez, Felipe VI y Pablo Iglesias / EFE
Pedro Sánchez, Felipe VI y Pablo Iglesias / EFE

--¿Con el PP no se daba?

--Sí, claro. De la Casa Real no ha salido un discurso que no pasara por manos de la monarquía. Ahora lo que hay es una guerra contra la monarquía. El vicepresidente admite que quiere una república. Yo no entiendo las críticas desde el Gobierno por las vacunas de las infantas. ¿Tú lo entiendes?

--Supongo que es por la imagen y por un presunto aprovechamiento de su condición y estatus, que es lo que le achacan.

--Pero también fue Sanz Roldán y nadie ha dicho nada, repito. Las infantas no han robado dos vacunas, se las pusieron en Abu Dabi. Me sorprende el escándalo y el silencio de la Zarzuela.

--¿A qué se debe ese silencio? ¿Qué tipo de relación tiene el rey con las infantas?

--Ninguna. Felipe dijo en su día: “la familia real soy yo, Letizia y mis hijas”. Doña Sofía está en terreno de nadie. Pero la reina no se lleva bien con sus cuñadas tampoco, nunca se han llevado. Supongo que porque Letizia entró a la Casa Real como un caballo en una cacharrería. Tenía un carácter de agárrese Dios mío. Ahora se ha domesticado y reconducido bastante. Pero sigue siendo ella la que manda en la Casa Real y la prueba es don Juan Carlos, que lo mejor que dijo de ella fue: “es una chica muy lista”. Una palabra muy peyorativa.

--¿Podría estar Letizia atacando a la monarquía desde dentro, como piensan algunos conspiracionistas?

--Eso son opiniones. Ella es de familia republicana, pero sabe con quién se casa. Pero te digo, cuando se va a casar, el cardenal que se encarga de los cursos prematrimoniales en la diócesis de Madrid le pregunta a doña Letizia que hay algo que no entiende, “si usted se casó antes por lo civil, ¿por qué se casa usted ahora por la Iglesia católica?”. ¿Sabes cuál fue la respuesta? “Porque cuando vi a Felipe, vi la luz”. Cuando vio a Felipe, cambió, ella misma lo dice, vio la luz. ¿Qué luz? Esas palabras habría que analizarlas, yo no tengo capacidad. Pero cambió.

--¿Cree que la voluntad de la monarquía de acercarse más a la ciudadanía ha jugado para que también se le pierda más el respeto o el prestigio?

--La monarquía nunca fue democrática, la democracia es otra cosa. Que don Juan Carlos la humanizó bastante y la acercó a los ciudadanos, sí. Pero ha hecho mucho. Mira que Sofía ha aguantado carros y carretas y la ciudadanía ha visto muchos escándalos y aguantó no sé por qué. La única razón de ser de todas las monarquías es que todos sus miembros sean ejemplares, porque tienen muchos privilegios y muy pocas obligaciones. Y la monarquía española no lo ha sido.

--¿Teme que suceda un referéndum y acabe con la monarquía?

--No lo sé. Que Sánchez e Iglesias están por la labor, por supuesto. Que Felipe está haciendo lo imposible para que no suceda, también. Los ciudadanos no sé qué pensarán, ha cambiado mucho todo y los escándalos no ayudan. Pero Felipe hace lo posible sí, pero no tiene empatía. Letizia está haciendo lo que puede. Y que quieran que Leonor se vaya a Gales está muy bien, para alejarla de la figura nefasta de su madre. También lo hizo Juan Carlos con Felipe para alejarlo de las faldas de su madre. Pero Letizia quiere educar a Leonor a su imagen y semejanza y eso no está bien. Debe dejarla hacer y que no la trate como una estricta gobernanta.

--¿Por qué dice que es nefasta?

--Porque no las deja crecer. Las niñas miran a su madre por cada cosa que quiere hacer o decir. ¡Déjalas hacer!

--¿Felipe se casó enamorado?

--Sí, Felipe sí. Lo que pasa que la convivencia es muy difícil. Además, tanto él y ella como Sánchez no pensaron que el reinado y la presidencia iban a ser tan duras. Ellos no pensaron que la situación fuera tan dura.

--¿Un divorcio entre don Felipe y doña Letizia, como le pidió su padre, puede darse?

--Felipe no se va a divorciar. Felipe no es Borbón, es griego.

--¿Eso significa que no vamos a ver o conocer infidelidades?

--No, no. En absoluto, no las hay.

--¿Cree que él sigue completamente enamorado?

--No lo sé, pero a pesar de lo difícil que es Letizia... Yo no sé si lo están, posiblemente sí, sobre todo porque Letizia ha cambiado mucho.

--Por último, ¿cree que Juan Carlos I regresará a España?

--Quiera o no quiera su hijo, su nuera, Sánchez e Iglesias, volverá. El dinero no es un problema, porque la regulación que está haciendo del dinero es legal. El problema es que Zarzuela ya no es su casa, pero volverá. ¿Adónde? No sabemos, porque no tiene casa.