Fotograma de 'Esperando a Dalí'

Fotograma de 'Esperando a Dalí'

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Una fábula surrealista inspirada en El Bulli y Salvador Dalí

David Pujol presenta su primera ficción con las ideas muy claras: "No quiero que la pantalla sea una amplificación de la realidad, sino todo lo contrario"

18 julio, 2023 19:13

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Iván Massagué, Pol López y Paco Tous confiesan a Crónica Global que han disfrutado como locos a la hora de rodar el primer largometraje de ficción de David Pujol, Esperando a Dalí. Paco destaca la libertad que ha tenido a la hora de hacer de “ogro” de este “cuento”, como lo define; Pol, ese retrato que hay detrás de la película de una España gris de los 60-70s, la de los grises, pero también la de los hippies; e Iván su apuesta de hacer un cine que “se sale un poco del patrón que últimamente estamos viendo más”, como es el hiperrealismo y la distopía.

El realizador no podría estar más de acuerdo. Al hablar con este medio, reconoce que su voluntad era precisamente esa, dejar volar su imaginación. Cierto que su película empieza con un plano fijo de una persecución policial a unos manifestantes. Una secuencia que pone al espectador en alerta de que está ante un artefacto ficcional. Esa inmovilidad lo hace patente.

Del documental a la ficción 

Quien ha seguido la trayectoria del cineasta se puede sorprender. Pujol lleva realizados varios documentales sobre el mundo gastronómico. El Bulli - Historia de un sueño, en el que seguía la historia del mítico espacio creado por Ferran Adrià es un claro ejemplo. También los rodados acerca de Dalí. Y de todo ello, ha sacado una ficción que hace soñar al espectador y a la imaginación

Vamos a ver el cine que nos ha inspirado a todos”, defiende Massagué. Aquel que Pujol llama clásicos, pero que pertenecen a la vanguardia cinematográfica. Al Bergman que ponía a la muerte a jugar al ajedrez, al Fellini que de una época de crisis sacó a sus fantasmas y recuerdos de vida a pasear para ofrecer mucho más que entretenimiento. Porque el cine, también puede ser fantasía, irrealidad, a veces hasta surrealismo que permite al espectador alejarse de lo que hay fuera y hacerle soñar.

¿Cómo nace esta película?
Todo lo que he hecho en mi vida ha sido para hacer cine. He hecho muchos documentales, pero todo era siempre encaminado a hacer ficción y espero que siga siendo así. Como hacer cine fue muy complicado y tenía una gran necesidad de narrar, el documentario era, digamos, el medio más próximo y factible para poder trabajar. Tuve la suerte de poder acceder a Ferran Adrià y a su equipo, gracias Juli Soler. Con él hicimos el documental y de allí una trilogía de la vida de Salvador Dalí. Eso hizo saltar una chispa. Me imaginé y fantaseé un poco con la idea de qué hubiera pasado si Dalí hubiera ido a comer alguna vez a El Bulli. Yo creo que le hubiera gustado porque era un gran gourmet. Trasladamos esa idea al Cadaqués de los años 70, muy efervescente y aislado de los conflictos políticos del país. Dónde se vivían las artes, la intelectualidad, el movimiento hippie, la vida. Nuestros personajes desean que Dalí venga al restaurante, sin darse cuenta que el deseo no es suficiente. No se dan cuenta de que la locura del dueño y el talento de los cocineros y los hermanos, hacen que eclosione una innovación en ese lugar.
Lo cuentan de una manera singular, ¿impregnados del surrealismo?
Es una comedia con un toque dramático en algún momento. Claramente, queríamos recurrir a ese cine que nos hizo soñar en los 90: La vida es bella, El cartero y Pablo Neruda. Esas películas que te hacían llorar y reír para evadirnos de la realidad. Por eso, nuestro código es el de un cuento. Queremos evadirlos de la realidad.
El director de cine David Pujol

El director de cine David Pujol JOAN COLÁS CRÓNICA GLOBAL

Es una rara avis, en tiempos de oscuridad y de cine algo más oscuro. ¿Crees que el espectador teme que lo encuentre demasiado naif?
Yo me enamoré del cine porque esas películas que yo veía cuando era pequeño (el cine clásico europeo, el cine clásico americano) todo ese cine, me contaba cosas importantes. Bergman me cuenta cosas con un lirismo y una poética visual espectacular. Fellini, que es mi gran referente, habla de su vida y sus obsesiones con un gran poder audiovisual. Los dos se alejan mucho de la realidad y al mismo tiempo se acercan a ella. Hoy, el cine amplifica la realidad de una forma muy cruda. Hay pelis buenísimas, pero yo necesito distanciar al espectador de la película que está viendo, quiero que sienta que lo ve no es fácil de vivir o reconocer lo que ve, que los personajes no te los encuentres a la salida del cine. Yo no quiero que la pantalla sea una amplificación de la realidad, sino todo lo contrario, que repela al para que lo aleje completamente de la pantalla y generar una conexión mucho más intensa. Y tú ves la película naif porque estamos acostumbrados a amplificar la realidad. Y cuando la desamplificas, te alejas llega esta sensación, pero no es naif, en nuestro caso es una fábula.
Una fábula, que lleva su moraleja
Claro. Hablamos de la superación, de cosas que nos tocan en la vida. Del esfuerzo que supone conseguir algo que quieres. Adrià y toda la gente que le rodeó se esforzaron de forma salvaje. Toda la gente a la que admiramos y que son referentes, han trabajado como locos para conseguir a un sueño al que no querían renunciar. No es naïf, Yo recorro claramente el cine clásico, Fellini, Bergman, que son libres a la hora de contar su cosmogonía. Bergman cuenta sus traumas y te confronta de una forma muy cruda con aspectos de la vida realmente duros que están ahí. Cuando tú ves sus películas, te das cuenta de que tienen mucho ritmo y mucha poética visual. No son películas visualmente realistas. Hablan de cosas muy reales y al mismo tiempo utiliza la poética y la fuerza de todos los elementos del cine.
Los protagonistas de 'Esperando a Dalí'

Los protagonistas de 'Esperando a Dalí' JOAN COLÁS CRÓNICA GLOBAL

En cambio, antes hacía documentales.
Sí, que es lo opuesto. Yo lo que quiero es hacer soñar a la gente. Por eso, yo digo que si quieres evadirte de la realidad dos horas, y soñar, como cuando te contaban un cuento, con esta película reirás, te pondrás a serio, tenso, volverás a reír, y cuando se enciendan las luces, te quedará una sonrisa instalada en la comisura. Yo, en los últimos años, he hecho aquí documentales siguiendo la trayectoria de la vida de Ferran y Albert Adrià, de Juli Soler y de Albert Adrià. Y lo que he visto es un compromiso muy fuerte que hacían.
¿Cree que falta compromiso, tanto en la sociedad como en el cine?
No sé lo que falta, sé lo que sobra: crueldad y dosis de realidad demasiado fuertes. Creo que el cine era mágico cuando, de algún modo, a los espectadores se les hacía soñar. Cuando una persona es capaz de soñar, puede reflexionar de una forma muy profunda sobre la vida. Yo quisiera pensar que hemos logrado hacer una fábula capaz de hacer soñar a las personas que la vean.