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Varios programadores en una formación / LE WAGON

Los españoles, 'locos' por convertirse en programadores tras la pandemia

Las escuelas que imparten cursos intensivos o 'bootcamps' aseguran que la demanda ha crecido un 30% con la nueva normalidad

5 min

Los bootcamps son cursos intensivos, por lo general de 12 semanas o cuatro meses, con profesores especializados y conocedores de la industria tecnológica que enseñan a programar de una manera práctica, rápida y profunda. Es decir, hay que tomárselo como si fuera un trabajo a tiempo completo con varias horas al día de dedicación. 

Este tipo de formación está tomando cada vez más fuerza en España, donde hay una elevada demanda de perfiles vinculados con la tecnología y, en especial de programadores, pero la oferta es mucho más escasa. En concreto, según el último informe de la Barcelona Digital Talent, la demanda de estos profesionales tecnológicos crece cuatro veces más rápido que la oferta de candidato en la capital catalana.

La demanda crece un 30% pos-cuarentena

Por ello, las escuelas que en España están dando estos cursos intensivos confiesan que el interés se ha disparado un 30% tras finalizar el duro confinamiento. En Nuclio Digital School, presente en Barcelona, explican que, a pesar del Covid-19, muchas empresas necesitan y buscan desarrolladores web, así como talento tecnológico.

“Tras la cuarentena, hemos notado un incremento en el número de alumnos. La gente ahora es más consciente del cambio y de la importancia de la digitalización y, aunque en abril tuvimos una pequeña caída de la demanda, a partir de mayo el interés ha aumentado”, detalla Charles Kotzer, el product manager de esta escuela de negocios digital.

Clase para programadores en la escuela Nuclio Digital School / NUCLIO DIGITAL SCHOOL
Clase para programadores en la escuela Nuclio Digital School / NUCLIO DIGITAL SCHOOL

Cada vez en más ciudades de España

Nuclio se puso en marcha como centro de formación en 2019 tras detectar ese desequilibrio tan relevante entre lo que buscan las empresas y los perfiles profesionales disponibles. “La demanda es tan elevada que en un período de seis meses o un año, los estudiantes adquieren un nuevo puesto de trabajo con una mejora salarial interesante”, añade Kotzer.

De momento, Nuclio solo está presente en Barcelona, pero sus impulsores tienen pensado abrir otro centro en Bilbao en septiembre y estrenarse en Madrid el próximo año. En la actualidad, sólo en Barcelona hay 190 estudiantes cursando alguno de los programas que oferta Nuclio y en poco más de un año ya han pasado más de 400 alumnos por esta escuela. “En estos momentos se han sumado dos tipos de estudiantes. Por un lado, está el que ya veía desde hace tiempo hacia dónde va la industria y, por otro, el que ahora se ha dado cuenta de que los profesionales digitales tienen más futuro”, explica Jared GiIl, CEO y cofundador de Nuclio Digital School. 

Interior de la escuela Le wagon / LE WAGON
Interior de la escuela Le Wagon / LE WAGON

Entre 6.000 y 7.000 euros

Sin embargo, estos cursos requieren de mucho esfuerzo, multitud de horas y, también, de tener disponibles entre 6.000 y 7.000 euros. Le Wagon es una red de academias que nació en París, especializada en cursos de programación, que tiene un centro en Barcelona y otro en Madrid. En este caso, su programa intensivo dura nueve semanas y también ofrece otro, a tiempo parcial, de 24 semanas.

Todas las clases son en inglés y sus escuelas en España también reciben ahora muchas más llamadas de gente interesada tras el encierro.“La gente se apunta a nuestro bootcamp por tres motivos. El 60% quiere cambiar de profesión, un 15% quiere mejorar habilidades para seguir trabajando en su sector y el 15% restante desea emprender y arrancar un nuevo negocio”, asegura Gus De Vita, director general de Le Wagon Spain.

Gran motivación y esfuerzo

Según remarca De Vita, el estudiante no necesita un conocimiento previo, ni haber programado antes. De hecho, durante las primeras dos o tres semanas, asegura, la manera de pensar del estudiante ya se vuelve más algorítmica.

“Cualquier no está preparado para este tipo de cursos, no porque no tenga conocimientos técnicos previos, sino en un sentido más motivacional. El curso es muy exigente. Hay que tener interés, esforzarse y no perderse ni una hora de clase. Pero es una inversión que tiene un retorno muy rápido”, concluye.