Menú Buscar
La planta potabilizadora del Ter de ATLL, una de las infraestructuras gestionadas por Acciona que deberá pasar a una nueva empresa pública / CG

La tarifa de agua de ATLL subirá de nuevo el 11,8% en enero

La revalorización se aplicará en el consejo de administración de la ACA del próximo miércoles e implicará el segundo mayor incremento de la cuota desde la privatización del servicio

5 min

Las empresas que distribuyen agua en Barcelona y su ámbito de influencia deberán pagar el 11,8% más por recibir el líquido en las plantas depuradoras que gestionan a partir del próximo 1 de enero. Así consta en la propuesta de revisión al alza del precio del servicio de Aigües Ter Llobregat (ATLL) que se deberá aprobar en el consejo de administración de la Agencia Catalana del Agua (ACA) del próximo miércoles, 27 de diciembre.

Se trata del segundo mayor incremento que se aplicará a la tarifa de suministro, la cuota fija regional y la cuota fija metropolitana desde que se privatizó el servicio en 2012. La Generalitat autorizó una revalorización del 77,23% del precio del agua en alta que reciben algo más de cinco millones de personas. Una cifra inaudita que tenía una explicación puramente contractual tal y como se reconoció en ese momento. Permitía atraer a los privados al concurso público.  

Subidas posteriores

Lo curioso del caso es que se hizo en tres actos. En julio de ese año se revalorizó el 70%, a principios de noviembre incrementó otro 0,63% y unos días más tarde se corrigió hasta llegar a ese 77,23% final. En los dos ejercicios siguientes también se encareció, el 4,23% y el 4,51%, respectivamente. Una decisión que fue muy criticada porque 2015 había arrancado con un índice de precios del consumo (IPC) en negativo (-1%, dato de diciembre de 2014).

A finales de ese ejercicio el consejo de administración de la ACA aprobó bajar el coste del agua de ATLL el 0,77% y se decidió congelar en el ejercicio en curso. Otra decisión polémica, porque el gestor del servicio, la cotizada de la familia Entrecanales, aceptó mantener el precio del agua a cambio de aplazar un año siete millones del canon del servicio previsto para el próximo ejercicio, que se elevaba a los 15,6 millones.

Incremento indirecto

La Generalitat lo aceptó en otro movimiento que levantó polvareda. Implicaba que, de forma indirecta, otorgaba una subida del coste de explotación. La consejería de Territorio y Sostenibilidad, liderada en ese momento por Josep Rull, argumentó que lo hacía para no incrementar la presión a los bolsillos de los contribuyentes.

El precio del servicio de ATLL es uno de los conceptos que los habitantes de Barcelona y su ámbito de influencia pagan con el recibo del agua. Son las empresas que se encargan de la gestión municipal las que emiten la factura, pero repercuten directamente el coste de la tarifa al consumidor.

Dudas sobre el futuro de ATLL

La nueva propuesta que se someterá al consejo de administración de la ACA del próximo miércoles también ha generado un reguero de críticas. Especialmente por las incógnitas que se abren sobre la continuidad del modelo de gestión de ATLL.

Acciona se puede quedar sin uno de los contratos más importantes de su división de agua en la última semana de enero, la fecha en que está previsto que el Tribunal Supremo publique la última sentencia sobre la pulcritud del proceso de privatización del servicio. La llamada guerra del agua en Cataluña.

400 millones de indemnización

Desde los primeros días de 2012 todos los tribunales por los que ha pasado la concesión pública han detectado errores en el proceso. Pero la Generalitat se ha resistido hasta la fecha a revertir de forma definitiva el contrato con Entrecanales por las consecuencias económicas de la decisión.

Los distintos gobiernos catalanes, los dos de Artur Mas y el de Carles Puigdemont, han argumentado que retornar los casi 400 millones de euros que costaría retirar la concesión a los Entrecanales era un coste demasiado alto para las arcas públicas de la Generalitat sin una sentencia definitiva. La que se publicará en cuestión de semanas.