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La economía recupera un 15% del PIB con la vuelta de la construcción y la industria pesada / EP

España vuelve a contar con un 15% de su PIB a partir del lunes

La actividad interrumpida por decreto hace dos semanas para frenar el ritmo de los contagios de coronavirus regresa con incertidumbre y más medidas de seguridad

7 min

La economía española continúa funcionando bajo mínimos tras la declaración del estado de alarma, a mediados de marzo. Sin embargo, a partir de este lunes se reanudarán aquellas actividades no esenciales que fueron paralizadas por el Gobierno, vía Real Decreto, hace dos semanas, con el fin de reducir aún más la movilidad y tratar de frenar el avance del coronavirus. El levantamiento de la suspensión temporal permitirá a España volver a incorporar actividades que aportan en torno al 15% de su Producto Interior Bruto (PIB), aunque está por ver si su rendimiento no se resiente, al menos en la próximas semanas.

La medida ha afectado principalmente a los sectores de la construcción y la industria pesada (en los términos del 14 de marzo [leer aquí]). La vuelta al trabajo se producirá con unas especiales condiciones de seguridad para prevenir contagios entre los trabajadores. Las autoridades sanitarias han emitido una serie de recomendaciones entre las que destacan el cuidado extremo de la higiene en los lugares de trabajo y el respeto máximo de la distancia de seguridad entre las personas, entre otras.

Medidas preventivas

En concreto, la patronal del sector constructor y las organizaciones sindicales UGT y CCOO han acordado una guía de actuación preventiva con recomendaciones para garantizar el cumplimiento de las disposiciones sanitarias. Se trata de medidas preventivas básicas, como la protección individual en personas con síntomas y especificas para las distintas fases del trabajo en la obra, como los desplazamientos, la organización del trabajo, las pautas de descanso y los proceso de entrada y salida de las obras.

Unas circunstancias que harán que la vuelta al trabajo no sea precisamente convencional. Con buena parte de la actividad económica totalmente detenida tras la declaración del estado de alarma, el pasado 14 de marzo, el Gobierno optó por dar una nueva vuelta de tuerca tras comprobar que el ritmo de contagios disminuía de forma considerable durante los fines de semana, lo que se achaca al menor número de desplazamientos que se registra.

Incidencia en la movilidad

“El objetivo es hacer que durante dos semanas las cifras de desplazamientos sean como las de los fines de semana”, explicó el ministro de Transportes, José Luis Ábalos. La manera de hacerlo ha sido confinar también a parte de aquellos trabajadores cuya actividad no había cesado con el estado de alarma y que no podían recurrir al teletrabajo.

Una de las pocas estampas que no variaron en las ciudades a partir del 14 de marzo fue la de las obras, que proseguían su camino toda vez que no se encontraban entre las actividades afectadas por el estado de alarma. También se registraban aglomeraciones en el transporte público a determinadas horas, aunque en menor medida de lo habitual. Sin embargo, eran situaciones que impedían poner en práctica determinadas medidas de precaución, especialmente el mantenimiento de la distancia de seguridad.

Inquietud empresarial

En los últimos días, el Gobierno ha defendido, especialmente a través del ministro de Sanidad, Salvador Illa, que la paralización temporal de la actividad no esencial ha sido una de las claves para la disminución que se ha registrado en los últimos días tanto en el número de ingresos hospitalarios como en el de infectados y el de fallecimientos. No obstante, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apuntaba el pasado jueves en el Congreso que los resultados de la medida serán mucho más palpables durante los últimos días.

Poco antes del anuncio de que la paralización de la actividad no esencial no sería prorrogada, los empresarios habían manifestado su inquietud por los efectos que podría tener esta decisión para la economía. Una de las voces más destacadas fue la de la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, que aseguró en la junta de accionistas de la entidad que había llegado la hora de empezar a ir incorporando a los trabajadores a su actividad, de forma progresiva, comenzando por los ya inmunizados y los más jóvenes, en los que la incidencia del virus es menor.

Sectores cruciales

La preocupación por el efecto de estas medidas en la marcha de la economía y en el empleo va en aumento conforme pasan los días. Las últimas estimaciones de la CEOE hablan de un descenso del PIB de hasta el 9% y de la eliminación de cerca de un millón de puestos de trabajo.

En su caso, la construcción es el sector que más fomenta la industria nacional, ya que es la que menor cuota de importaciones requiere, tan sólo el 9%. Y además, es el segundo en intensidad de empleo, tras la agricultura, en tanto en cuanto cada millón de euros de actividad genera diez empleos directos y cinco indirectos. Su repercusión en el resto de sectores se resume en un dato: cada euro invertido en construcción general 1,92 euros de actividad económica adicional.

En la esfera política, no han sido pocas las críticas que han llegado hasta el presidente Sánchez por considerar que debería prolongar por más tiempo la paralización de la actividad no esencial, que lleva aparejada un permiso retribuido cuyo coste repercute en las empresas. Una circunstancia que también ha sido criticada, en este caso por la patronal, el entender que debe ser el Estado el que se encargue de costear una decisión que llega desde el Consejo de Ministros en circunstancias excepcionales.