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Eloi Badia, el vicepresidente de Ecología del Área Metropolitana de Barcelona que se niega a sentarse con los trabajadores de Agbar / EP

Portazo de Eloi Badia a los trabajadores de Agbar

El vicepresidente de Ecología del área metropolitana suspende un encuentro con la nueva asociación de profesionales tras la sentencia sobre la mixta

6 min

El espaldarazo del Tribunal Supremo al proceso que el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) siguió en 2012 para crear la sociedad mixta que se encarga de gestionar el agua en 23 municipios ha torpedeado la estrategia de los Comunes de Ada Colau para cambiar el modelo de gestión del servicio, hecho que el partido no ha encajado de forma demasiado deportiva. El cabreo es tal que ha llevado a que el vicepresidente de Medio Ambiente de la corporación supramunicipal, Eloi Badia, hiciera un desplante a la nueva Asociación de Profesionales de Agbar.

La organización profesional encabezada por Marina Arnaldos, responsable de actividad de I+D en el centro tecnológico Cetaqua, solicitó a finales de octubre un encuentro con alguien del equipo de Badia para explicar las “preocupaciones y propuestas” que tienen en cartera. Básicamente, la inquietud que reconocen que existe en la plantilla de la gestora de agua por la actitud tanto de la presidencia metropolitana como del Ayuntamiento de Barcelona ante la actividad de la compañía.

Reivindicaciones de los trabajadores

Ya en su presentación pública denunciaron el “asedio administrativo” que los Comunes tenían sometida a Aigües de Barcelona desde las instituciones que controlan. Los trabajadores denunciaron que se estaba impulsando desde todos estos ámbitos una estrategia que tiene como fin “eliminar la presencia de nuestro grupo en la ciudad” por una cuestión puramente ideológica, sin ninguna base empírica que demuestre que la gestión pública es mejor que la colaboración público-privada.

La sede central de Agbar en Barcelona, la Ciudad del Agua situada en la Zona Franca / CG
La sede central de Agbar en Barcelona, la Ciudad del Agua situada en la Zona Franca / CG

Por esto buscaban un encuentro en el que pensaban reivindicar, como también han hecho con anterioridad, la fuerza del grupo Agbar en cuestiones como el impulso de la innovación en el sector y su vertiente más social, además de garantizar un servicio tan básico como el agua con calidad y sin problemas de continuidad. En clave local, han recordado que es Barcelona la ciudad donde está radicada la sede social y los servicios corporativos de un grupo que trabaja en todo el Estado y en América Latina.

Primera respuesta: encuentro con Mayol

La demanda fue cursada por los canales habituales y el AMB hizo acuse de recibo. Además, según explican los responsables de la asociación de profesionales, se empezó a buscar una fecha para sentarse con la directora de Ecología de la institución, Imma Mayol.

El Gobierno metropolitano aceptó de esta forma dar la cara y defender sus actuaciones ante los trabajadores de Agbar. Aunque esta decisión cambió el pasado 20 de noviembre, fecha en que el Supremo avaló el futuro de Aigües de Barcelona, Empresa Metropolitana de Gestió del Cicle Integral de l'Aigua --Agbar 70%, Criteria CaixaCorp 15% y AMB 15%-- y la vigencia de la concesión del servicio hasta 2047.

Desplante de Badia

Ha sido el propio Badia el que ha rectificado el anuncio inicial y se ha negado a sentarse con la plantilla. Lo ha hecho mediante una carta en que se limita a afirmar que el AMB ejerce el papel de “regulador del servicio en busca de la gestión más eficiente y eficaz del agua por encima de cualquier perjuicio ideológico”.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en una imagen de archivo / EFE
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en una imagen de archivo / EFE

Con todo, también manifiesta que la institución tiene la “voluntad de contar” con todos los trabajadores de Aigües de Barcelona “en el futuro”. Mantiene su decisión de cambiar el modelo de gestión del servicio sin definir cuál será el camino que quieren emprender. Colau ya avanzó que el plan actual pasa por cambiar la legislación vigente, algo complejo que sobrepasa las competencias municipales.

Justificación de la negativa a la reunión

El vicepresidente de Ecología reconoce que en la capital catalana su partido promovió un “reglamento de participación ciudadana” para fomentar la “participación directa de la ciudadanía” en lo que alega que es una “demanda histórica” del municipio. Obvia el hecho de que la normativa ha sido revocada en el Tribunal Suprerior de Justicia de Cataluña (TSJC) por sus errores en la tramitación, cuestión de la que tanto Colau como Badia también culpan a Agbar.

Por todo ello, el vicepresidente asegura que “no es necesario mantener ningún encuentro” con la entidad. La Asociación de Trabajadores de Agbar se queda sin reunión en el AMB.