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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), en la ceremonia de firma de billetes con su nombre / EP

El BCE lanza nuevas líneas de liquidez mientras ultima la barra libre

El banco emisor asegura estar plenamente preparado para más compras de deuda por la cuantía y el tiempo que sean necesarios durante la crisis

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El Banco Central Europeo mejorará las condiciones de las subastas de liquidez ligadas a créditos y, además, pondrá en marcha nuevas líneas de liquidez para tratar de sufragar los efectos de la crisis del coronavirus. Frente a lo que esperaban algunos expertos, por ahora no ampliará el programa de compra de deuda de 750.000 millones de euros pero asegura estar listo para hacerlo en la cuantía y por el tiempo que sean necesarios.

El consejo de gobierno del organismo emisor ha decidido mejorar en 50 puntos básicos la bonificación que reciben los bancos por acudir a las subastas de liquidez condicionadas al crédito, que ya se encontraba hasta ahora en terreno negativo, concretamente en el 0,5%. Por lo tanto, las entidades no sólo seguirán sin pagar por el acceso al dinero sino que, además, verán incrementada la prima que reciben por trasladar esas cantidades al mercado para ponerlas a disposición de ciudadanos y empresas.

Nuevos estímulos

Además, el BCE también ha anunciado nuevas líneas de liquidez, en concreto siete que lanzará en mayo y que se extenderán hasta mediados del próximo año. Aunque no son líneas directamente relacionadas con los efectos de la pandemia, su objetivo es precisamente que la actividad excepcional que el BCE está llevando a cabo en el contexto de la crisis no interfiera en su funcionamiento ordinario.

De hecho, las entidades que tomen prestado dinero de estas líneas no tendrán la obligación de ponerlo en circulación en el mercado en forma de crédito. Además, los bancos podrán acudir con toda la artillería que le permita la garantía que ofrezcan, independientemente de su potencia de fuego crediticia.

Reacción fría de las bolsas

Las bolsas recibieron con frialdad la decisión del BCE e incluso le dieron la espalda. Los inversores se vieron probablemente condicionados por las expectativas de que el organismo emisor anunciara la ampliación de su ambicioso programa de compra de deuda. Los índices europeos, que reflejaban leves pérdidas antes de conocerse la decisión del emisor, pasaron a sufrir recortes superiores al 1%.

Sin embargo, poco después los índices recuperaron el terreno perdido una vez que se hubo analizado más en profundidad el conunicado del BCE, que contenía mejores noticias de lo que parecía.

Mientras, los tipos de interés de la zona euro permanecerán sin cambios.