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Ana Botín, presidenta del Santander, la entidad que más provisiona por coronavirus / EP

La banca disparó un 113% sus provisiones por el Covid-19 en el segundo trimestre

Los grandes bancos han destinado ya más de 11.600 millones a cubrir los riesgos derivados de la pandemia y todo parece indicar que buena parte del trabajo en este terreno está ya hecho

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La gran banca española cierra la primera mitad del año con una inédita cifra de dotaciones por valor de unos 11.600 millones de euros destinada a cubrir un riesgo completamente inesperado cuando daba comienzo el presente año: el Covid-19. El esfuerzo ha sido especialmente arduo en el segundo trimestre, en el que las entidades han multiplicado por más de dos sus provisiones para afrontar la crisis del coronavirus.

Una de las preguntas más repetidas en el sector durante las respectivas presentaciones de resultados del primer trimestre fue la referida a si las cantidades que las entidades habían dotado para asumir los riesgos de la pandemia serían suficientes. En aquel entonces, cuando tan sólo habían transcurrido unos 40 días de estado de alarma, la respuesta fue prácticamente unánime: es demasiado pronto, es necesaria algo más de perspectiva.

Incertidumbre latente

El paso de tiempo ha dejado atrás el estado de alarma, la desescalada e incluso la llegada de los primeros y temidos rebrotes. Pero la palabra que está en boca de todos no ha variado: “incertidumbre”. De ahí que la mayoría de los bancos haya optado por tirar de prudencia y elevar de forma considerable las provisiones por Covid-19, ante un más que previsible incremento de la morosidad en los próximos trimestres, asociado a la crisis económica derivada de la pandemia, que ya ha tomado el relevo de la sanitaria.

Como sucediera en el primer trimestre, el Santander ha liderado la tendencia, con dotaciones totales que superan los 7.000 millones de euros en el conjunto del semestre. La entidad que preside Ana Botín ha presentado esta semana unos resultados históricos por reflejar las primeras pérdidas, eso sí, de carácter contable, en sus 160 años de historia, aunque relacionadas con ajustes de valor tanto de fondos de comercio como de créditos fiscales.

Los deberes hechos

Una oportunidad, la de un año atípico en todos los sentidos, que ya había aprovechado en el trimestre anterior BBVA para ponerse al día en cuanto a sus inversiones en EEUU. En esta ocasión, la entidad presidida por Carlos Torres ha recortado de forma considerable sus provisiones por el Covid-19. De los más de 1.400 millones registrados en las cuentas de entre enero y marzo ha pasado a poco más de 600 millones en el segundo trimestre.

De acuerdo con el consejero delegado de la entidad, Onur Genç, el banco tiene los deberes muy avanzados en este punto. Tan es así, que las estimaciones de BBVA pasan por cerrar el año en positivo, incluso con el ajuste del fondo de comercio en EEUU, pese a que a la vuelta de la primera mitad del año aflora pérdidas contables de algo más de 1.150 millones de euros.

Cerrar el año con beneficios

En otros casos, el gran esfuerzo se ha hecho en el segundo trimestre. En esta línea han destacado Bankia y Caixabank que, en línea con la media del sector, ha multiplicado por más de dos sus dotaciones por coronavirus en las cuentas de entre abril y junio.

Un movimiento que, en cualquier caso, no ha impedido que ambos afronten la segunda parte del ejercicio con números negros en la última línea de su balance y que no duden de que la tendencia se mantendrá. En sus casos, también parece que buena parte del ajuste ya se ha llevado a cabo y que las dotaciones del segundo semestre contra la pandemia serán significativamente menores que las de la primera mitad del año.

Preparados para el dividendo

En este sentido, tampoco los accionistas tienen, en principio, que temer por sus dividendos, ahora congelados pero por las recomendaciones del Banco Central Europeo (BCE) a las entidades que supervisa, es decir, a la banca de la eurozona.

La mayoría de los ejecutivos que se han pronunciado al respecto durante el carrusel de presentaciones de resultados han coincidido en señalar su convencimiento de que la entidad que preside Christine Lagarde no prolongará esta recomendación más allá de la fecha de referencia que ha dado esta misma semana, es decir, el 1 de enero de 2021. A partir de ahí, las entidades españolas esperan una barra libre que pretenden aprovechar para retomar sus políticas de retribución al accionista sin que, aparentemente, las provisiones por el coronavirus sean un obstáculo al respecto.