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Adolf Todó, exdirector general de CatalunyaCaixa / EFE

El exdirector general de CatalunyaCaixa se lanza a la gestión de fondos

Adolf Todó crea la sociedad Jolla Capital nueve meses después de que la Audiencia de Barcelona le absolviera por el 'caso de los sobresueldos' en la entidad catalana

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Adolf Todó ha abierto una nueva etapa profesional a los 63 años de edad. El que fuera director general de CatalunyaCaixa se ha lanzado a la gestión de fondos con la constitución este noviembre de una nueva sociedad que tiene como fin participar en el “capital social de otras entidades mediante la correspondiente organización de medios personales y materiales”.

Este es el objeto social de La Jolla Capital, la nueva mercantil que nace con una capital base de 3.000 euros y está radicada en Gavà (Barcelona), la localidad donde reside el exbanquero. Por ahora intenta mantener el perfil bajo y desde su entorno declinan hacer declaraciones sobre posibles operaciones que pueda operar. 

Absolución judicial por los sobresueldos

La nueva etapa empresarial de Todó se abre nueve meses después de cerrar de forma definitiva las derivadas de su paso por CatalunyaBanc. La Audiencia de Barcelona absolvió en febrero tanto al director general como al expresidente de la entidad, el socialistas Narcís Serra, por el llamado caso de los sobresueldos. Las retribuciones que se abonó la cúpula de la entidad en 2010.

Ambos se hacían frente a una petición de tres años de cárcel por parte de la Fiscalía, que les acusaba de los delitos de administración desleal y apropiación indebida por las cuantías recibidas del banco antes de su quiebra. Con todo, los magistrados de la audiencia provincial no vieron ningún delito en los hechos probados. También fueron absueltos los otros 39 miembros del consejo de administración que aprobaron los sobresueldos de Serra y Todó en 2010 y 2011.

Destitución del FROB

Durante el juicio, el presidente del banco admitió que la mejora salarial de la que ambos se beneficiaron, del 50%, tuvo su origen en un acuerdo con Todó cuando se incorporó en el banco. Aseguró ante los jueces que lo aplicó llegado el momento por miedo a que el ejecutivo se fuera y agravara la situación financiera en la que estaba inmerso el grupo. A efectos prácticos, se le incrementó un salario base de 600.000 euros con otros 415.000.

CatalunyaBanc recibió entre 2010 y 2012 un total de 12.052 millones de euros para evitar su quiebra. Finalmente, la situación de la entidad propició la intervención del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en junio de 2013, antes de que la comprase BBVA. El organismo estatal decidió entonces prescindir de su primer ejecutivo y le aplicó un despido improcedente. Fue el primer caso en la banca española. También le frenó el cobro de una jubilación de más de 3,5 millones.

Desde ese momento Todó se centró en su defensa legal. Pero pasado el grueso de los procesos que le afectaban, ha decidido volver al ruedo a través de La Jolla Capital.