Entrada de la sede de Prisa, en Madrid / CG

Entrada de la sede de Prisa, en Madrid / CG

Business

Prisa recurrirá de nuevo al mercado por la presión de la deuda

Menos de un año después de la emisión de bonos convertibles, la editora de medios vuelve a verse contra las cuerdas debido al efecto de la subida de tipos de interés y el clima de incertidumbre en el panorama internacional

24 noviembre, 2023 00:00

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Las alarmas han vuelto a encenderse en el Grupo Prisa. Cuando no han transcurrido ni 12 meses desde la emisión de bonos convertibles que el consejo de la compañía acordó como medida de urgencia para obtener liquidez, las finanzas de la editora de medios vuelven a estar bajo una fuerte presión debido al meteórico ascenso del coste de la deuda. Una situación que lleva a Prisa a prepararse para volver a pedir dinero a los mercados.

El escenario se ha agravado en tiempo récord debido a los efectos de las alzas en el precio oficial del dinero en los tipos que la compañía debe asumir para costear su elevado endeudamiento. En apenas seis meses, el coste medio de su deuda bancaria se ha elevado nada menos que 172 puntos básicos, para situarse a cierre del primer semestre del presente año en el 8,25%.

Un panorama financiero que se antoja insostenible, sobre todo si se tiene en cuenta que la práctica totalidad de la deuda bancaria de la editora de El País se encuentra referenciada a tipo variable y que su volumen supera los 800 millones de euros.

Si se toma como referencia la situación de hace algo más de 18 meses, al cierre del ejercicio 2021, el coste medio de la deuda se ha disparado nada menos que tres puntos. Ya por entonces, Prisa negociaba con la banca la refinanciación de su deuda, que acordó pocas horas antes de que se iniciara la invasión rusa de Ucrania, con lo que incluso el propio presidente y primer accionista de la empresa, Joseph Oughourlian, admitió posteriormente que la empresa se había salvado in extremis.

Un tramo muy problemático

No obstante, pese a que la refinanciación dio un respiro a Prisa, especialmente por la extensión de los vencimientos hasta el año 2027, los elevados tipos que la banca impuso en cada uno de los tres tramos en que se dividió la deuda de la compañía no tardó en poner en problemas a la también propietaria de la cadena SER

La presión llegaba sobre todo del tramo de deuda Junior, que contempla un interés de euríbor más 8%, difícil de sostener para Prisa, cuyos resultados no permitían demasiadas alegrías. 

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa, durante la última junta de accionistas del grupo / EP

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa, durante la última junta de accionistas del grupo / EP

Tras explorar diversas posibilidades, incluida la entrada de nuevos socios que aportaran liquidez para que Prisa pudiera seguir con su actividad, el consejo se decantó por la emisión de convertibles, que contó con el apoyo de los principales socios. 

La operación permitió ingresar 110 millones de euros que fueron destinados de inmediato a la cancelación parcial con amortización anticipada del citado tramo Junior, que estaba llevando al límite el sostenimiento del día a día de la empresa.

Listo para acudir al mercado

Sin embargo, el alivio no ha resultado ser demasiado duradero. Prisa ha depositado en las últimas horas un documento de registro en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), preparatorio de una emisión de valores. Entre las posibilidades que se barajan figuran recurrir de nuevo a los bonos o, incluso, una ampliación de capital que dé entrada a nuevos accionistas. 

La compañía admite en el documento que el elevado endeudamiento constituye el principal riesgo de inversión, dado que una buena parte de los flujos de caja obtenidos en la actividad de los distintos negocios del grupo (principalmente, medios de comunicación y educación) debe destinarse a atender el servicio de la deuda.

Vulnerable

Sólo en el pago de intereses, Prisa deberá destinar hasta 2027 algo más de 218 millones de euros. Entre enero y junio ha destinado 45 millones a este capítulo, lo que equivale al 65% del resultado bruto de explotación obtenido en este mismo periodo.

Prisa también reconoce que esta situación le deja en una situación de clara vulnerabilidad ante las circunstancias de los mercados, le resta flexibilidad y capacidad de adaptación a escenarios adversos y le sitúa en posición de desventaja frente a rivales con menor endeudamiento. 

Un gráfico del Ibex 35 en el interior de la Bolsa de Madrid / EP

Un gráfico del Ibex 35 en el interior de la Bolsa de Madrid / EP

Una serie de elementos que no suponen precisamente un estímulo para la llegada de capital nuevo a la compañía. Más bien, todo lo contrario, como prueba el considerable desplome que protagonizan sus acciones durante el último mes. 

En concreto, los títulos de Prisa se dejan algo más de un 17% en las últimas cuatro semanas; con diferencia, el peor comportamiento de las cotizadas en el Mercado Continuo durante este periodo.

Menos de 300 millones de capitalización 

Al cierre de la sesión de este viernes, su capitalización bursátil no llega a los 295 millones de euros, cifra inferior a la invertida en los últimos años por el fondo Amber, controlado por Oughourlian, para hacerse con casi el 30% del capital. 

Además, Prisa cotiza con un descuento de algo más del 21% sobre el precio de conversión de los bonos, fijado en 37 céntimos de euro por acción, que buena parte de los principales socios ya ha ejercido.