Imagen de la salida del RaccRally del año  2021

Imagen de la salida del RaccRally del año 2021 EP

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Cataluña se queda sin el mundial de rallies por la batalla en la federación del motor

El WRC busca sitio en otra autonomía tras la pelea con Madrid y la dimisión del presidente Joan Ollé

23 noviembre, 2023 00:00

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Lo organizaba el sector privado, pero la guerra entre federaciones lo ha sentenciado. Cataluña se ha quedado sin el próximo rally de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) de 2024 por, en parte, la guerra que mantiene al delegación catalana con el ente nacional. Así, la competición busca acomodo en otra autonomía mientras el organismo catalán se acerca al abismo, con la dimisión de su presidente, Joan Ollé, adelantada por Crónica Global esta semana. 

En efecto, la inestabilidad pública ha dejado a cero las opciones de Cataluña de recuperar una competición puntuable para el World Rally Championship (WRC), la máxima competición mundial. La prueba catalana, organizada por el sector privado, se celebró por última vez en 2022. En 2023 ha caído del calendario por cuestiones económicas, y en 2024 ya no se recuperará. Ahora, se busca una región alternativa para celebrarla en España. 

Pelea entre Barcelona y Madrid

Lo detallan fuentes del sector, que alertan de que el pulso entre la Federación Catalana y Real Federación nacional "ha enterrado" las opciones de Cataluña de recuperar el trofeo. Los privados ya no tienen músculo para costear el evento -cuesta unos diez millones de euros- y el sector público está partido por la mitad. 

Un participante en el RallyRacc de 2021, el último del calendario WRC en Cataluña

Un participante en el RallyRacc de 2021, el último del calendario WRC en Cataluña

Sin esa sinergia Barcelona-Madrid ya no es difícil como en tiempos pasados, ahora es imposible. Con la pelea actual, judicializada, el territorio no sólo ha dejado escapar la cita automovilística, sino que está a punto de perderla frente a otra autonomía rival, "porque se están postulando otras regiones". 

Menos tradición

¿Cuáles? "Galicia o Islas Canarias aspiran a recibir la prueba", detallan desde la industria. Herederían una carrera "para la que tienen mucha menos tradición que Cataluña, que solía ser una plaza fuerte para el motor", se quejan desde el sector. 

También Asturias aspira a la escala española del WRC, aunque esta autonomía tiene cuesta arriba atraerla porque su presidente, Carlos Márquez, es crítico con la actual junta de la federación nacional y busca presentarse a las elecciones, que se celebrarán el próximo año. "En el contexto actual, tienen complicado atraer esta prueba". 

El pulso catalán

Peor lo tiene Cataluña. La junta directiva presidida por Joan Ollé entró en conflicto con la Real Federación en 2017. Rehusó pagar parte de los ingresos federativos, se los embolsó y lo pleiteó en los tribunales. Ha perdido los procesos, y ahora ha acumulado una deuda. 

En este contexto ha dimitido Ollé, que ha traspasado su cartera a su vicepresidente primero, Pere Serrat. Éste tendrá que firmar la paz con la federación nacional tras la chapuza de su predecesor. 

Los daños

Y, también, lidiar con los daños. La pérdida del mundial de rallies es la más evidente, aunque hay otras que irán emergiendo a medida que se pueda fiscalizar la gestión del presidente dimisionario. La prueba se canceló este año por tres motivos. Por "la falta de músculo económico del sector privado, el aumento de los cánones y la pugna con Madrid, que no ha ayudado, al contrario", insisten desde el sector. 

Joan Ollé, expresidente de la FCA, en la presentación de 2017

Joan Ollé, expresidente de la FCA, en la presentación de 2017 Cedida

Este medio preguntó ayer a Serrat cómo ayudaría a recuperar la competición perdida por Joan Ollé. No recibió respuesta. 

Control 'por la puerta de atrás'

Mientras, desde la industria se teme que Ollé, que ha regresado a su empresa, "sigue controlando la FCA por la puerta de atrás". Por, sobre todo, con el gerente de la entidad, Ramon Izquierdo, "que es el copiloto del expresidente cuando éste corría". Y por medio de Joan Antón Gustán, director deportivo. 

Por contra, se confía en el papel transparente de Jordi Buxó, responsable jurídico del organismo. Buxó se negó a representar a la FCA en sus pleitos económicos con la Federación nacional al no ver mimbres para ganar, "y acertó". Porque Cataluña los ha perdido, quedando en una situación de interinidad que afecta a todo el sector