Una de las obras de infraestructuras que ha iniciado Comsa Corporación en 2018 y que le han permitido presentar un ejercicio con una facturación en positivo / COMSA

Una de las obras de infraestructuras que ha iniciado Comsa Corporación en 2018 y que le han permitido presentar un ejercicio con una facturación en positivo / COMSA

Business

Comsa presenta por primera vez en seis años una facturación positiva

La firma de los Miarnau ha ingresado el 1,5% más en 2018, hasta los 1.101 millones de euros, gracias al plan de reestrucutración en el que está inmersa

9 abril, 2019 13:17

Comsa Corporación ha anunciado este martes que ha cerrado 2018 con una facturación global de 1.101 millones de euros. Esta cifra implica un crecimiento del 1,5% si se compara con el ejercicio precedente y, lo que es más importante por el grupo, presenta por primera vez en seis años un giro en positivo.

La constructora de las familias Miarnau y Sumarroca no ha hecho público el resultado final del ejercicio, como es habitual. Con todo, en la memoria de actividad de 2017 se anunció que esperaban recuperar los beneficios tras perder 230 millones en sus annus horribilis. La crisis y la caída drástica de las obras públicas provocó que la deuda que se había asumido empezara a pesar demasiado en el balance. Para atajarla, se llegó a un pacto con la banca acreedora para soltar lastre y centrarse en su actividad core.

Negocio internacional

Los negocios de infraestructuras, ingeniería industrial y mantenimiento y servicios suponen ya el 93% de la facturación total (1.021 millones). Los portavoces del grupo destacan en un comunicado la fortaleza de la cartera de contratos fuera de España, que ya suponen el 63% de su negocio global (1.717 millones). La mayoría de ellos se encuentran en Latinoamérica, aunque la empresa también ha puesto el pie en los países del norte y el este de Europa.

El impacto más claro de estos avances ha sido laboral. La plantilla total de Comsa ha crecido el 8% a lo largo de 2017 hasta llegar a los 8.399 empleados. Como es lógico, la mayoría de ellos (54%) se encuentran en el exterior.

Desinversiones

El plan de desinversiones que aún está vigente ha provocado que en 2018 se hiciera caja con la unidad de Transporte y Logística, se vendió la totalidad de Comsa Rail Transport; de la división de Residuos Industriales y con las renovables.

También se destaca la venta al fondo francés Mirova una participación en su negocio de concesiones. Comsa traspasó a la sociedad MIRCOM activos como el Metro de Málaga, los juzgados de Terrassa y de La Bisbal del Empordà, el centro penitenciario Mas d’Enric de Tarragona y la empresa de señalización Albali. Este vehículo coparticipado se quedará los proyectos “que puedan surgir en el futuro”.  

La firma proseguirá con la reestructuración en el ejercicio que acaba de empezar. Por los resultado que ha presentado este martes, la estrategia le ha reportado resultados positivos.