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Un bebé junto a su padre

La guerra de las vacunas y el desabastecimiento se hacen crónicos

Los recortes y la endémica escasez en España de nueve antígenos esenciales, alarma y obliga a las familias a buscarlos en Portugal, Francia y Andorra

4 min

Asegura la OMS que hoy existen 40 vacunas para evitar 25 enfermedades. Y los economistas de la salud certifican que por cada euro invertido en ellas los sistemas sanitarios se ahorran 22 euros en gasto. Pero el desabastecimiento se ha convertido en algo crónico desde hace tres años y ninguno de los ministros de Sanidad --Ana Mato, Alfonso Alonso, Fátima Báñez y Dolors Monserrat-- han logrado resolverlo.

La escasez de estos medicamentos tiene serios riesgos, molesta a los pediatras y sobre todo a los padres. Muchos, además de pedir favores a médicos y farmacéuticos amigos, practican turismo de fin de semana con visita y nevera en mano a farmacias de Portugal, Francia y Andorra. La Generalitat incluso ha detectado un mercado paralelo e ilegal con el Principado, ya que no pertenece a la UE, de algunos farmacéuticos avispados.

Caída del gasto

Las cifras oficiales cantan. El gasto en este capítulo ha caído desde 227 millones de euros en el 2012 a solo 94 millones en 2016. Casi  tres veces menos. Y las denuncias de los usuarios se han disparado por cientos, según las asociaciones de pacientes y consumidores.

Nueve vacunas comunes, algunas vitales, padecen desde hace tres años un desabastecimiento crónico:  varicela, tosferina, meningitis B, difteria, neumococo, hepatitis A y B y papiloma.

También el tétanos

Si no era suficiente, al menos en las comunidades de Madrid y Valencia, ahora falla la inmunización del tétanos. ¿Solución? El Ministerio de Sanidad ha suspendido de forma temporal la dosis de recuerdo y restringirá su uso a los casos de riesgo.

En Cataluña se retrasaron “temporalmente” hace menos de un mes las inmunizaciones de recuerdo contra el tétanos y la difteria, la hepatitis A y B y la vacuna contra 23 cepas del neumococo.

Llueve sobre mojado en la sanidad que gestiona Toni Comín. Por ejemplo, a finales de 2015 faltaron más de 100.000 dosis para cubrir la vacunación a las gestantes de la tosferina. Se incluyó en el calendario oficial de la comunidad en 2014, cuando los casos se dispararon a más de 3.000 en toda España y fallecieron cinco bebés.

Alarmas y listas de espera

Las alarmas saltan sin avisar, a veces por casos fatales y por comunidades  que tienen las competencias mayoritarias. Pero están tan descoordinadas como los técnicos del propio ministerio. Ellas y ellos deciden si se incluyen, “o no” como diría Rajoy, en el calendario o si su venta es libre o restringida en el hospital. O en ningún sitio.

Ana Mato vetó en el 2013 hasta en las farmacias la vacuna Varivax de la varicela. Argumento: algunos médicos defienden que, a largo plazo, es mejor que los niños pasen la enfermedad. Pediatras y padres protestaron. Pero llegaron las elecciones y su sucesor, Alfonso Alonso, dispuso que desde el 2016 fuera incluida en el calendario común y, por tanto, financiada.

Las listas de espera en farmacias se multiplican.  En el norte de Madrid, por ejemplo, se llega a nueve meses, como otro embarazo, para obtener la vacuna de la meningitis. Además, para que sea eficaz han de ponerse a su tiempo las tres dosis. ¡“Ya está bien de tener que andar con recomendaciones y enchufes para conseguirlas! Como en tiempos de mis abuelos”!, se queja Blanca Laguna, reciente madre.