Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El abogado Ramón Cerdá, en una imagen de su blog

Ramón Cerdá: 13 años de prisión por defraudar 3,2 millones de IVA

La Audiencia Nacional condena al Mossack Fonseca español a la pena de cárcel y a una multa equivalente al fraude

2 min

La Audiencia Nacional ha condenado al abogado Ramón Cerdá Sanjuán, conocido como el Mossack Fonseca español, por defraudar 3,2 millones de euros IVA.

El tribunal le impone una pena de 13 años de prisión y una multa equivalente al fraude, por los delitos de asociación ilícita y falsedad continuada de documento público y de documento mercantil.

Otros condenados

La operativa de Cerdá utilizaba sociedades pantalla para ocultar la identidad de sus clientes y eludir el pago de impuestos, igual que Mossack Fonseca.

La Audiencia Nacional también ha condenado a 16 personas a penas que oscilan entre 2 meses y 8 meses de prisión; y ha absuelto a otras 2 personas, además de extinguir la responsabilidad de una tercera que ha fallecido.

Sociedades pantalla

Desde su despacho en la localidad valenciana de Ontinyent, Cerdá Sanjuán se dedicó durante los años 2004, 2005 y 2006 a vender sociedades pantalla para que los compradores pudieran utilizarlas para eludir el pago del IVA; de este modo, entregaba las sociedades a administradores simulados inexistentes, o con testaferros pagados o engañados y “predispuestos" a asumir responsabilidades por otros, según la fuente.

A Cerdá se le ha relacionado también con Gowex, la empresa proveedora de wifi cuyo presidente y fundador, Jenaro García, fue denunciado por falsear las cuentas.

Causas pendientes

La sentencia dictada el lunes por la sección primera de la sala de lo Penal no cierra el calvario judicial de Cerdá, ya que hay otras cuatro piezas separadas en las que figuran también sociedades controladas por él: Infinity System, Elite Tecnology, Wireless Phone y United Electronics.

El documento destaca a tres de los condenados, Pablo Redondo, Francisco Javier Párraga y Sergio Fernández --con ocho meses de cárcel cada uno-- por haber convertido a sus sociedades DMJ y Woxter en asociaciones ilícitas y en empresas criminales ya que defraudaban sistemáticamente sus deberes tributarios y pactaban acuerdos para emitir facturas falsas.