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El presidente del RACC, Josep Mateu, y el director técnico de la Fundació del mismo nombre, Mateu Figuls, alertan del riesgo de la restricción al coche / JOAN COLÁS

El RACC alerta de que el transporte público colapsará ante las restricciones al coche

Las líneas del Llobregat y el Maresme de Rodalies y la zona sur de FGC no podrán absorber el aumento de pasajeros tras la entrada en vigor del ZBE

5 min

El Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) ha alertado de que la aplicación de las restricciones de vehículos en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) va a saturar aún más las líneas de transporte público, especialmente los trenes.

Un estudio elaborado por esta entidad revela que las líneas ferroviarias que pasan por el Delta de Llobregat y el Maresme no podrán absorber la cantidad de personas que se van a optar por esta alternativa ante la imposibilidad de entrar a Barcelona con su coche particular. El presidente del RACC, Josep Mateu, y el director técnico de la Fundació, Marc Rifuls, han señalado que en la actualidad ya hay cinco líneas de Rodalies saturadas en plena hora punta (de 7:30 a 9:30): la R1 (101% de ocupación), R2 (100%), R2 Sud (107%), R3 (108%) y R4 (100%). Mientras en Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña (FGC), el corredor del Vallès llega al 104% de su capacidad de 8:30 horas a 9 horas de la mañana.

Vehículos sin etiqueta

El informe revela que 134.000 conductores no podrán entrar en la Zona de Bajas Emisiones. De estos, 18.000 acceden a la capital catalana en hora punta y la mitad, unos 9.000, optarán por el transporte público. El problema es que los convoyes que parten de las ciudades de Sabadell y Terrassa ya superan el 80% en los momentos álgidos del día.

Mateu defiende la necesidad de apostar por una movilidad sostenible. Con todo, denuncia que se está ante "una situación de emergencia de inversiones" en el transporte público. "Son necesarias más recursos, más frecuencia y más capacidad", señala.

Sistema ferroviario

El tren es el medio de transporte público que presenta uno mayores registros de colapso. Si se suman los usuarios de FGC y Rodalies, el nivel de ocupación de las líneas que llegan a Barcelona alcanza una tasa del 88%, por lo que tiene poco margen para incrementar.

Mateu señala que en los corredores del Delta del Llobregat y del Maresme "difícilmente" se podrá absorber el incremento de volumen de pasajeros esperado. En primer lugar, porque supera el aforo del vagón permitido y después porque se daría una "situación inaceptable" donde sería difícil incluso la respiración, tal y como describe el máximo ejecutivo del RACC. 

Parada de plaza Catalunya de los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) / CG
Parada de plaza Catalunya de los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) / CG

Bús express

El autobús es el medio de transporte que parece que podrá soportar mejor este incremento del volumen de pasajeros. El RACC ha estudiado las 24 líneas de Bus Express del AMB y ha detectado que en hora punta la media de ocupación es del 75%. El único que registra una demanda superior es el corredor del Maresme, que de 7:30 horas a 8:30 horas alcanzan el 84%.

Las ventajas que presenta el bus, según los usuarios son, la proximidad de las paradas, la competencia con otros medios de transporte, la conexión y la proximidad con otros municipios.

Emergencia

Las conclusiones del Analisis de la capacidad del transporte público a los accesos de Barcelona recomienda a las Administraciones elaborar un "plan de emergencia de inversiones" que inlcuya una previsión clara sobre cómo se "aumentan las frecuencias y la capacidad" en el sector ferroviario en el corto plazo. 

Entre las medidas concretas que solicita el RACC se encuentran, además, la creación de un nuevo túnel de FGC en el Vallès o un tercero de Rodalies en las inmediaciones de plaza Catalunya. Además, se reclama mejorar la señalización y ampliar las zonas de párking de las estaciones de Rodalies y FGC para que los usuarios puedan acercarse allí con sus vehículos privados.

En cuanto al bus, la entidad insiste en estas zonas de aparcamiento y crear un carril segregado en los accesos a Barcelona desde el Baix Llobregat y el Maresme.