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El comisario Joan Carles Molinero, portavoz de los Mossos d'Esquadra / MOSSOS

Molinero (Mossos): "La extrema derecha no es un problema social en Cataluña"

El comisario subraya que "no hay neonazis que vayan de 'cacería' como en los 90" pese al "goteo" de grupos nacional-socialistas

9 min

Tras los tres ataques homófobos en Barcelona el pasado sábado, el comisario Joan Carles Molinero, portavoz de los Mossos d’Esquadra, descarta el auge de delitos de odio perpetrados por la extrema derecha. Sí existe un “goteo” de grupos próximos al  “nacional-socialismo”, pero no “neonazis de cacería como en los 90”, cuando perseguían a personas de “ideologías opuestas” o por su condición sexual. “Hay personas que, ideológicamente, están en el entorno de estas organizaciones, pero una cosa es lo que piensen y otra si actúan”, señala. Sus actuaciones son “muy minoritarias”, y por ello apunta que “no es un problema social en Cataluña”.

El cuerpo cuenta con una unidad específica para abordar la actividad delictiva de la extrema derecha, que ahora se integrará en la de delitos de odio. Con una decena de agentes formados en la atención a las víctimas, comenzará a funcionar a finales de año. De todo ello habla Molinero con Crónica Global.

--Pregunta. ¿Han identificado a los autores de las tres agresiones homófobas el sábado en Barcelona?

--Respuesta. Ya hemos tomado declaración a todas las víctimas. Hoy a las dos que faltaban: la de la plaza Lesseps y la de la zona del Auditori. Ahora trabajamos con las declaraciones de los tres incidentes. Primero, para determinar si hay coincidencia entre los autores y, luego, identificarlos y detenerlos.

--Durante el primer trimestre del año se han denunciado 30 ataques hómofobos en Cataluña.

--En el mismo periodo de 2020 fueron 36, por lo que no existe un incremento de denuncias, pero como bien dice el Observatori contra l’Homofòbia, sus datos son superiores [75], porque ellos tienen conocimiento de agresiones por condición sexual que no se denuncian [en comisaría].

--¿A cuánto asciende el total de delitos de odio durante este periodo?

--Son más de 70, donde se incluyen los homófobos, y por cuestión de etnia, religión o ideología política.

--¿Cuáles son los más numerosos?

--Por etnia/racismo, que superan los 30, pero se encuentran casi a la par con los homófobos porque se denuncian un poco más. Por eso desde el cuerpo de Mossos, junto al Observatori, insistimos en la importancia de presentar la denuncia. Sí que es cierto que por pertenencia a un grupo étnico o racial hay más entidades, como Sos Racisme, que llevan muchos años trabajando con estos colectivos y es más fácil que acudan a la policía.

--¿Por qué esta infradenuncia del colectivo LGTBI?

--Algunos tienen miedo a sufrir represalias; otros porque el ataque o la agresión es menor, como es el caso del joven agredido en la plaza Lesseps, que nos dijo ‘solo me han dado una patada en la mano, y no he ido ni al médico’. Es igual, se tiene que denunciar. Y después, otras personas no quieren para que nadie sepa su condición sexual.

--¿Cómo se combaten estas reticencias/miedos?

--Con protocolos internos. Intentamos que la persona que ha sido agredida por su condición sexual, como pasa con los delitos de violencia de género, no tenga que pasar por un calvario de prestar declaración una y otra vez, aunque luego suceda. Nos coordinamos con el fiscal de delitos de odio, Miguel Ángel Aguilar, para evitar esa segunda victimización que colectivos vulnerables y sensibles sufren cuando entran en el proceso judicial y penal.

--¿Será esa la función de la unidad de delitos de odio?

--Para eso la hemos creado. Una unidad de investigación específica, para dar un paso cualitativo y que las víctimas no se sientan tan perjudicadas a la hora de presentar una denuncia.

--¿Cómo?

--Por un lado, la integrarán agentes con formación sobre esa tipología de delitos. No solo sobre el Código Penal y la instrucción, sino también en el tratamiento de estas víctimas. También servirá para que se trate de igual manera a cualquier persona que acuda a una comisaría de Cataluña para denunciar un delito de odio y discriminación. Es decir, no es lo mismo sufrir una agresión de este tipo en un pueblo pequeño, donde todos se conocen, que en Barcelona. Por eso, con criterios marcados por la unidad central, cualquier ciudadano será tratado igual en cualquier comisaría. Y tercero, el ámbito de coordinación. El cuerpo de Mossos tiene muy buena relación con la Fiscalía de Delitos de Odio, el Observatori y Sos Racisme, pero ahora queremos centralizar esta comunicación con un grupo de agentes concreto, que afronte estos delitos.

--¿Existe un perfil de quienes los cometen?

--Aproximado. Una edad media de entre 25 y 30 años, que también encaja, más o menos, con las tres agresiones de Barcelona. Hay dos tipos: la individual, y la grupal que, desgraciadamente, es la más habitual. Un grupo de tres o cuatro personas, de superioridad sobre la víctima. Esta es la tendencia.

--¿Son grupos de extrema derecha?

--Hay un poco de todo. Ahora no estamos en la situación de los años 90, finales de los 80, cuando en Cataluña sí que había grupos organizados de neonazis que realmente iban de cacería, y salían con el objetivo de perseguir a personas de ideologías opuestas o de condición sexual diferente a la suya. Ahora no tenemos este concepto de grupo que vaya a por homosexuales. Habrá que ver si el del sábado [en la playa del Somorrostro] era un embrión de cinco jóvenes que pretendían eso o si fue un encuentro esporádico y les dieron una paliza.

--¿Han detectado un incremento de estos delitos, como el supremacismo blanco?

--Tenemos una unidad específica dentro del cuerpo que trabaja con los temas de la extrema derecha, y que ahora se coordinará con la de odio. Desgraciadamente, es un goteo. No es una situación crítica en la que digamos que en Cataluña está aumentando la presencia de grupos de extrema derecha en la calle. Hubo detenciones [por supremacismo blanco] a principios de año y hace unas semanas otro arrestado que hacía apología del genocidio en redes sociales. Existen personas que, ideológicamente, están en el entorno de organizaciones nacional-socialistas o muy vinculadas a la extrema derecha, pero una cosa es lo que piensen y otra si actúan, que es cuando entra la policía con la investigación y la detención.

--¿La extrema derecha es minoritaria?

--Muy minoritaria. En estos momentos no es un problema social en Cataluña, ni mucho menos.

--¿Tampoco en redes sociales? Racismo, xenofobia, homofobia.

--Las redes son un altavoz muy importante. Sí hay quien realiza ataques a través de las redes a personas o colectivos concretos, por su condición sexual o étnica. Es ciberdelincuencia. Puede ser económica, xenófoba, racista o de odio. La unidad también trabajará en este entorno bien por delitos de amenazas, discriminación o usurpación de identidad.