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Grafiteros durante una acción de vandalismo ferroviario en Barcelona / TMB

El vandalismo ferroviario en Barcelona afectó a tres millones de usuarios en 2018

La Autoritat del Transport Metropolità cifra en 15 millones de euros los costes de reparación de los destrozos en metro, FGC, TRAM y Rodalies

3 min

La Autoritat del Transport Metropolità (ATM) ha cifrado en quince millones de euros el coste de los actos vandálicos que sufrió el transporte ferroviario del área de Barcelona el año pasado que causaron 3.000 afectaciones y perjudicaron a tres millones de pasajeros. Los operadores también han detectado un aumento de estos principalmente desde finales del 2018. 

Estos datos los han ofrecido este miércoles la ATM, los cuatro operadores ferroviarios de Barcelona --Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), TRAM y Renfe-- y los Mossos d’Esquadra en la presentación de la campaña contra el vandalismo ferroviario bajo el lema "Es vandalismo. Es inaceptable. Los actos vandálicos en el transporte público tienen un coste muy alto".

Más frecuencia, agresividad y violencia

Los operadores han denunciado en la presentación, además del coste de reparación de los desperfectos, el esfuerzo presupuestario que han tenido que hacer para reforzar los últimos meses en seguridad. Los responsables afirman que estos “grupos organizados” están sembrando la inseguridad tanto entre la plantilla de los operadores como en los usuarios que frecuentan el transporte

En estos actos vandálicos se han detectado tres cambios significativos según Pere Torres, presidente de ATM: la frecuencia con la que se llevan a cabo estas actividades delictivas, la agresividad que emplean y la violencia. La gran mayoría de estas acciones se hacen motivadas por la “competición o exhibición”. 

rueda de premsa atm
Rueda de prensa de la presentación de la campaña contra el vandalismo ferroviario en el área de Barcelona / ATM

Castigos más duros

El procedimiento habitual se inicia con la investigación por parte de los Mossos una vez les llega la denuncia de los operadores. Proceden a identificar y localizar a los autores, muy a menudo bajo máscaras o con rostros cubiertos por mallas. Una vez identificados, son denunciados por infracción administrativa o penal. 

Entre las soluciones propuestas, reclaman una reforma del Código Penal que endurezca las penas, sobre todo a los reincidentes, ya que consideran que son “excesivamente suaves” y exigen a los partidos en el Congreso que se impliquen en esta materia y lleguen a un acuerdo para poner fin a un problema de seguridad pública.