Joan Pau Miquel a punto de entrar a juicio por el 'Caso BPA' / CG

Joan Pau Miquel a punto de entrar a juicio por el 'Caso BPA' / CG

Vida

Los imputados de BPA denuncian una caza de brujas contra el banco

Los acusados reiteran al tribunal que el principal testigo de cargo, Rafael Pallardó, también hizo operaciones de compensación con Andbank y Morabanc

16 enero, 2018 00:00

“Si las operaciones de compensación son, como dice la fiscalía, delictivas, ¿por qué no están también sentados en este banquillo de los acusados los gestores de cuentas y directivos de Andbank y de Morabanc que movieron dinero de Gao Ping?”

Este es el mensaje literal, directo y concreto que han lanzado los abogados de los 25 imputados en la macrocausa por el llamado caso BPA durante la primera jornada del juicio que se sigue en el Tribunal de Corts de Andorra.

La vista oral se ha iniciado con las consabidas cuestiones previas.

Indefensión

Las defensas han alegado diversos motivos de indefensión ante el tribunal que preside el magistrado del Tribunal de Corts Josep María Pijoan. Una de ellas, la más repetida, se ha referido a la figura del Rafael Pallardó, el conocido como “blanqueador” del empresario chino Gao Ping. En concreto, las defensas han denunciado ante el tribunal que en el banquillo de los acusados por el presunto delito de blanqueo se encuentren “sólo empleados y directivos de BPA y no de al menos otras dos entidades bancarias con las que Pallardó efectuaba operaciones de compensación”. Así se han manifestado los letrados defensores quienes, por boca del abogado del exCEO de la entidad, Joan Pau Miquel, han insistido en que  se trata “de una caza de brujas contra el banco”.

Los abogados han verbalizado el nombre de Andbank y de Morabanc como las otras dos entidades financieras de Andorra con las que “trabajo” Pallardó.

Controvertido Pallardó

El fiscal del caso, Alfons Alberca, por su parte, ha tratado de desvirtuar los argumentos de la defensa al afirmar que a Pallardó ya se le investiga en otra causa separada y que su presencia en el caso BPA se enmarca dentro de la más “estricta legalidad”. Sin embargo, las defensas han continuado arremetiendo contra el hombre de los maletines de Gao Ping . “Fíjense que paradoja --ha dicho el Jesús Jiménez, abogado de Joan Pau Miquel--, Pallardó que acusó a mi defendido y a su equipo de ser unos corruptos (declaración que llevó a la cárcel a Miquel durante dos años), meses después, y por motivos que se ignoran, compareció en la causa y dijo que aquello que dijo sobre el exCEO de BPA era falso y fruto de las coacciones y amenazas de las fiscalías española y andorrana. Lo paradójico es que "ese mentiroso tenga que declarar como testigo, es decir, tiene la obligación de decir verdad”, ha concluido irónico.

Policía patriótica

Uno de los momentos más destacados de la primera sesión de cuestiones previas del juicio se ha producido cuando se ha dejado oír una grabación en la que el agregado de Interior en la embajada española en Andorra, Celestino Barroso, le dice literalmente a Higini Cierco que o se aviene a facilitar determinada información de los Pujol o "se las tendrá que ver con la justicia española porque hay una entidad norteamericana que se va a hacer con el banco”. Mientras esa grabación sonaba por la megafonía de la sala, se ha hecho un profundo silencio entre los allí presentes. El magistrado Pijoan y el magistrado Anglada se han mirado cómplices, asintiendo ante lo que se oía con absoluta nitidez.

El abogado de la asociación de derechos humanos DRETS, Alfons Clavera, se ha quejado de que el Gobierno andorrano haya mantenido una actitud pasiva a la hora de denunciar la injerencia de determinado apéndice del Gobierno español en esta acusa

Como Helenio Herrera

Vídeo de Higini Cierco y Joan Pau Miquel en la puerta de la sala de vistas / CG

Pocos minutos antes de que se iniciase la primera jornada de la vista oral, ha hecho acto de presencia en los aledaños de la sala de vistas el expropietario de BPA, Higini Cierco. La prensa se ha arremolinado en torno a él y le ha bombardeado a fotografías y preguntas. Cierco, sonriente y midiendo mucho sus movimientos, no sólo lo ha permitido sino que, incluso, ha buscado ser el centro de atención de los medios, en un intento aparente de acaparar toda la atención mediática para quitar presión sobre sus directivos y empleados imputados que le observaban agradecidos por su presencia.

Cierco ha recordado a aquel entrenador del Barça, Helenio Herrera, que al bajar del autocar en campo contrario decía un exabrupto sobre el rival para que la prensa se fijara en él y, así, no presionara a su jugadores.