Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Josep Maria Argimon (d), consejero de Salud, y Joan Vegué, exdirector del Consejo Asesor / CG

Argimon pone la salud mental de Cataluña en manos de un alto cargo de la sanidad privada

El 'conseller' de Junts entrega a Joan Vegué, con intereses en el sector, el poder de decisión de dónde y cuánto dinero público se gasta: rompe la tradición de ERC de premiar lo público

8 min

Tormenta en la sanidad catalana. El consejero de Salud, Josep Maria Argimon, ha puesto al frente de la salud mental de Cataluña a un alto directivo del sector privado. El conseller de Junts ha roto la tradición de ERC de que un médico del sistema público decida dónde y cuánto dinero público se gasta, y ha entregado al doctor Joan Vegué, con intereses en dos empresas privadas del ramo, esta potestad. 

Josep Maria Argimon, consejero catalán de Salud, en una comparecencia pública. Sanidad catalana / EP
Josep Maria Argimon, consejero catalán de Salud, en una comparecencia pública. Sanidad catalana / EP

Avisan de ello desde el sector sanitario después de que el Govern asegurara anteayer con mucho tacto que "renovaba" el Consejo Asesor [ver nota aquí] para reforzar la salud mental, una de las apuestas del departamento que dirige Argimon. La realidad es otra. Joan Vegué sustituye a Jordi Blanch como presidente del Plan Director de Salud Mental y Adicciones de la Generalitat de Cataluña. Blanch era el director de Psiquiatría del Hospital Clínic Barcelona y Vegué es director médico de la empresa privada CPB y, hasta marzo, consejero de la misma mercantil

Dos empresas privadas

El cambio es importante. Y dice algo político. CPB Serveis Salut Mental es una empresa privada, por bien que tiene parte de la actividad concertada con el Servicio Catalán de Salud (CatSalut). También lo es Grup TLP, grupo en el que Vegué es vicepresidente. Pese a que este conglomerado se presenta como "entidad", lo cierto es que en su web deja claro que depende del Centre Psicoteràpia Barcelona SA, que es una mercantil con ánimo de lucro. 

¿Es ello normal? "En absoluto, se trata de romper con la tradición de ERC de que médicos del ámbito público rijan el plan. Antes lo fue Jordi Blanch (ex del Clínic). Y antes, la doctora Cristina Molina (Sant Joan de Déu)", lamentan fuentes de la oposición parlamentaria al Govern. Hay más. "Se trata de un clarísimo conflicto de intereses, porque Vegué decidirá dónde van las partidas económicas cuando tiene intereses empresariales en el sector", se quejan. 

Lo que hay en juego

¿Qué decisiones controvertidas podría tomar? Directivos del sector sanitario recuerdan que Vegué toma la vara de mando de la salud mental catalana con un plan de trabajo que "favorece descaradamente a una de las empresas" donde trabaja. Propone reducir las camas de hospitalización de larga estancia para personas con una patología mental. Y también plantea reducir el número de proveedores del CatSalut en este ámbito. 

¿Qué importancia tiene ello? "Que son dos propuestas que benefician a la empresa del presidente del plan director. Porque si reduces las camas hospitalarias, ganan los operadores que trabajan con programas sociales, como el CPB de Vegué. Y si limitas los proveedores, ganan los que ya tienen concierto, como es el caso del mismo grupo", detallan. "Son dos propuestas que entran en franco conflicto de intereses con el presidente", alertan a renglón seguido. 

Cesado y presidente del plan

Este medio ha contactado con el Departamento de Salud planteando las cuestiones apuntadas, sin obtener respuesta. Lo factual es que Vegué ha dejado de ser presidente del Consejo Asesor de Salud Mental y Adicciones (CASMIA). Y ha tomado las riendas del plan director, "que está por encima, es más importante y tiene funciones ejecutivas". Es cierto que Vegué ha abandonado el cargo de consejero de Centre de Psicoterapia Barcelona SA, la cabecera del grupo privado. Lo hizo el 8 de marzo de este mismo año, según aflora el Registro Mercantil. Pero sigue como director médico. Y acude semanalmente a trabajar, confirman desde la firma. 

joan vegue
Joan Vegué, expresidente del Consejo Asesor de Salud Mental / Cedida

Vegué estuvo compaginando el cargo de máximo asesor público con el de director médico de uno de los proveedores del sector afectado. Y de vicepresidente de otra empresa directamente vinculada a sus decisiones: Grup TLP. Ello duró dos años, como mínimo, desde que fue nombrado por la anterior consejera de Salud, Alba Vergés. "Pero no decidía. El Consejo Asesor proponía. Quien decidía dónde van los fondos era el doctor Blanch. Argimon le da más poder pese a sus intereses". 

CPB: "Más que beneficiar, nos perjudica"

Desde el sector sanitario se denuncia este hecho como "un claro conflicto de intereses". Rosa Verdaguer, directora general de CPB, no lo ve así. "Más que beneficiar, nos perjudica, porque su labor en el Consejo Asesor le restó horas de trabajo aquí, y además está remunerado por nosotros, no por Salud. Y ahora es presidente del plan director. Pero entendemos que el esfuerzo merece la pena, está justificado, para servir a la salud mental de Cataluña". 

Verdaguer recuerda que el CPB, con décadas de trayectoria, se concertó primero con la Diputación de Barcelona y después con la Generalitat. "Cuando nos aprobaron el concierto público nos lo subieron un 28%, imagine la situación económica que teníamos", puntualiza. La doctora recuerda que la empresa nació por iniciativa de su difunto marido de la que ella, exfacultativa del ICS, es mera continuadora. "Somos un proveedor pequeño y en nada beneficiado de lo apuntado por este periodista. La reducción de camas de larga estancia es lo deseado para reinsertar al paciente, y la reducción de proveedores es necesaria solo en Barcelona. En Girona, Lleida y Tarragona, faltan", apostilla.

CPB: "Jamás repartimos dividendos: es todo social"

Tras la publicación del artículo, Verdaguer ha contactado con este medio para indicar que CPB es, en efecto, una sociedad anónima, pero que no actúa como tal. "Jamás ha repartido dividendo ni remuneraciones a los accionistas. Todo se ha reinvertido en los programas sociales", ha explicado a Crónica Global. Desde CPB se hace hincapié en el carácter social de la empresa, que pivotaría sobre la condición de médicos de sus impulsores. 

En cuanto al doctor Vegué, desde el proveedor sanitario destacan su valía y su currículum, lo que probaría, según ellos, que es el especialista idóneo para dirigir el plan director de salud mental.