Una foto de archivo con cocaína, una de las sustancias que se encuentra en las aguas residuales de Barcelona / CG

Una foto de archivo con cocaína, una de las sustancias que se encuentra en las aguas residuales de Barcelona / CG

Vida

Barcelona, una de las ciudades europeas con más cocaína en sus aguas residuales

La capital catalana se encuentra en quinta posición, según un estudio de la Agencia Europea de las Drogas

15 marzo, 2019 10:50

Barcelona es la quinta ciudad de la Unión Europea donde se detecta más cocaína en sus aguas residuales y la sexta que más éxtasis consume, según recoge el último estudio de la Agencia Europea de las Drogas (AED). Eso sí, la cifra ha disminuido respecto a otros años, ya que la ciudad condal registra una menor concentración de cocaína en sus aguas residuales respecto al 2018 y también se mantiene lejos de la primera posición que ocupó hace dos años.

Analizar la cantidad de droga que se encuentra en las aguas residuales permite complementar otros métodos de estudio, como encuestas o los registros de los centros sanitarios, para obtener información sobre el consumo de estas sustancias por ámbito geográfico. 

Bristol y Ámsterdam, a la cabeza del ranking

Bristol, en el Reino Unido, y Amsterdam son las localidades europeas con mayor cosumo de cocaína. Tras su análisis, la AED ha concluido que los patrones de consumo de drogas en el territorio confirman "la tendencia al alza" en el uso de esta sustancia en el bloque europeo, particularmente en Bélgica, Holanda, España y Reino Unido.

Si hasta ahora la metamfetamina se concentraba en la República Checa y Eslovaquia, según los últimos resultados, ahora también se ha detectado esta sustancia en España, Alemania y Chipre. 

Barcelona y Valencia

En España, las ciudades analizadas han sido Madrid, Barcelona, Valencia, Castellón y Santiago de Compostela. Y, según los datos de este informe, nuestro país es uno de los líderes en consumo de sustancias ilegales.

Aunque la capital catalana y Valencia superan claramente al resto de ciudades, se aprecian diferencias en los patrones de consumo de lunes a viernes y los fines de semana, cuando en la capital gallega aumenta notablemente la cantidad de cocaína consumida, lo que vendría a indicar un uso recreativo de la sustancia.