Un fotomontaje de César Agüera, el nuevo rostro del neonazismo en Barcelona, con socios de Núcleo Nacional de fondo

Un fotomontaje de César Agüera, el nuevo rostro del neonazismo en Barcelona, con socios de Núcleo Nacional de fondo Fotomontaje de Crónica Global

Vida

César Agüera, el nuevo rostro visible del neonazismo en Barcelona

Tras años vinculado a círculos reaccionarios y al entorno del 'powerlifting', Agüera apuesta por liderar el discurso xenófobo de la formación ultra Núcleo Nacional

Contenido relacionadoNeonazis, Mossos y antifascistas, enfrentados en la llegada frustrada de la primera sede de Núcleo Nacional a Cataluña

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

La organización neonazi Núcleo Nacional ha encontrado en César Agüera a su nuevo rostro visible en Barcelona.

Vinculado desde hace años a entornos de extrema derecha y a la organización de entrenamientos físicos para militantes ultras, Agüera emerge ahora como figura de referencia de la agrupación en la capital catalana.

Discurso xenófobo

Durante el acto de presentación de la delegación de Núcleo Nacional en Cataluña el día 10 de enero, Agüera pronunció un discurso de marcado carácter racista y xenófobo en el que arremetió contra la inmigración.

La nueva sede de Núcleo Nacional en Cataluña, en Sentmenat (Vallès Occidental)

La nueva sede de Núcleo Nacional en Cataluña, en Sentmenat (Vallès Occidental) Gala Espín

En su intervención sostuvo que la mayoría de los problemas de seguridad y convivencia se deben a colectivos concretos, señaló de manera reiterada a personas migrantes —incluidas aquellas con nacionalidad española— y cuestionó las estadísticas oficiales sobre inmigración.

Entrenamientos, y militancia

Antes de convertirse en un nombre recurrente en el ecosistema ultra, Agüera se había construido una identidad pública como deportista y entrenador.

En el circuito del powerlifting figura con resultados en competiciones y registros de marcas personales, y su nombre aparece vinculado a ese ámbito desde hace años.

El ‘activista’, además, es responsable del gimnasio Club 323, ubicado en La Llagosta, Barcelona, donde se imparten seminarios de lucha, fuerza y entrenamiento grupal.

En estos encuentros han participado figuras presentadas por los ultras como referentes ideológicos y militares, reforzando la idea de preparación física ligada al activismo político radical.

El deporte: vía de blanqueamiento

El papel de Agüera en el deporte alcanza el ámbito político. En 2016 fundó 323 como equipo de powerlifting, un proyecto que desde sus inicios se definió como excluyente.

No se trataba, según su propio ideario, de un equipo abierto, sino reservado a quienes compartieran determinados "valores": esfuerzo, honor, sacrificio, familia y patriotismo español.

Con el tiempo, el equipo dio paso a una marca de ropa, 323 Imperial, con una estética inspirada en la historia de España y mensajes de fuerte carga identitaria.

Lejos de ser un proyecto deportivo neutral, el discurso asociado al club insiste en la pertenencia ideológica. Una declaración que refuerza la idea del deporte como herramienta de cohesión interna y normalización de postulados ultranacionalistas en un entorno que va más allá de la asociación Núcleo Nacional.

La estrategia es clara: usar el deporte y la cultura del esfuerzo como envoltorio para difundir una ideología excluyente y captar nuevos adeptos.

Más vínculos ultra

En ese mapa, Agüera ha funcionado como un nodo local; un facilitador con espacio, músculo organizativo y visibilidad en redes.

En 2025, al menos una parte de esos entrenamientos celebraron en instalaciones como la suya, en jornadas que se presentan como "autodefensa" o "formación" para militantes, con lemas de camaradería y "tiempos difíciles".

El powerlifter también aparece relacionado con la parròquia de Sant Jordi de Vallcarca, un espacio señalado como punto de encuentro de círculos católicos reaccionarios y conferencias con presencia de perfiles y discursos de extrema derecha en Barcelona.

En ese mismo ecosistema, su nombre figura en la programación de las IV Jornadas de Resistencia Católica "Quanta Cura" (noviembre-diciembre de 2024), donde participó impartiendo un taller de autodefensa —un cruce más entre disciplina física y militancia ideológica—, según la convocatoria difundida por los organizadores.

El salto a la primera línea

La aparición de Agüera como rostro visible no es casual. Mientras otros perfiles de Núcleo Nacional siguen apostando por el anonimato, él ha asumido un papel más expuesto, señalado incluso por plataformas antifascistas como uno de los pocos integrantes que aparecen sin taparse en vídeos de convocatoria.

Ese paso al frente, además, encaja con la lógica de expansión territorial del grupo: poner un referente local, con implantación en un espacio físico propio —el gimnasio— y con capacidad para reunir gente fuera del formato clásico de la política.

Esta proyección pública no es nueva. El pasado 18 de julio, Agüera publicó un vídeo en Instagram mostrando su apoyo a las protestas racistas de Torre Pacheco.

En la grabación aparecía vistiendo una camiseta de Núcleo Nacional, un gesto que evidenciaba su alineamiento ideológico con el grupo neonazi y que consolidó su papel dentro de estos círculos.