Vuelve Mas: la larga duración del juicio favorece su regreso

El expresidente mantiene contactos con diferentes miembros de la exConvergència y podría liderar a partir de febrero de 2020 un nuevo proyecto con los escindidos del PDeCAT

Artur Mas en el juicio por el 1-O / FOTOMONTAJE DE CG
03.04.2019 00:00 h.
5 min

Artur Mas mantiene una actividad frenética. La larga duración del juicio sobre el proceso independentista, con la previsión de que la sentencia no llegue hasta finales de año, favorece su regreso. Es la vuelta de Mas, con la idea de estar listo a partir de febrero de 2020, que es cuando acaba su periodo de inhabilitación por la causa del 9N. En los próximos días, y lleva ya un tiempo haciéndolo, mantendrá diferentes contactos con el mundo exconvergente. Mas ya no descarta nada, aunque hay diferentes incógnitas.

La primera es saber qué pasará en el Parlament. El PSC ha presentado una moción en la que se pide al presidente Quim Torra que se someta a una cuestión de confianza o que convoque elecciones. Se trata de la misma operación que protagonizó Carles Puigdemont, cuando no pudo aprobar los presupuestos de la Generalitat. Entonces, en septiembre de 2016, Puigdemont sacó adelante la cuestión de confianza, y pudo seguir, con la promesa de convocar un referéndum de autodeterminación. Todo dependerá de los votos de la CUP, que todavía no ha tomado una decisión sobre la propuesta socialista. El PSC insiste y pide una mayoría en la cámara para revertir “la situación de parálisis que vive la Generalitat”

Más de 500 testigos

Eso podría variar los planes, pero si Torra logra aguantar, con el apoyo, precisamente, de los anticapitalistas, la opción de Mas pasa por esperar hasta febrero de 2020. Lo que ocurre en el juicio en el Tribunal Supremo, que juzga a los políticos independentistas presos, favorece su suerte.

La intención inicial del presidente del tribunal, Carlos Marchena, era la de acabar el juicio antes de las elecciones generales del 28 de abril, algo totalmente descartado en estos momentos. Es un proceso con más de 500 testigos, y lo que se ha demostrado es que algunas sesiones pueden alargarse más de lo planificado. Ocurrió con las declaraciones del Mayor Josep Lluís Trapero o con el teniente coronel Daniel Baena, que duraron toda una jornada.

Quim Torra, saludando a Jaume Alonso Cuevillas, abogado de Puigdemont y candidato a las europeas de Junts Per Catalunya / EFE

El presidente Torra, junto a Cuevillas, el abogado de Puigdemont

El 'momento' de Torra

El juicio no finalizará antes del mes de junio, con toda seguridad. En ese caso, la sentencia, con el lapso del verano, podría llegar en los dos últimos meses del año. Y la capacidad de maniobra del presidente Torra para convocar elecciones en ese momento sería mínima. Desde que accedió al cargo, Torra reclama aprovechar el “momento” para intentar una nueva declaración de independencia o para convocar elecciones. Ese “momento” llegaría tras una sentencia que fuera condenatoria, provocando una protesta social y de carácter emocional. Si se alarga, por lo menos hasta febrero, se incorporarían otros elementos.

¿Operación Mas, por tanto? El mundo exconvergente, una parte, aspira a llegar a esa situación. Se frustraría, otra vez, el acceso al poder, de forma cómoda, de Esquerra Republicana, que difícilmente podrá contar con Oriol Junqueras como candidato.

A la espera de las municipales

¿Qué debería suceder? Es lo que Mas quiere cotejar en los próximos meses. La clave, como apuntan diversas fuentes de los exconvergentes, situados en el PDeCAT, será el resultado de las elecciones municipales. Todo estará parado hasta ese momento. Si tras las generales, y las municipales, en el PDeCAT se llega a la conclusión de que no hay nada más que hacer dentro del orden impuesto por Puigdemont, “podría llegar una escisión”.

Quim Torra, Elsa Artadi y Artur Mas, en la manifestación en Madrid del independentismo / Efe

Torra, Artadi y Mas, en la manifestación independentista en Madrid

Esa escisión, de cuadros y dirigentes del PDeCAT que insisten en recuperar un espacio ideológico de centro-liberal, soberanista, pero no independentista, que rechaza las vías unilaterales, tendrá un objetivo: estar presente en el Parlament. ¿Con quién y con qué líder? En ese caso aparece, otra vez, la figura de Mas, que a partir de febrero podrá reiniciar su carrera política.

Porque, ¿está Mas amortizado de forma definitiva? Esa pregunta crea discusiones en el PDeCAT. Pero también se admite que ahora mismo no hay alternativas. Que los que pudieran ejercer ese papel, están en una segunda línea, como es el caso de Lluís Recoder.

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