Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
David Bonvehí, presidente del PDECat / EP

El PDECat acorrala a Puigdemont para dejarle sin las siglas de JxCat

El partido de Bonvehí interpone una demanda judicial por el cambio de propiedad de JxCat que protagonizaron los afines de Puigdemont

4 min

La lucha se mantiene hasta el final. El PDECat no dejará que Carles Puigdemont se quede con las siglas de JxCat y ha interpuesto una demanda judicial por el cambio de propiedad que protagonizó el expresidente catalán. Será un juez quien deberá determinar qué fuerza política se queda con las siglas, que han logrado la complicidad de una parte importante del independentismo, con alcaldes que, a pesar de pertenecer al PDECat, se identifican como dirigentes de Junts per Catalunya.

Ha sido la voluntad clara de David Bonvehí, el presidente del PDECat, de plantar cara a Puigdemont, el elemento decisivo para llevar la cuestión al ámbito judicial. Tras la negativa contundente del exmandatario catalán de llegar a un compromiso con su partido, para que formara parte integrante de la nueva JxCat, el núcleo de dirigentes que acompaña a Bonvehí ha decidido judicializar la propiedad de la marca electoral.

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, presenta el nuevo JxCat / EP
El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, presenta el nuevo JxCat / EP

¿Suspensión inmediata?

Fue Puigdemont quien apretó el acelerador y el pasado 10 de julio, por una militante interpuesta, logró el cambio en el registro de partidos. De la dirección del PDECat pasó a manos de personas fieles a Puigdemont.

El juez ya ha convocado una vista para la próxima semana, como ha señalado el diario Ara, para decidir si toma o no medidas cautelares. Si fuera así, se suspendería lo que ya ha impulsado Puigdemont, que no podría utilizar las siglas de JxCat hasta que no dirimiera sobre el fondo del asunto.

Un acuerdo roto

La cuestión principal es que se ha roto un acuerdo, según el cual cualquier decisión sobre la marca de JxCat se debía tomar de forma conjunta. Se trata de un documento firmado, según el PDECat, por David Bonvehí y Jordi Sànchez.

Era una advertencia que había lanzado Bonvehí y que se ha hecho realidad. Puigdemont decidió correr el riesgo y, en función de la decisión del juez, se vería en la tesitura de cambiar el nombre de su partido.

El pacto que se acerca con Pascal

En paralelo lo que está en juego es la propia decisión del PDECat de buscar acuerdos con otras formaciones políticas para elaborar una candidatura propia a las elecciones catalanas. Alcaldes como Marc Castells, o Marc Solsona, junto a Bonvehí o dirigentes como Ferran Bel, podrían inclinarse por un pacto con el Partit Nacionalista de Catalunya, que dirige Marta Pascal, excoordinadora general del PDECat. Sólo en ese caso, la unión de una parte significativa de la dirección del partido nacionalista, heredero de Convergència Democràtica, podría complicar seriamente las expectativas electorales de la formación de Puigdemont.

Sin embargo, lo que ha ocurrido, lentamente, pero sin pausa, es que una parte importante del partido de Bonvehí se ha ido integrando, de forma individual, en la formación de Puigdemont. “Para seguir en primera línea no quedará otra opción”, señala uno de ellos. Pero el expresidente se puede ver forzado a pensar ya en otro nombre para ir a las elecciones, y sin los derechos electorales que si le garantizaban la presencia del PDECat en el mismo proyecto.