Menú Buscar
El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, junto a Juan José Brugera, presidente del Círculo de Economía, en un acto a favor del Corredor del Mediterráneo /Efe

Ofensiva empresarial para asegurar el Corredor del Mediterráneo

Asociaciones de empresarios de todo el arco mediterráneo exhiben en Barcelona su fuerza para que no se desvirtúe el compromiso de los diferentes con la infraestructura

27.09.2018 00:00 h. Actualizado: 27.09.2018 19:11 h.
6 min

Las cosas han cambiado en los últimos años. Las asociaciones empresariales de todo el arco mediterráneo han decidido colaborar, defendiendo, de forma conjunta, cada territorio, al margen del color político, con el objetivo de asegurar el Corredor del Mediterráneo. Y este jueves quieren mostrar su fuerza, con un encuentro en Barcelona, para implicar a todos los sectores, con la presencia de más de 1.400 empresarios de toda España.

El Corredor del Mediterráneo, que deberá competir con otras infraestructuras, como el transporte marítimo o por carretera, es crucial para el tejido empresarial de Cataluña, de Valencia y de Murcia, y también para los empresarios andaluces. El calendario fijado, según fuentes de la Asociación Valenciana de Empresarios, (AVE), que preside Vicente Boluda, se mantiene y, aunque el actual no es ya el proyecto inicial, --la Unión Europea lo impulsa, con un tramo también para Madrid, como introdujo el gobierno español del PP--, sí satisface las necesidades del transporte de mercancías. La previsión es que la conexión entre Barcelona y Valencia, con dos horas de duración, se consiga en 2020. El tramo entre Almería y la frontera francesa se ha fijado en 2023, y el que conectará Algeciras con Francia deberá estar listo en 2025.

Todo en marcha

En Cataluña, el Corredor del Mediterráneo se ha utilizado como arma arrojadiza. Las fuerzas políticas independentistas insisten en que se ha paralizado, en que los gobiernos centrales han querido orillar a las zonas más dinámicas del país. Y suman ese "agravio" a la lista de cuestiones pendientes con el Gobierno español. Pero las asociaciones empresariales señalan lo contrario: “en estudio, o en ejecución, o en proceso de licitación, lo cierto es que está todo en marcha”, por ahora.

Pero se necesita un acto de fuerza, de firmeza empresarial, que deje constancia que el Corredor del Mediterráneo, el nudo ferroviario, no debería ser un instrumento político. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha mostrado su compromiso, admiten las fuentes de AVE, de seguir con todo lo que impulsó el ministro del PP, Iñigo de la Serna, que “puso orden” en toda la infraestructura. Y es que, debido a la crisis económica, pero también al clima político y a la propia agenda del Gobierno del PP, el paso de la ministra Ana Pastor no benefició a la infraestructura. Hasta 30 contratos se acabaron cancelando en los años de la ministra, según las entidades empresariales.

Un valenciano como gestor

El cambio que se considera trascendental es el nombramiento, por parte de Ábalos, de Josep Vicent Boira, como comisionado de desarrollo del Corredor del Mediterráneo. Es valenciano, cree en las infraestructuras circulares, a diferencia de los diseños radiales, que parten desde Madrid. Proviene del gobierno valenciano, donde ha ejercido como secretario autonómico de Vivienda. Geógrafo, Boira ha estudiado las principales regiones económicas del mundo, y considera que el Corredor del Mediterráneo –la quinta región europea respecto a su dinamismo y riqueza— necesita un empuje institucional  y empresarial.

En gran medida, ese nuevo clima de colaboración se ha producido por un acercamiento entre el tejido empresarial valenciano y catalán. Las entidades han constituido un canal de comunicación propio, con la organización de actos en todo el territorio: en Tarragona, Murcia, Almería, La Encina (Alicante), Valencia, Madrid, Los Barrios (Campo de Gibraltar), Málaga, Granada, Cartagena, Lorca, Alicante, Castellón, Reus y Martorell, y Barcelona este jueves.

Salto empresarial

El propio presidente de la CEOE, Juan Rosell, y el candidato a sucederle, Antonio Garamendi (Cepyme) –hay elecciones en diciembre— estarán este jueves en el acto, junto a José Luis Bonet, que está al frente de la Cámara de Comercio de España. También el presidente de Foment, Joaquim Gay de Montellà, junto a empresarios como Vicente Boluda, Juan Roig, Miguel Torres, José García-Carrión, Juan José Brugera (Colonial y presidente del Círculo de Economía) o Ignacio Ferrero, entre muchos otros.

La iniciativa significa un salto en las relaciones entre el ámbito empresarial y político. Es el conjunto de asociaciones patronales y empresariales el que reclama que no se descuide el proyecto y se ejecute como se ha planificado.

El gobierno catalán aterriza

En Valencia las relaciones ahora son más fáciles, señalan las fuentes consultadas. El color político se ha dejado a un lado, y los empresarios colaboran con gobiernos socialistas o del PP, de diferentes comunidades, exigiendo que se respeten los compromisos.

Ábalos, valenciano, mano derecha del presidente Pedro Sánchez, se ha tomado en serio el encargo, como lo hizo también el popular Iñigo de la Serna. Mientras que el gobierno catalán comienza a pisar en el terreno de la realidad. Y su consejero de Territorio, Damià Calvet, coincidirá este jueves con el ministro Ábalos y el presidente de la Comunitat Valenciana, Ximo Puig.