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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, durante un pleno municipal / CG

Las seis 'vaciladas' de Colau a la Junta Electoral

La alcaldesa de Barcelona ha jugado al gato y al ratón con su propaganda hasta que el organismo de control le ha propinado un sonoro revés

04.04.2019 10:58 h. Actualizado: 04.04.2019 11:13 h.
4 min

Seis veces. Hasta en seis ocasiones se ha acercado o ha topado el gobierno municipal de Barcelona, que comanda la alcaldesa Ada Colau, a los límites legales trazados por la Junta Electoral. La última, un acto-mitin de propaganda del concejal de Presidencia, Eloi Badia, sobre la renovación del entorno del Parque Güell, que ha prohibido hoy jueves la Junta Electoral de Zona (JEZ).

Antes de ello, la primera edil de Barcelona en Comú (BComú) vaciló al ente de control de los comicios --que prohíbe los actos institucionales de éxitos o loas de mandato a principios de marzo-- trató de colar sus mensajes de glosa en seis ocasiones más. Algunas pasaron el corte, mientras que otras no lo hicieron. Las dos que sí escaparon del control de la Junta fueron las dos últimas, una reunión secreta con periodistas para cantar las virtudes de la gestión metropolitana del agua el 18 de marzo y un acto-mitin del Área Metropolitana sobre residuos ayer miércoles en Barcelona.

Betevé, una web y y el lazo amarillo

No escaparon de la lupa del organismo de control el cintillo sobre políticos presos en Betevé --el canal de televisión local de la Ciudad Condal--, que los llamaba presos políticos. Una denuncia del PP lo tumbó el pasado 23 de marzo. Tres días antes, otro escrito presentado por el partido que lidera Alberto Fernández Díaz en el consistorio consiguió uno de los mazazos más sonados: que BComú tuviera que descolgar una web de propaganda en la que se listaban los supuestos éxitos de la legislatura cosechados por el Ejecutivo local.

El lazo amarillo del Ayuntamiento de Barcelona que obligó a descolgar la Junta Electoral / CG

El lazo amarillo del Ayuntamiento de Barcelona que obligó a descolgar la Junta Electoral / CG

La semana anterior, los comunes se llevaron otro sopapo, aunque en este caso su responsabilidad era repartida de forma alícuota con los independentistas. Obligó la Junta Electoral al Ayuntamiento de Barcelona a retirar el lazo amarillo propresos del procés que colgaba de la fachada de la casa consistorial. De nuevo, una denuncia del PP acabó con el símbolo, que ha sido una polémica constante durante toda la legislatura, hasta el punto de generar incidentes tras una manifestación por la unidad de España en Barcelona y otro rifirrafe el 14 de marzo de madrugada.

"Juega al límite"

Fuentes de la oposición municipal han subrayado en conversación con este medio que el gobierno de los comunes en Barcelona "estaba jugando al límite con la propaganda preelectoral" hasta que la Junta Electoral se ha visto obligada a intervenir. Lo ha hecho a instancias de un particular en representación de Junts per Catalunya (JXCAT), que concurre a las elecciones municipales con un tiqué triple formado por Joaquim Forn --preso por el procés acusado de rebelión--, Elsa Artadi y Neus Munté.

En respuesta a la denuncia de los independentistas, la Junta Electoral ha considerado que el acto de Eloi Badia, que buscaba informar sobre los trabajos realizados en el entorno del Parque Güell con el fin de pacificarlos "vulnera el artículo 50.3" de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg). Ha desarbolado así el tercer intento de Badia de vender sus logros durante la legislatura. Los dos primeros pasaron inadvertidos. El tercero, no.