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Imagen de los bloques de hormigón colocados por el área de Janet Sanz en la calle Consell de Cent de Barcelona / JxCat

Cisma en el Ayuntamiento de Barcelona por la guerra al coche de Colau

El PSC propone revisar el pintado de calles, los bloques de hormigón y se opone al peaje urbano que defiende BComú, su socio de gobierno

4 min

Herida abierta en el Ayuntamiento de Barcelona por las políticas de movilidad de las áreas de Barcelona en Comú, el partido de Ada Colau. El PSC, socio de gobierno de los comunes, se ha mostrado abierto a revisar medidas como el pintado de asfalto con colores y los polémicos bloques de hormigón que limitan los carriles. Los socialistas rechazan también el peaje urbano, iniciativa que ve urgente BComú.

El aldabonazo de alerta lo dio ayer lunes, 5 de octubre, la concejal de Movilidad, Rosa Alarcón. La electa aprovechó su paso por el programa Bàsics de Betevé para confirmar su oposición a un eventual peaje urbano para entrar en la Ciudad Condal. "La palabra peaje no aparece en el Plan de Movilidad", recordó la electa. El pagar-por-circular, subrayó Alarcón, tampoco figura en el pacto de gobierno del bipartito sociocomún firmado en 2019.

Bloques "no adecuados"...

Hay más. La concejal socialista no esquivó la cuestión de los polémicos bloques de hormigón colocados en la calle Consell de Cent, y que buscan reducir carriles al tráfico rodado y, en teoría, ampliar el espacio para peatones. Los elementos fijos costaron 150.000 euros al área de Urbanismo, que comanda Janet Sanz (BComú), tal y como avanzó este medio. Más controvertido, la Fiscalía de delitos contra la seguridad vial investiga si su colocación merece reproche penal por poner en peligro a los motoristas.

A este respecto, Alarcón reconoció que los bloques "no son adecuados para el siglo XXI". Avanzó la edil que "revisarán los elementos urbanos", aunque recordó que ha sido el equipo de Janet Sanz quien coordinó las actuaciones en materia de urbanismo durante la pandemia. "Ella tomó las decisiones", apostilló.

...y "revisión" del pintado de asfalto

En relación al pintado de calles, polémico por la complejidad que agrega al tráfico rodado y por su escaso uso, como el teórico carril para peatones de la Vía Laietana --como denunció el PP de Barcelona--, Alarcón se mostró abierta a "revisar otras actuaciones". Según ella, es preciso examinar de nuevo los colores usados en el llamado urbanismo táctico, tal y como lo denomina Barcelona en Comú.

La responsable de Movilidad también abogó por facilitar la carga y descarga de mercancías en puntos de la ciudad y mejorar la parada de taxis.

Primera gran crisis de gobierno

La movilidad, o la guerra al coche de Colau, ha provocado la primera gran crisis de gobierno del mandato entre Barcelona en Comú y PSC. La bronca interna en el campo político se produce después de que se generara una fuerte contestación social y empresarial a las restricciones al vehículo privado.

La patronal Foment del Treball o el lobi Barcelona Global han enmendado las actuaciones de expulsión de coches y motocicletas de la Ciudad Condal. Operadores privados han optado por marcharse de Barcelona. Han surgido incluso plataformas de afectados por las restricciones circulatorias o en defensa de la moto, que también se ha colocado en la diana de la agenda anticoche de los comunes.

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