Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Josep Lluís Alay (i), jefe de la oficina de Carles Puigdemont, en un acto con el 'expresident' fugado / EFE

Alay, mano derecha de Puigdemont, se queja de que la Guardia Civil ayude contra los incendios

El jefe de la Oficina del expresidente de la Generalitat se toma la colaboración de la Benemérita en Cataluña como un acto de "ocupación"

Ricard López
2 min

La colaboración del Ejército y de la Guardia Civil en la lucha contra los incendios de Cataluña de los últimos días también es motivo de uso político para una parte del secesionismo gobernante en Cataluña. Si el pasado viernes fue el diputado de Junts per Catalunya (JxCat), Salvador Vergés, quien se mostraba "triste" por la ayuda de cientos de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en las zonas afectadas por las llamas, este domingo las quejas provienen de Josep Lluís Alay, jefe de la Oficina del expresidente de la Generalitat fugado Carles Puigdemont (JxCat), en su caso contra la Benemérita.

"Ocupados". Esa es la lectura que ha hecho este domingo la mano derecha del prófugo --por cuyo cargo percibe más de 105.000 euros anuales-- sobre la colaboración de la Guardia Civil frente a un drama que está afectando a 200 municipios catalanes.

Tuit de Josep Lluís alay quejándose de la ayuda de la Guardia Civil en la lucha contra los incendios de Cataluña / TWITTER
Tuit de Josep Lluís alay quejándose de la ayuda de la Guardia Civil en la lucha contra los incendios de Cataluña / TWITTER

Alay se hacía eco de este modo del mensaje de otro usuario ultranacionalista, según el cual "la Guardia Civil decidió ayer unilateralmente desplegarse por el Garraf, sin el consentimiento de los bomberos ni del Govern", y calificaba de "reportaje propagandístico" el hecho de que Telecinco informara sobre su ayuda en las zonas afectadas por los incendios.

La colaboración de la Benemérita se centra en la prevención, aportando drones y también agentes en seis municipios del Parque Natural del Garraf (Barcelona) para controlar los accesos e informar a la población del riesgo de incendio sobre el territorio, así como vigilar situaciones de riesgo y hacer una primera intervención en casos de conatos de incendio, entre otras labores.