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Un estudio de Vall d'Hebron mejora el circuito del ictus

El mayor hospital catalán publica el primer trabajo a nivel mundial que propone avances en la organización asistencial para accidentes vasculares cerebrales

Imagen de un técnico sanitario en Vall d'Hebron utilizando tecnología avanzada / VHIR
Imagen de un técnico sanitario en Vall d'Hebron utilizando tecnología avanzada / VHIR

El Hospital Vall d'Hebron, el mayor de Cataluña, ha publicado un pionero estudio que mejora la respuesta asistencial contra el ictus. El centro sanitario acaba de dar a conocer un trabajo que presenta propuestas para mejorar el circuito de tratamiento de los accidentes cerebrales vasculares. 

En una nota en su portal web, el hospital de tercer nivel precisa que la investigación, publicada en la revista Jama Neurology, "aporta datos que demuestran que el traslado directo de pacientes con ictus a la sala de angiografía sin pasar por el circuito habitual permite reducir el tiempo de actuación". Ello es un "aspecto básico para este tipo de patologías". 

Primero a nivel mundial

El estudio lo ha liderado la Unidad de Ictus de Vall d'Hebron y el investigador del grupo centrado la apoplejía, el doctor Manuel Requena. El facultativo y su equipo han firmado el primer estudio clínico aleatorizado a nivel mundial que publica datos de estas características y pone negro sobre blanco la solvencia del modelo. 

Su estudio, llamado Angiocat, establecía dos circuitos entre los pacientes. Uno era el habitual, con diagnóstico a partir de TAC y posteriormente con angiografía. El segundo se centraba en la angiografía, sin pasar por el TAC, gracias a la mejora tecnológica en la primera prueba. 

Reducción de tiempos

La contribución científica se ha saldado con conclusiones esperanzadoras para las personas que sufren un infarto cerebral. Pese a las limitaciones de las máquinas de angiografía respecto a los aparatos de TAC, se ha podido anotar una reducción de los tempos. El grupo de pacientes tratados con el nuevo circuito tardó una media de 18 minutos desde la puerta hasta la punción, y 57 minutos hasta la reperfusión, la intervención para restablecer el flujo cerebral. 

Por contra, el grupo sometido al tratamiento habitual reportó un total de 42 minutos desde la puerta a la punción, y 84 minutos desde la entrada hasta la intervención médica. Por consiguiente, el nuevo circuito permite, segú el estudio, reducir las discapacidades en los pacientes, así como mejorar el funcionamiento interno de los hospitales, restando presión al área de urgencias.