Ni el Catllar ni Palau Güell: esta es la obra más extraña y desconocida de Gaudí, la torre Bellesguard

Ni el Catllar ni Palau Güell: esta es la obra más extraña y desconocida de Gaudí, la torre Bellesguard

Historia

Ni el Catllar ni Palau Güell: esta es la obra más extraña y desconocida de Gaudí

Esta particular creación se encuentra en una de las obras más particulares del arquitecto modernista

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Gaudí está tan estudiado en Cataluña y en el mundo que es casi imposible encontrar una obra desconocida de él. Las hay que no son tan populares, pero siempre hay algún texto o artículo sobre ellas.

Lo que sí esconden sus obras son mensajes, secretos, curiosidades, detalles que, a simple vista, cuestan de descifrar. Es el caso de los extraños números de la Sagrada Familia, o la bomba y la mujer con una bolsa de dinero de este mismo templo, o de la leyenda de Sant Jordi que se cuenta en la fachada de la Casa Batlló sin necesidad de ningún mapping. Pero hay muchas más.

Dónde se encuentra

Si bien muchas veces es necesario ir con guía para descubrir estos detalles, no está de más un acercamiento previo antes de ir. Con esta voluntad, nada mejor que revelar uno de los secretos mejor.

Conocerlo implica subir a uno de los barrios más pijos de BarcelonaSant Gervasi. Allí se encuentra una de las joyas de Gaudí, Bellesguard.

Torre Bellesguard

Torre Bellesguard WIKIPEDIA

En realidad, esta obra fue rescatada. Primero fue palacio de reyes; más adelante, refugio de bandoleros. Situado en la falda de la montaña de Collserola era idóneo para ambos. A los primeros les ofrecía tranquilidad y salvaguarda del resto del vulgo. A los segundos, un lugar donde esconderse cerca de la montaña cuando huían de la policía.

Una obra conjunta

Pero Gaudí le dio otro aire muy distinto a estas ruinas del castillo medieval allí ubicado. A principios del siglo XX. Gaudí diseñó y construyó junto a Domingo Sugrañes una vivienda particular, la Casa Corominas para su propietario, el comerciante Jaume Figueras.

Íntimo amigo del arquitecto modernista, quería construir una residencia para su familia en un enclave único y lleno de significado político. El antiguo castillo de Martín I fue el lugar elegido. Y Sugrañes ayudó en la financiación.

Mosaicos y vidrieras de Bellesguard

Mosaicos y vidrieras de Bellesguard TORRE BELLESGUARD

Origen

Los trabajos de ambos se fusionan a la perfección. El de Reus trabajó entre 1900 y 1909, los trabajos secundarios que finalizó su compañero se finalizaron en 1916. El resultado: la última e increíble obra modernista con toques neogóticos de Gaudí.

Bellesguard es tal vez una de las obras más oscuras de Gaudí, al menos en cuanto al aspecto. Se puede apreciar esto por sus formas. Al querer mantener la relación con la historia del lugar, el arquitecto quiso darle una forma similar a un castillo, torre incluida. En este caso, coronado con una cruz blanca que brilla en las alturas.

Bancos de Bellesguard

Bancos de Bellesguard WIKIPEDIA

Forma de castillo

Las curvas propias de las obras de Gaudí se convierten aquí en líneas rectas, pero los elementos naturales no dejan de aparecer. Más allá de usar los restos del castillo por el jardín, las piedras con las que está diseñada recuerdan a los troncos de los árboles de Collserola. Su tono recuerda también a los arcos y las cuevas del Park Güell.

Pero aquí se prometía de hablar de la obra olvidada de Gaudí y Bellesguard no lo es tanto, en cambio, sí uno de sus detalles. Si no se entra en detalle en los mosaicos de su interior o en el trabajo con el hierro forjado de la fachada, es porque en el jardín se oculta un tesoro.

La bizarra creación de Gaudí

Los dos bancos hechos del famoso trencadís guardan dos detalles más que curiosos. Con una forma ovalada y una largada fuera de lo común, resultan extremadamente cómodos por su diseño ergonómico. Pero también por lo idóneo que resulta para contarse confidencias a distancia.

Aunque parece que es algo imposible, el diseño de este elemento arquitectónico hace posible que una persona que esté en un extremo del banco pueda escuchar los susurros que se dicen en el otro. Hay quien dice que es para que los enamorados se hablasen casi a la oreja saltándose la estricta vigilancia de la concubina que les impedía estar cerca el uno del otro.

Pero las anécdotas no se acaban allí. Los bancos semicirculares están situados estratégicamente. El banco en el que se aprecian las figuras de dos ángeles portando el escudo de la Corona de Aragón mira hacia al este, de modo que queda iluminado cuando sale el sol.

Enfrente queda el banco de otro par de ángeles, aquellos que llevan el escudo del Casal de Barcelona, la cruz de Sant Jordi, y la corona condal. Unas figuras que brillan a la hora del ocaso.

Cómo llegar 

Con todos estos elementos y muchos más, la Torre Bellesguard fue declarada bien de interés cultural en 1969. Sus puertas permanecieron cerradas durante años. A finales de los 90 empezaron a abrirlas a las visitas y desde hace poco, además de las visitas guiadas, se pueden reservar las instalaciones para todo tipo de eventos, bodas incluidas.

Llegar hasta allí en transporte público es posible. Uno debe llegar hasta plaza Kennedy, donde llega la línea 7 de FGC y allí coger el bus 196 que acaba directamente en la puerta de la obra de Gaudí.