Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Una fotografía de Marta del Castillo entre velas / EFE

'El Cuco' y su madre confiesan que mintieron en el 'caso de Marta del Castillo'

Francisco Javier García reconoce ahora que sí estuvo en el piso de la calle León XIII, donde vivían los hermanos Carcaño, el 29 de enero de 2009

3 min

Nuevo giro en el caso Marta del Castillo. En el arranque de un nuevo juicio contra El Cuco y su madre, tanto Francisco Javier García como Rosalía García, su progenitora, se han declarado culpables y han admitido que mintieron en el juicio de 2011, donde declaró en calidad de testigo. El jóven ha reconocido que estuvo en el piso de la calle León XIII, donde residían los hermanos Carcaño, la noche del 24 de enero de 2009, el día en que se piensa que Marta fue asesinada. 

Es la tercera versión que El Cuco da en sede juidicial sobre lo ocurrido. La confesión del condenado por encubrimiento y su madre ha propiciado que la magistrada del Juzgado de lo Penal 7 de Sevilla decrete que no habrá más testificales en el juicio. Solo declararán los padres de Marta por el daño moral que propició este falso testimonio. 

El asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño / EFE
El asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño / EFE

No se reproducirán los audios del inflitrado en la familia y queda en el aire si tendrá que declarar ante el juez Miguel Carcaño, el autor de la muerte de la joven. Había sido llamado como testigo en la causa, hecho que le impedía mentir al sentarse de nuevo ante el tribunal. 

Parada en la investigación

Sus declaraciones se tildaban de esenciales por la posible revelación de nueva información clave sobre lo sucedido esa noche y, lo más importante, dónde está el cuerpo de Marta del Castillo.

Ahora solo queda saber qué pena reciben El Cuco y su madre por el falso testimonio de 2011. La resolución se espera en, como mucho, dos semanas. 

Sorpresa para todos

El nuevo revés en el caso de Marta de Castillo ha sorprendido a todo el mundo, incluida la abogada de los padres de la joven, Inmaculada Torres. "No sé porque ahora reconocen los hechos, después de tanto tiempo. Lo que está claro es que esto lo trastoca todo y cambia probablemente la resolución que se llevó a cabo en su día", señala. 

Una sensación agridulce para la familia, ya que esto seguramente suponga prisión para ambos y la imposibilidad de que se conozcan más datos sobre el paradero del cuerpo. Con todo, existe una pequeña posibilidad de que se pueda reabrir el caso que usarán.